domingo, 13 de septiembre de 2026

TOPONIMIA RURAL Y URBANA

 

 TOPONÍMIA RURAL Y URBANA DE QUINTANA DE LA SERENA
 
INTRODUCCIÓN
 
Desde muy temprana edad vamos conociendo los nombres de aquellos lugares en los que se desenvuelve nuestra vida, desde los más cercanos a nuestra infancia a otros más lejanos que iremos descubriendo a lo largo de nuestra existencia. Primero, en nuestro entorno familiar y en nuestro propio pueblo, comenzamos a oír nombres de lugares, como: Pozo de la Pepa, Pozo Hinojo, Callejón del Lobo, Arroyo del Tío Pepe, Frascoluña, Rodeo, Laguna, Ermita, etc.; y son estos lugares los que, de un modo u otro se van introduciendo en nuestras vidas, perdurando su recuerdo en nuestras mentes como lo fueron en las de nuestros antepasados y de ese modo se irán perpetuando en el tiempo con nuestros descendientes.
 
Sin embargo, a veces ocurre que algunos de esos lugares que tenemos alrededor y casi nos rozan con sus nombres, pasan desapercibidos y ni siquiera nos enteramos de que estuvieron o siguen estando ahí. Y esto es, precisamente, el motivo esencial de este trabajo: conocer y dar a conocer el nombre de los lugares (topónimos) que no conocimos en nuestros primeros años y que siempre estuvieron y siguen estando en ese mismo lugar, por el que quizá hallamos pasado alguna vez, sin saber que eran: la Lancha Hueca, la Fuente de la Triza, el Venero, las Pontezuelas, el Gibujillo, el Escarabajero…
 
El objetivo básico será la recopilación del mayor número posible de topónimos incluidos en el término municipal de Quintana de la Serena, y aquellos otros pertenecientes a los términos limítrofes que por su proximidad o por otra razón –algunos lugares son más conocidos que otros del propio término-, tales como la de pertenencia o propiedad, podamos apreciar en ellos alguna relación con nuestro pueblo y sus gentes que nos induzcan a incluirlos como propios.  Por ejemplo: de Castuera, El Chantre; de Campanario, El Censo; de La Guarda, La Gesa; de Zalamea, La Dehesilla. La prudencia y la limitación de conocimiento no nos permite adentrarnos en el análisis fonético y la interpretación de su significado y origen, como sería deseable para un estudio completo de toponimia.
 
 
TOPONIMIA
             
<<Disciplina lingüística cuyo objeto es el estudio de los nombres propios de lugar>> (G. Mounin, 1982). El término topónimo procede del griego topos (´lugar`) y onoma (´nombre`). Nombre geográfico o topónimos son los nombres con que designamos e identificamos los lugares que nos rodean: calles, pueblos, ciudades, ríos, sierras, parajes, etc. Los topónimos son una parte fundamental de nuestra herencia cultural y una fuente de información inestimable para numerosos campos de investigación…  (www.ing.es). <<... el objeto de la toponimia es explicar el significado de los topónimos>> (https://es.scribd.com/document/611894765/Clasificacion-linguistica-de-los-topónimos).
 
Origen de los topónimos.
 
Como señala Castaño Fernández para la comarca de La Serena: <<La toponimia de esta comarca es de origen romance en su inmensa mayoría, con formas árabes o bereberes, algunos mozarabismos y latinismos de época de romanización y una presencia testimonial de germanismos y voces prerromanas>>. Al mismo tiempo señala <<que la escasez de documentación medieval, inexistente casi en lo que se refiere a las fuentes árabes, hace que nos movamos en terrenos meramente hipotéticos en gran número de casos>>. Como ejemplos de posibles topónimos con raíces prerromanas <<KANTA, ´piedra, pedregal, cascajar`, podría estar en el origen de Canta el Gallo, Cantalcuco…>>. De la época romana son algunos nombres de población como Quintana. Con características mozárabes señala, entre otros: Casares de Forcallo. Y en cuanto a la cultura árabe indica que son <<numerosos los arabismos que han pasado al lenguaje común y que producen abundantes topónimos>>, como: Arroyo de la Albuera, Atalaya, Cercón de los Zumajos, Meca. (Castaño Fdez., 1998: 306-307).
 
 
Tipos de topónimos:
 

Distinguiremos los tipos de topónimos siguientes:
Hidrónimos. Topónimos que hacen referencia al agua; tales como: ríos, arroyos, lagunas, fuentes, pozos, etc.
Orónimos. Son topónimos relacionados con el suelo:
-Hacen referencia a accidentes en el relieve geográfico, como elevaciones (montes, sierras, cerros, etc.), depresiones (valles, hoyas, honduras, etc.),
-Características del terreno (alargados, sinuosos, inclinados), formas, situación, posición, estructura y otras formas del terreno.
Litónimos. Son topónimos relacionados con la piedra. Elementos rocosos que se encuentra en la naturaleza: piedra, lancha, cancho, etc., por ejemplo: Los Lanchares, La Piedra Una sobre Otra.
Agrónimos. Nombres de los terrenos dedicados al cultivo y la ganadería (Tipos de cultivo –viñas, olivar, huerta, etc.- División del terreno -hoja, suerte, tachón, etc.- Límites, –hito, padrón, etc.- Utilidad y calidad del suelo. Actividades Apicolas)
Cromotopónimos. Topónimos relativos al color (Almagre, blanco, colorado, bermejo, etc.)
Odónimos. Nombres propios de caminos, veredas, vías pecuarias, carreteras, puentes, pasaderas, etc. Odonimia. Carretera de la de Venta de Culebrin a Castuera a la Estación de Villanueva de la Serena, Camino Vecinal de Castuera, Camino Vecinal de Valle de la Serena, Carretera a la Estación de Campanario. Camino vecinal a la Estación. Estos eran nombres antiguos que han sido retoponimizados.
Zoónimos o zootopónimos. Topónimos relativos a los animales (aves, reptiles, etc.). Por ejemplo: El Cerro del Águila.
Fitónimos o fitotopónimos. Topónimos relativos a la flora y vegetación (árboles, plantas, etc.).  Por ejemplo: El Naranjal, el Coscojal, etc.
Antropónimos. Nombres propios y apellidos, profesiones, apodos o motes, hipocordísticos, gentilicios.
Hagiónimos o hagiotopónimos. Referidos a nombres de santos (San José, San Isidro, Santa Clara, etc.).
Históricos. Relacionados con restos arqueológicos.
Tautopónimos. Son los nombres de un lugar que repite el accidente geográfico que designa o, en general, cualquier repetición. Ejemplos: Cantalapiedra donde canta hace referencia a canto o piedra (y no al verbo cantar).
 
Hidrotopónimos:
Voces: río, arroyo, regato, ribera, pozo, poceta, fuente, laguna, charco, charcón, tabla, ojo, ojuelo, manadera, manantial, venero, chorro, charca, alberca, baños, pantanal, agua, trampal, noria, pila, pilón, garganta, vega...
 
RÍO
Río Ortiga.

Río Ortiga 

    Ortiga, del lat. urtica. <<Ortiga, su nombre de hoy es el de una yerba que tocando á nuestra piel nos escuece su rozadura, pero es corrupto de Artigis nombre de población antigua que estuvo en el despoblado llamado Argallén cerca de Zalamea>> (Paredes Guillén, 1886: 78). <<Artigi viene de Ars=piedras, e Igis= aguas, o sea sitio pedregoso cercano al río Ortigas, porque el nombre de este río viene de Artigi […] Un lugar pedregoso y cercano al río citado es la parte sur de Hijovejo, por lo que pudo estar emplazada en este lugar y en ese caso Quintana sería la antigua Artigi>> (Casco Arias, 1961: 88). Manuel León Cáceres, parece compartir las afirmaciones anteriores y establece, además, la hipótesis de una <<conexión filológica de la raíz de “Or” (de Ortiga) con el vasco “Ur” (río)>>; por lo que: <<podríamos estar hablando de “Ortiga” como un topónimo ibero (turdetano)>> (Sobre el río Ortiga y su etimología. Cosas de Quintana de la Serena.Quintanej@s). Por su parte, Castaño Fernández se inclina hacia un significado procedente del fitónimo ortiga, y descarta Artigi como el origen del hidrónimo Ortiga: <<la ortiga es planta frecuente en sitios húmedos>> (Castaño Fdez., 1998: 80, 306).
 

El río Ortiga, afluente del Guadiana, nace <<en las cercanías de la Sierra de los Pollos>> (Huertos y Murillo, 2011: 153), dentro del término municipal de Zalamea de la Serena y, tras pasar por los términos municipales de Quintana de la Serena, La Guarda, La Haba, Don Benito y Mengabril, desemboca en el río Guadiana próximo a la localidad de Medellín.  A lo largo de su recorrido por el término municipal de Quintana de la Serena, recibe varios arroyos cuyos topónimos veremos más adelante; siendo los más conocidos: Arroyo de los Arrazaos, Arroyo del Tío Pepe, Arroyo de la Mata, Arroyo del Campillo y Arroyo Cagancha; este último, en el término municipal de Zalamea de la Serena.
 
Ha sido denominado a lo largo del tiempo de las formas siguientes: Ribera del Hortiga, Río de Hortiga, Arroio Hortiga, Ribera de Ortigosa, como podemos ver en El Catastro del Marqués de la Ensenada de 1749 correspondiente a las poblaciones de Zalamea de la Serena: en la ribera de ortigosa; de La Guarda: ribera del Hortiga; de La Haba: Río de Hortiga; y de Quintana: en la ribera de hortiga.
 
En el Interrogatorio de la Real Audiencia en 1791, se dice: <<Que hai una ribera llamada Ortiga que no siempre esta corriente, pero dexa tablas para abrevadero de los ganados por ser aguas publicas, y crian pezes menores y galapagos y se publica la veda de pesca>>.
 
En Viaje a la Serena en 1791…, de Antonio Agúndez Fernández, se describe así: <<Su rio es el Ortiga, que viene del sur y deja la villa a un cuarto de legua. Seco en verano, si bien alguna tabla sirve de abrevadero al ganado; aumentándose con las aguas procedentes de la charca, sita a dos leguas del pueblo, del Marqués de Casa Mena, quien tiene la obligación de soltarlas desde el 24 de junio al 29 de septiembre>>.
 
Y en el Diccionario Geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones en Ultramar: <<Le baña, á distancia de ¼ de legua de la villa, el rio Hortiga, en dirección de sur a norte: su curso no seria perenne en el verano si no lo hiciera una charca del marqués de Casa Mena, 2 leg. de esta villa, pues tiene obligación dicho señor de dar salida a las aguas desde el 24 de junio á 29 de septiembre>> (Madoz, 1849).
 
Como Arroyo Hortiga, aparece en el trazado de la Cañada Real Leonesa realizado por Juan Manuel Escanciano en 1852, a continuación del paraje El Gibujillo o Piloncillo (Maldonado, 2005: 231-242). Y como Río Hortiga en un mapa de la provincia de Badajoz publicado en 1887 (IGN). Como Río Ortiga, en: <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1821. “Río Ortiga”>> (BOP. 14/10/1870).
 
Como Río Ortigosa, aparece en un Mapa de 1860, del Instituto Geográfico de Cataluña.   También, como Arroyo Ortigosa aparece en cartografía de 1939 (IGN). Estas últimas denominaciones deben considerarse como erróneas, teniendo en cuenta que: <<La toponimia en los mapas históricos es el elemento que presenta más errores dentro de los mismos>> (CICTE., 2007).
 
Otros topónimos con la voz Ortiga: Con la voz ortiga tenemos: <<Sierra de Ortiga, baldío comunero en otro tiempo de las siete villas de tierra de Magacela>>. En el Catastro de Ensenada aparece en La Haba: “oja de Hortiga” (Castaño Fdez., 1998: 88).

 
ARROYO

Arroyo Arrazaos o Arrazauces

A. Arrazao por el camino del Vallejón


    Aparece como “Arrazauce” en mapa de la provincia de Badajoz publicado en 1887 (IGN). También encontramos las formas: ‘Arrazaos’, ‘Arrozauces’, ‘Arrozaos’: <<Arrazaos, Arrozauces>> (BOP. 09/02/1900). <<Una finca rústica en el mismo término, al sitio, C. de Dionisio […] linderos […] arroyo Arrozaos>> (BOP. 07/01/1960).
   
Se trata del afluente más grande del río Ortiga y al igual que aquel posee algunas tablas que permanecen con agua durante el verano. Nace en el Puerto de la Cabra, discurre por los Arrozaos y La Pared, y desemboca en el río Ortiga próximo al término de La Guarda, donde se encuentra la Casa de Labradillo (Casco Arias, 1961: 39).
 
Es característica de este arroyo la existencia de abundante vegetación de adelfas (Nerium oleander) <<que, junto con los atarfes (Tamarix africana), suelen formar parte de los tamujares, matorrales típicos de las ramblas de los arroyos y ríos de fuerte estiaje del cuadrante sudoccidental de la Península Ibérica>> (Pérez Chiscano, et al, 2007: 275).
 
En la zona a la que se accede por el camino del Vallejón, se han encontrado varios restos de distintas épocas históricas: <<Una cantera de granito que fue trabajada en la antigüedad, a juzgar por las losas labradas de las que aún hoy, se encuentran algunas por allí esparcidas […] una pila-sepultura junto a su losa tapadera, que constituiría una especie de sarcófago perteneciente al periodo tardorromano; varias losas más ubicadas dentro de dicho arroyo, muy probablemente todo ello del granito extraído en la mencionada cantera; una piedra labrada en una afloración granítica que se encuentra en el centro del cauce fluvial, que podría tratarse de un contrapeso, o bien del posible apoyo de algún tipo de pontezuela para cruzar el arroyo; algunos molinos barquiformes y otros de tipología romana, junto con algunas basas de columnas, etc.>> (León y Carmona, 2006: 44, 45 y 2011: 62-63).También se halló <<cerca del Arroyo Arrazauces, en mitad de un asentamiento tardo-romano>> el menhir que se encuentra expuesto en el Museo del Granito (Manuel León Cáceres. Cosas de Quintana de la Serena.Quintanej@s).
 
Este arroyo recibe a su vez las aguas de otros arroyos más pequeños, principalmente por su margen derecha, que vierten las aguas procedentes de la Sierra del Arrozao: Arroyo Benitillo, que toma el nombre de la casa que se encuentra próxima a él, Casa Benitillo o Casa del Tuerto de la Benitilla. De igual modo, junto con un antropónimo referido al propietario de las respectivas casas, tenemos otros dos afluentes: Arroyo Casa Napoleón y Arroyo Casa Ciriaco. Por su margen izquierda sólo recibe las aguas procedentes de los Barrancos del Ciervo y Barrancos o Regato de Mojón Blanco.
 
El arroyo más grande y conocido de todos aquellos que desembocan en el Arrazauces es el Arroyo Langarilla o Angarilla que nace próximo a la Fuente de los Pajaritos y desemboca en El Españal.
 
'Angarillas': Armazón de cuatro palos clavados en cuadro, de los cuales penden unas bolsas en las que se transporta a mano o en caballería cualquier tipo de carga (DRAE). <<Corominas deriva el término del latín ANGARIAE, ‘prestaciones de transporte’, en su forma diminutiva *ANGARIELLAE,…>> (Castaño Fdez., 1998: 277).
 
En la “Laguna del Aceite”, se encuentran restos de antiguos asentamientos (León y Carmona, 2006: 46 y 2011: 64). Según Casco Arias, cerca de este arroyo, en El Españal: <<hay restos de un horno ibérico perteneciente al neolítico>> (Casco Arias, 1961: 73).
 

 Arroyo del Tío Pepe

Presa en la Reyerta 

Afluente por la margen derecha del río Ortiga. <<El arroyo del Tío Pepe nace en la Cuerda Chica y sigue un curso noroeste, pasando por el norte del pueblo y desemboca en el Ortigas por el cortijo Bóveda>> (Casco Arias, 1961: 39). Recibe por su margen derecha otros dos pequeños arroyos procedentes de la Dehesa, el primero antes de entrar en la población, Arroyo de los Mártires y el segundo, Arroyo de la Dehesa Vendida, hoy desviado -mediante la construcción de una canal- a la altura de La Laguna en la que desaguaba. Por su margen izquierda recibía las aguas del antiguo Arroyo Caganchas, a su paso por la población y el arroyo del Venero, fuera de la población y a la altura del antiguo matadero municipal. Recorre los extramuros por el norte de la población en dirección este-oeste para continuar hacia el noroeste y desembocar en el Ortiga a la altura del Camino de la Tabla del Parral.

Con el nombre de Arroyo de Santa María, lo encontramos en: <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1774. “Arroyo de Santa María”. Linderos “Matas”>> (BOP. 20/09/1870). En referencia al arroyo citado (arroyo Caganchas) que recorría la antigua calle homónima (hoy Severo Ochoa): <<Arroyo que atraviesa la plaza de Hernán-Cortés y desemboca en el de Santamaría>> (BOP. 29/09/1890). <<Busca y rescate […] de la propiedad de Juan de la Cruz García e Isidro García Horrillo hurtados en la noche del 18 al 19 del actual, de las huertas del arroyo de Santa María, extramuros del pueblo de Quintana de la Serena>> (BOP. 04/02/1910). <<Un terreno de labor término de Quintana, sitio Arroyo de Santa María>> (BOP. RPC. 15/04/1918). <<APC. Quintana. Pedro Martínez Trillón, 1731: “sitio de las güertas de abajo que alinda con Arroyo de Santa María”, f. 21>> (Castaño Fdez., 1998: 221).  Con el nombre de arroyo Peña del Gato aparece en los trabajos topográficos de los caminos públicos del Instituto Geográfico y Estadístico en 1899. <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. “Arroyo de la Peña del Gato”. Como linderos en rústicas de “Egido”>> (BOP. 02/09/1870). Como arroyo de los Mártires, se le conocería a su paso por la antigua ermita de los Mártires: <<Tierra en este término en los Cerros de Gómez, linda por Oriente Arroyo de los Mártires, Occidente Camino de Malpartida, sur Camino de Laguna Vieja y Norte con Victoriano Sánchez Tena>> (BOP 24/06/1903).

 Este arroyo es el más conocido de todos, por tener parte de su recorrido incluido dentro de la población y haber originado algunas crecidas que ocasionaron grandes daños en las viviendas próximas a su cauce, como la que tuvo lugar el sábado 30 de septiembre de 1989. Ya, con anterioridad, se tenía noticia de estas riadas producidas en el Arroyo del Tío Pepe y así las describía el médico don Juan Casco Arias a principios de los años sesenta: <<Las trombas de agua son poco frecuentes; hace pocos años descargó una de unos cien millones de metros cúbicos en el corto trayecto de la Rehierta a la villa, arrastrando cosechas, árboles y animales e inundando las casas próximas al arroyo del Tío Pepe>> (Casco Arias, 1961: 49).

La prensa se hizo eco de la inquietud y temor que produce en los vecinos estas riadas:

Tromba de agua en Badajoz. La gran tromba de agua caída durante el fin de semana en la localidad pacense de Quintana de la Serena (Badajoz), alarmó a los vecinos ante la posibilidad de ser víctimas de la temible <<gota fría >>, que asolara hace unos meses la región de Levante y Palma de Mallorca. Numerosos vecinos tuvieron que desalojar sus casas y descarriló el tren <<Bahía de Cádiz>> (HEMEROTECA. Anuncio en ABC, 03/10/1989, pág. 10).                            

Badajoz: Una tromba de agua provoca el descarrilamiento del tren <<Bahía de Cádiz>>. Quintana de la Serena. Efe.

Una gran tromba de agua cayó ayer tarde sobre la localidad pacense de Quintana de la Serena, lo que obligó a que numerosos vecinos tuvieran que ser evacuados y causó el descarrilamiento del tren <<Bahía de Cádiz>>.

La tromba de agua, acompañada de granizo de gran tamaño, se inició a las dieciséis y treinta horas y ocasionó el desbordamiento del arroyo llamado <<del Tío Pepe>>, por lo que se inundó todo el pueblo y causó la muerte de algunas caballerías y otros animales, aunque no desgracias personales.

Las aguas cortaron los accesos al pueblo hasta pasadas las nueve de la noche, mientras que los bomberos de Castuera, Don Benito y Villanueva de la Serena, no pudieron acceder al centro de la población hasta pasadas las ocho de la tarde, en que dejó de llover, según indicaron vecinos de la población.

Según algunos vecinos, las aguas llegaron a alcanzar en algunos lugares tres metros de altura, mientras que en el centro de la población el lodo llegó a tener un metro de altura.

El tráfico ferroviario quedó interrumpido al descarrilar el tren <<Bahía de Cádiz>>, que hacia el trayecto Badajoz-Barcelona, entre las estaciones de Campanario y Quintana de la Serena, resultando herido leve el ayudante del maquinista, que quedó conmocionado, según indicaron las mismas fuentes>> (HEMEROTECA, ABC. SEVILLA (Sevilla) – 01/10/1989 Página 110).

Afortunadamente en ninguna de aquellas fuertes crecidas hubo que lamentar desgracias personales, aunque si algún susto y numerosos daños materiales en las viviendas afectadas. Como medidas preventivas y para evitar esas riadas, se han llevado a cabo algunas obras como el ensanchamiento del canal a su paso por las calles de la población, desvio del cauce del arroyo de la Dehesa Vendida y la construcción de una presa o muro de contención en la zona de la Reyerta, próxima a la cabecera del arroyo.

Lugar de encuentro y juegos de niños en otros tiempos: <<Algunas tertulias entre amigos de infancia me sitúan en una cueva en el arroyo de <<El tío Pepe>>, para nosotros, los de mi época, el arroyo del <<Tío Juanera…>> (¡Qué tiempos aquellos! Uno del 49. Libro de Feria, 1997); y de inspiración para composiciones poéticas: <<Una piedra, otra piedra; / sin torrentes ni cascadas. / Un poco de hierba aquí, / un poco más allá, nada. / Después venían zarzamoras / por donde nadie pasa. / De vez en cuando un puente; / pasa agua cuando pasa. / Jugamos a coger peces, / a coger renos y ranas. / Nos fuimos a pelear / para resolver bobadas. / Hablamos y discutimos, / sacamos conclusiones raras. / Y después vino el cemento, / vino el cemento y la grava. / Se olvidó el pueblo de ti / pero yo no te olvidaba. / Querido arroyo “El tío Pepe” / Nadie a acompañarte baja. Quintana de la Serena, Agosto 1977. (“El Arroyo”. Sebastián Centeno Centeno. Libro de Feria).      

Arroyo Cagancha.

    Hoy desaparecido. Como es sabido el topónimo ‘cagancha’ es común a los arroyos que pasan próximos a la población o incluso que la atraviesan; como ocurre con el arroyo Cagancha de Zalamea de la Serena, afluente del río Ortiga. Tenemos referencias a un arroyo que cruzaba por la plaza de Hernán Cortés y que, proveniente de la actual calle Severo Ochoa -su nombre antiguo era Cagancha-, pasaba por la plaza de Hernán Cortés y desembocaba en el Arroyo Tío Pepe, conocido como Arroyo de Santa María: <<Que se satisfaga con cargo al capítulo de imprevistos del presupuesto vigente los gastos que haya ocasionado la limpia y saneamiento del arroyo que atraviesa la plaza de Hernán-Cortés y desemboca en el de Santamaría>>. De aquí el nombre antiguo de calle Cagancha, en la actual calle Severo Ochoa (BOP. 29/09/1890).

 Arroyo de la Dehesa Vendida

    Nace en la Dehesa Vendida, pasaba  por la Laguna y desemboca en el arroyo del Tío Pepe.<<La laguna no era, como se ha dicho, una pequeña presa que servía de regulación de avenidas en el cauce del arroyo de la Dehesa Vendida>> (Libro de Feria, 1999).

Arroyo de la Albuera

    Aunque no es afluente del Río Ortiga, discurre por el sur del término municipal delimitando nuestro término con el de Zalamea de la Serena, entre los parajes de Las Reyertas (Quintana) y La Mata (Zalamea) y desemboca en el Arroyo Cangancha a poca distancia del yacimiento de Cancho Roano. 

    Tautología o autopónimo: arroyo (Hidrónimo)+ albuera (Hidrónimo). Tautología, también en otros, como Arroyo de Fuente Santa, Arroyo de la Fuente, Arroyo de Fuentequemada, Arroyo de Aguas de Murillo, Arroyo de los Pilones, Pozo de Doña Fuensanta, Laguna del Trampal.

‘Albuhera’. Depósito artificial de agua, como estanque o alberca (DRAE). Estanque de aguas que vienen de las alturas de los montes, y se detienen á la falda de ellos por medio de paredones, y forman albuera (DVEG). “Antiguamente (s. XVI): albuera, laguna. Depósito artificial de agua, como estanque, alberca>>. Ortiz de Tovar, habla en 1779 de Albuera, refiriéndose a la charca de Zalamea: <<Tiene Zalamea en el arroyo Hortiga una Albuera de las más vistosas de Europa, que fundó el Sr. Marqués de Casamena y las Matas>>. <<El topónimo es de origen árabe y significa “charquilla”>> (León y Carmona, 2006:58).

Tanto, Casco Arias, como, más recientemente, León Cáceres y Carmona Benítez nos hablan de la existencia de algunos restos y vestigios arqueológicos: <<También ha sido descubierto el pie de un puente ibero en el Arroyo de la Albuera>> (Casco Arias, 1961: 77).

<<Otros vestigios arqueológicos encontrados son: Unas basas de columnas que se encuentran en el Museo del Granito, restos de teselas de un mosaico perteneciente a una villa romana y un recinto fortificado. Junto al arroyo de este nombre han aparecido importantes vestigios arqueológicos. El topónimo es de origen árabe y significa “charquilla”.

De allí proceden dos hermosas basas de columnas graníticas que actualmente se encuentran en las dependencias del Museo del Granito: así como restos de teselas, pertenecientes a un mosaico, lo cual evidencia la existencia en este lugar de una “villa” romana y, en concreto, de su parte “dominica”  o  “señor.

Y no muy lejos se encuentra también un recinto fortificado similar a los descritos anteriormente, pero de reducidas proporciones>> (León y Carmona, 2006: 58-59 y 2011: 72).

 Arroyo de la Mata

               Toma el nombre del paraje por el que discurre, La Mata. Casco Arias, lo describe así: <<Que naciendo en la Dehesa Boyal discurre hacia el Noroeste desembocando en el Ortigas al norte del término>> (Casco Arias, 1961: 39). <<Una parcela de terreno […] al sitio denominado “La Mata” […] que linda […] y al Oeste, con arroyo de “La Mata”>> (BOP, 08/08/1958). Recibe, a su vez, las aguas del Arroyo de la Dehesa y Arroyo del Resquicio. Con la voz ´resquicio` encontramos otro arroyo en el término de La Guarda, también afluente del Ortiga. 

 Arroyo de las Taramas

Támara.  Leña muy delgada, despojos de la gruesa (DRAE). Llamamos ´tarama`  a la leña más menuda resultante de la poda de encinas, aquella que está cargada de hojas y que se utilizaba para encender las lumbres o hacer picón. <<‘Tarama’, metátesis de ‘támara’, es un término de origen incierto, para Corominas indudablemente prerromano>>  (Castaño Fdez., 1998: 179).

Nace en la Hoja y desemboca próximo al término municipal de La Guarda y al Molino del Tejar. <<Otra finca rústica en el mismo término y paraje […] linderos son: Norte, arroyo de las Taramas>> (BOP. 03/06/1963).

Arroyo del Campillo (Arroyo Jendel)

    Nace en Los Campillos y desemboca en el término municipal de La Guarda. <<APC. Quintana. Pedro Miguel Flores, 1730: “en el sitio del Campillo el uno al Arroyo Jendel”. f. 9>> (Castaño Fdez., 1998: 173). Aparece como “Gendal” en mapa de la provincia de Badajoz publicado en 1887 (IGN). “Gendel” en: <<Una tierra de labor en la hoja del Campillo o dehesa del Campillo, al sitio llamado Los Charquillos, término de Quintana de la Serena, […] que linda […] al Sur, con el Arroyo Gendel>> (BOP. 22/02/1936). <<Arroyo Jendel>> (Chacón, 2011: 48).

Otros arroyos:

Arroyo de Meca.  Arroyo de Meca (Castaño Fdez., 1998: 97).

Arroyo Tamujoso

 Derivado de ‘tamujo’. Sufijo –oso,  que significa abundancia, Tamuj-oso. <<Un terreno de labor en término de Quintana, en las Giraltas, al sitio Tamujoso>> (BOP.  6/04/1920).  El tamujo (Flueggea tinctoria) es una especie de planta endémica del cuadrante sudoccidental de la Península Ibérica y común en los márgenes de los arroyos y ríos de fuerte estiaje; con las ramas se hacían escobas y corralizas para el ganado. Incluida en la Directiva Hábitat Natural de Interés Comunitario y en la categoría de interés especial según el Decreto 37/2001, de 6 de marzo, por el que se regula el Catálogo de Especies Amenazadas de Extremadura (Pérez Chiscano, et al,  2007: 275). <<El tamujo es muy frecuente en las orillas de arroyos y riveras, hasta tal punto que al tipo de vegetación que cubre dichos lugares, que comprenden otras plantas, se les llama ‘tamujares’ o ‘tamujales’ y da nombre en la comarca a un par de arroyos. En cuanto a los topónimos que llevan esta forma, tenemos El Tamujal (Q). Es ‘tamujo’ voz de origen desconocido que el DRAE deriva de ‘matojo’>> (Castaño Fdez., 1998: 193). 

Arroyo de Agaya. <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial del Castuera. Registro de la propiedad, 1843. “Arroyo de agaya”. Linderos “Camino de Mojón Blanco”>> (BOP. 03/01/1871). 

Arroyo de la Mimbre. Mimbre. (De vimbre). 1. amb. mimbrera. (arbusto salicáceo) (DRAE). Mimbrera, cuyas ramas flexibles se utilizan en cestería (Castaño Fdez., 1998: 180). Sitio arroyo Mimbre (documento familiar Alejandro Barquero Fernández). <<7º.- Tachón denominado Arroyo de la Mimbre, Arroyo de los Garzos, etc.>> (HBG. 2001); <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1851. “Arroyo de la mimbre”. Linderos, Guiraltas>> (BOP. 26/018/1871). Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizado por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…igual aprovechamientos en Arroyo de las Mimbres>> (BOP. 28/10/1885).

Arroyo de los Garzos. <<Pleito de Juan Francisco Nogales Ortiz contra Domingo Fernández Pozo y otros sobre contrato celebrado de la finca “Los Garzos” de los términos de Quintana y Valle de la Serena>> (AHP). Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizado por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…igual aprovechamientos en Arroyo de los Garzos>> (BOP. 28/10/1885).

Arroyo de los Pilones. Pilón. (Del aum. de pila). 1. Receptáculo de piedra que se construye en las fuentes para que, cayendoi el agua en él, sirva de abrevadero, de lavadero o para otros usos (DRAE). <<Es muy abundante el sufijo ´-ón`, aunque en muchos casos aparece lexicalizado, como en las formas ‘pilón’…>> (Castaño Fdez., 1998: 303). Se encuentra próximo a la Ermita de San José y la Cueva del Ciervo.

Arroyo de Aguas de Murillo. <<Terreno en igual término y sitio Chaparralón y Aguas de Murillo… lindante…; Norte, arroyo de Aguas de Murillo>> (BOP. 04/09/1916).

Arroyo de los Pajaritos. <<Barranco o arroyo que baja de la fuente llamada de los Pajaritos>> (BOP. 04/09/1916). <<Arroyo de los Pajaritos>> (Rodríguez/Zavala, 2011: 191). También Fuente de los Pajaritos, Casa de los Pajaritos.

Arroyo de Valdevíboras. <<Otro terreno al sitio de Hijovejo, denominado Valdevíboras, que linda por Norte, Arroyo de Valdevíboras; Sur, Cañada Serrana>> (BOP. 17/11/1916).

 Arroyo de las Panaderas. <<Otro terreno en la misma dehesa (dehesa de las Giraltas), sitio del Colmenar […] que linda […]; Norte, Arroyo de las Panaderas>> (BOP. 10/01/1917).

Arroyo de Fuente Santa. <<Una suerte de tierra al sitio de los Giraltos […] que linda al Mediodia, con Francisco Martín (a) el Soto; […] Poniente, Arroyo de Fuente Santa>> (BOP. 09/07/1917). <<Lote cuarto: nominado Tierra del Estindijón […] y Poniente con arroyo de Fuente Santa>> (BOP. 09/02/1900).

Arroyo de la Fuente. <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1774. “Arroyo de la Fuente”>> (BOP. 20/09/1870).

Arroyo del Santo. Afluente del Guadalefra por su margen izquierda en el que desemboca por las Vueltas del Villavieja en el término municipal de Castuera. Este arroyo, recibe a su vez otros pequeños arroyos y regatos, como son el Arroyo Regato Grande, Arroyo Alcantarilla y Arroyo del Majadal, todos en el término municipal de Castuera. Junto a este arroyo existe la Casa del Santo, en el paraje denominado Cerro Pelado.

Encontramos una referencia a este arroyo en el libro de nuestro paisano Diego Rodríguez Orellana: <<Encontré el camino que le llaman el camino del Pozo del piojo […] Ahora me desvío a la derecha hasta que llegue al Arroyo del Santo y paso la vía por el puente. Era un arroyo que viene a desembocar en el río Gualefra; y le llamamos del Santo porque pasa junto a un cortijo que tiene una imagen (Rodríguez/ Zavala,  : 98).

También encontramos Arroyo del Santo descrito en la novela de Juan Antonio Chacón del que destaca la abundancia de berros en sus aguas claras, así como sus propiedades y compuestos: <<Siguiendo por esta senda, a la izquierda, y a dos mil metros, nacía el antes mencionado arroyo de El Santo, en la Laguna de el Hornillo>> (Chacón, 2011: 424-425). Este mismo autor, menciona el Arroyo del Santo en su otra novela publicada un año después: <<También solían batir la zona de casi campiña situada a la izquierda, antes de toparse con la vía, pro donde discurría el arroyo del santo hasta su desembocadura en Guadalefra (Chacón, 2012: 232).

Arroyo del Piojo. Tanto este como el anterior se incluyen en la narración que el autor de El dañino soplo del solano hace en el capítulo 16 de su novela, acerca del suceso ocurrido en el año 1954, cuando un grupo de perdigoneros es sorprendido y tiroteado por la guardia civil siendo alcanzado uno de ellos, Antonio Medrano, quien resultó  muerto por una bala de fusil: <<Según supimos luego, este día cruzaron la vía y el arroyo del piojo, rodeado de juncales, zona húmeda en el que siempre había pájaros y, en ocasiones, de allí mismo, les salía el primer bando de perdices, las cuales, a medida que van creciendo, picotean los granos, pero, ahora, al ser jóvenes todavía, prefieren las larvas de insectos y gusanos y en la serena disponían en abundancia>> (Chacón, 2012: 232).

Arroyo Banderas. Del mismo modo que el anterior y en la misma obra encontramos Arroyo Banderas: El río Ortiga, La Mata, La Hoja, Arroyo Banderas, Arroyo Jendel, El Campillo, El Censo, […]. Esta vez tenían que construir un puente más, pero los tres con un solo ojo, en línea recta y en llano, para <<salvar el arroyo de La Mata ochocientos metros más adelante, otro más pequeño, elevándose sobre la hondonada de arroyo Banderas y discurriendo ya la carretera por los llanos de El Campillo, divisándose por su cercanía desde El Toril de las Cuatro Puertas, de Antonio, el tercero, que culminaba las zonas más accidentadas, éste por el cruce de arroyo Jendel>> (Chacón, 2011: 48, 370).

Además: Arroyo JarrizalArroyo Barracones, Arroyo de Fuentequemada y Arroyo de la Vuelta de los Vuelos. 

    En la zona de los Baños de Borrachera se encuentran los siguientes: 

Arroyo BarrosoBarroso” (Castaño Fdez., 1998: 159). <<Otra finca rústica en el mismo término (Quintana de la Serena) y sitio (Casares) […] camino de los Gitanos […] y arroyo Barroso>> (BOP. 06/08/1959).

Arroyo Vinagre“Casa de Vinagre” (Castaño Fdez., 1998: 278). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1846. “Arroyo del Vinagre”>> (BOP. 05/01/1871).

Arroyo del Recorvo. Recorvo. (Del lat. recurvus). 1. adj. Corvo, curvo (DRAE).“Recorvo” (Castaño Fdez., 1998: 142).

Arroyo de las Moruchas. Morucho. (De moro). 1. Res vacuna de color negro imperfecto (DRAE). “Las Moruchas”. (Castaño Fdez., 1998: 206)

Arroyo de Baldelobillo. Se encuentra en los Casares. <<Otra en el mismo término, al sitio de Torremocha en la hoja de Casar […] linda al Saliente, Arroyo de Baldelobillo>> (BOP. 02/05/1914).

 Otros arroyos sin ubicar:

Arroyo del Buen Cristiano. Adjudicación de fincas para su aprovechamiento realizada por la Dirección General de Propiedades y Derechos del Estado, en el año 1885: <<…igual aprovechamientos en Arroyo del Buen Cristiano>> (BOP. 21/12/1885).

 Arroyo Cin. <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1771. “Arroyo Ci (¿n?)>> (BOP. 02/09/1870).

Arroyo de Ranogre. <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. 1842. “Arroyo de Ranogre”>> (BOP. 01/01/1871).

Arroyo del Cordel. Cordel. 3. Vía pastoril para los ganados trashumantes, que, según la legislación de la Mesta, es de 45 varas de ancho (DRAE).<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. 1843. “Arroyo del Cordel” (BOP. 01/01/1871).  

Arroyo de la Cruz. <<APC. Quintana. F. García Cuadrado, 1765: “Fuente y arroyo de la cruz”, f. 15>> (Castaño Fdez., 1998: 95). También Fuente de la Cruz y camino de la Fuente de la Cruz. <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1788. “Arroyo de la Cruz”>> (BOP. 12/10/1870).

Arroyo de los Arracanes. Podría  ser, arraclanesArraclán. Árbol de la familia de las Ramnáceas,….que da un carbón muy ligero (DRAE). Rhamnus frangula o Arraclán, arbusto muy abundante en las riberas de los ríos, aunque en esta zona no lo hemos encontrado en la bibliografía utilizada. <<Al sitio arroyo de los Arracanes>> (BOP. 04/09/1916). 

Arroyo del Jaral<<El cambio de impresiones fue breve y Juanpedrillo cuando supo que Juan Antonio  iba a estar dos noches en la casilla de la primera tierra que lindaba con el arroyo del Jaral, lo que hizo fue prometerle que una de esas noches se pasaría por allí y le contaría los últimos y tristes acontecimientos producidos en su vida, aunque le dio tiempo para adelantarle a su amigo que esta situación la habían asumido en libertad, sabiendo de antemano que dependían del riesgo y de ellos mismos, culpando a los demás de sus aparentes despropósitos>> (Chacón, 2011: 40).

Arroyo de Burro. Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…al sitio Arroyo del Burro>> (BOP. 30/10/1885).

REGATO


Regato de Mojón Blanco. 
Mojón. Señal permanente que se pone para fijar los linderos de heredades, términos y fronteras (DRAE). Mojon Blanco (Castaño Fdez., 1998: 154,157).

RIVERA

Rivera del Ortiga. Del lat. rivus, riachuelo. Arroyo, pequeño caudal de agua continua que corre por la tierra (DRAE). El Diccionario de Voces Españolas Geográficas, tras definir ‘ribera’, añade: <<En Extremadura ribera significa lo mismo que río pequeño, o arroyo, que en Cataluña se llama riera. Viene del latín baxo ‘riparia’>>.  <<En cuanto al DRAE, define ‘rivera’ como ‘arroyo’ pequeño caudal de agua continua que corre por la tierra. Derivado del latín RIVUS al que se ha añadido el sufijo –ARIUS, en femenino por un cruce probable con RIPARIA- >> (Castaño Fdez., 1998: 88-89). Algunos ríos de poco caudal eran denominados ‘rivera’.  Actualmente, no encontramos ningún topónimo con la voz ‘rivera’, pero hubo un tiempo en el que al río Ortiga se le daba el nombre de “ribera”: <<en la Ribera de hortiga distante desta villa un quarto de legua>> (Catastro de Ensenada); <<Que hai una ribera llamada Ortiga>> (Interrogatorio de la Real Audiencia de 1791).

POZO

En el Libro de la Visitación… de 1595, se recogen: <<y poço que llaman el poço de Quintana en la calle que va de la villa de Campanario a la de Zalamea y el poço tenia un cigüeñal que sacaba el agua que iba a un pilar para las caballerias […] Otro poço avia del dicho pilar que esta cubierto y esa agua va encañada al dicho pilar […] Otro mas arriba del dicho Pilar que llaman el poço dulce>>.

En el Interrogatorio de la Real Audiencia de 1791: <<Que ay tambien quatro pozos y un pilar para el surtido de personas y caballerias, y ninguna proporcionn de zequias o canales de riego, pero donde quiera se abren pozos y allan aguas…>>.

Y en 1849, Pascual Madoz: <<Se surte de aguas potables en los muchos y abundantes pozos que hay enlas huertas inmediatas a la población…>>.  

En toponimia, al hablar por ejemplo del Pozo de la Pepa, podríamos decir que se trata de un hidrónimo o hidrotopónimo ‘pozo’ designando el nombre de propietario en forma familiar o hipocorística. Pero el Pozo de la Pepa, como otros pozos diseminados por los alrededores del pueblo, tienen, al menos para los vecinos de Quintana, algo más que su nombre y su mera funcionalidad, son poseedores de la historia, las vivencias y el recuerdo de aquellas familias que los regentaron y se sustentaron, en parte, de sus aguas; y las de aquellas otras familias que se sirvieron de ellas para su sustento vital, pues hubo años en los que había que acarrear el agua en cántaros para llenar la tinaja. ¡Vamos a por agua al Pozo la Pepa! -se decía-, en aquellos años anteriores a los del desarrollismo franquista protagonizado por los llamados tecnócratas que por medio del conocido Plan de Estabilización de 1959 y los planes de Desarrollo Económico y Social, traerían, por fin, el agua a nuestro pueblo.

La llegada del agua potable a Quintana llegaría siendo alcalde Don Carlos de la Cruz Barquero (Casco Arias, 1961: 190), pero, todavía, en los primeros años de la década de los sesenta no se disponía de ella en las casas y vemos como hasta 1962 no comienzan las obras de captación de aguas para el abastecimiento. En el diario Hoy de 28 noviembre, 1962 se daba la noticia: <<Han empezado las obras de captación de agua con destino al abastecimiento de la población>>. Demasiado retraso, si tenemos en cuenta que esa necesidad de abastecer de agua potable a la población ya se había iniciado durante el gobierno de la Segunda República: <<Durante el corto periodo de la Segunda República […] Quedó pendiente de resolución el expediente de la traída de agua de la fuente del Castro. El ingeniero don Victor Villa enviado por la Diputación Provincial, fue el que comenzó los estudios del proyecto>> (Barquero, 1979: 63).

Hasta estos años —década de los sesenta—, el agua era llevada a las casas en cántaros de barro apoyados sobre el rodete que se ponían las mujeres sobre la cabeza, y, a veces, otro en el cuadril y el barril colgando. O bien, en las aguaderas de esparto cuyas recias fibras se sentían en la fina piel no cubierta por las perneras cortas del pantalón de aquel niño al que le gustaba acompañar a su Inés, oyendo el paso acompasado de aquel burro, llamado Chato, por una especie de campanilleo producido en las cadenillas metálicas que sujetaban la tapa a una de las dos asas del cántaro de lata.

Desde antiguo, estos lugares (pozos, ríos y lagunas) han sido muy cuidados por ser parte esencial y vital en la supervivencia de los grupos humanos. A finales del siglo XV, vemos como se establecen las normas que han de regir para que el agua esté limpia y sea apta para el consumo de personas y bestias: [19] Título de las lagunas, pozos y ríos : Otrosí, por quanto las lagunas, pozos y ríos de los lugares de la dicha villa de Magacela son muy necesarios para las bestias e conviene que se guarden con mucha diligencia para que el agua esté limpia para las dichas bestias e no se eche en ellas ninguna cosa para las dañar ni se haga en esto cosas de que puedena personas e bestias recevir peligro, ordenaron e mandaron que agora, e de aquí adelante, ninguno sea osado de echar madera en las dichas lagunas, ni palos ningunos, ni sarmientos, ni vencejos, ni juncos, ni otras cosas en las dichas lagunas, ni menos puedenlo hacer en pozos que en ellas, porque los dichos pozos se rescrecian peligrosamente después que se hinchan las dichas lagunas, so pena que el que echare la dicha madera incurra en pena de seiscientos maravedís y el que echare sarmientos, o juncos, o vencejos, o otras cosas semejantes [Fol. 24r], o lavare paños o mieses incurra en pena de sesenta maravedís por cada uez y el que [lo] hiziere [en] pozos incurra en pena de seiscientos maravedís.

Otrosí, porque del beber de los ganados menudos, ansí como puercos, y ouejas, y carneros, y cabras dañan las dichas lagunas, hordenaron e mandaron que agora, e de aquí adelante, ninguna persona sea osado de dar agua en las dichas lagunas a puercos, ni carneros, ni ouejas, ni cabras, ni borregos, y el que lo contrario hiziere; si fuere rebaño de cada caveça sesenta maravedís; e si no fuere rebaño de cada caveça dos maravedís por cada vez (Miranda, 2003: 104. Transcripción recogida del autor).

 Dentro de la población había varios pozos para el abastecimiento de los vecinos y de sus ganados, hoy desaparecidos, quedando testimonio de su presencia a modo de simulacro en la calle Cacería y en la actual Plaza de Extremadura, antigua calle del Pozo Dulce. Juan Casco Arias, nos habla de ellos: <<Para el abrevadero del ganado había dentro del casco de la población, en el año 1840, cinco pozos y un pilar, y los vecinos se abastecían del agua potable de los pozos de las huertas>> (Casco Arias, 1961: 42). <<El Pozo Dulce estaba situado en la actual plaza de Queipo de Llano, habiéndose conservado hasta la generación actual>> (Casco Arias, 1961: 233).

Pozo Airón

En la entrada `pozo’ consultada de la Gran Enciclopedia de Extremadura, t, VIII, p. 170, aparece Quintana de la Serena como uno de los lugares donde existe el topónimo, junto con Campanario, Don Benito y otras localidades: <<Un modelo peculiar es el llamado pozo arión. Según textos antiguos, se trata de un tipo de tradición morisca, excavado a gran profundidad o con el fin de recoger aguas llovedizas. Según tradiciones legendarias, el llamado airón era un pozo sin fondo, en el que lo que caía no volvía a ser encontrado. Otras versiones aseguraban que, de ellos, dada su enorme profundidad, salían bocanadas de aire, de donde derivaría su nombre. El topónimo no es regional, pues pozos bajo esta denominación se nombran en Cuenca, Málaga, Granada y otros lugares. En Extremadura existieron pozos llamados Airón, en Almendralejo, Don Benito, Campanario, Quintana de la Serena, Fuente del Maestre y otras localidades.>> (Gran Enciclopedia de Extremadura, t. VIII, p. 170).

Pozo Dulce

Aludiendo a la calidad de sus aguas. Pozo Dlce (Castaño Fdez., 1998: 91). De la existencia de este pozo, que era “del común” y “denominado Dulce”, tenemos constancia en el extracto de los acuerdos tomados por la corporación municipal en el mes de junio de 1890; en la sesión ordinaria del día 8, se acuerda: <<Que con arreglo al capítulo y artículo correspondiente del vigente presupuesto se le abone á Francisco Fortuna Romero 18 pesetas invertidas en la limpieza del pozo del común denominado Dulce>> (BOP. 29/09/1890). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1774. “Pozo Dulce”>> (BOP. 18/09/1870).

Pozo de la Pepa 

Este pozo se encuentra a la salida de la población por el camino de la izquierda de los dos que salen hacia el oeste de la actual Plaza de la Concordia y girando hacia el Cerro Travieso nos apartamos por una pequeña vereda que pasa junto a una antigua era y nos adentramos en una huerta en la que todavía podemos ver el Pozo de la Pepa. Actualmente, se puede acceder a este lugar por la Travesia de la Constitución. A este pozo se acudía para llenar los cántaros de barro o de lata que eran transportados por las mujeres, a veces, “uno en la cabeza, otro en el cuadril, y el barril colgando”, o por las caballerías en las aguaderas a sus respectivas viviendas, para su abastecimiento como agua de beber, por la cual había que pagar: <<[…] por el cántaro pequeño que llevaban las crías una – perrilla-  y por los grandes de las mujeres una –perra gorda- por el barril no cobraban y por los cántaros de lata el doble (2 perras gordas) los últimos años subieron y por el grande de lata se cobraba dos reales>> (El Pozo de la Pepa. Jmarisanchez. Cosasdequintana.@Quintanejos);  <<Con un burro y unas aguaderas y cuatro cántaros al Pozo de la Pepa…> (Rodríguez/ Zavala, 1999:72).

Pozo Moreno

Con el nombre de su propietario. <<Los propietarios aparecen también con su nombre en aposición a ‘pozo’, presumiblemente por caída de preposición>> (Castaño Fdez., 1998: 91, 265). <<APC. Quintana. Diego Fernández de los Ríos, 1680: “hera de las matas baldio de las siete villas al sitio del pozo moreno”, f. 101>> (Castaño Fdez., 1998: 224). Recogido en su apartado de apodos: <<Bastantes se refieren al pelo de las personas y su color: … Pozo Moreno>> (Castaño Fdez., 1998: 262-26). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1774. “Pozo moreno”>> (BOP. 18/09/1870). También: Camino Pozo Moreno (BOP. 15/05/1925).


 Aludiendo a su propietario

 Pozo de don Diego. Pozo de María Núñez, Pozo de Juan Blázquez. Pozo de Juan Blanco. Pozo de Juan del Río, Pozo del Tío Genaro, Pozo Patarro, 

Asociados a la voz ´fuente`, tautopónimos

Pozo de Fuensanta o Pozo de doña Fuensanta, en el paraje homónimo, Pozo de los Castillejos o de la Fuente de los Castillejos, en el Camino de la Fuente de los Castillejos.

Haciendo referencia al momento de su construcción

Pozo Nuevo. En los extramuros del sur de la población, al lado de la Cañada Real, construido durante la Segunda República.  Otro con el mismo nombre estaba situado junto al Silo. 

 Asociados a fitónimos

Pozo de la Higuera

<<Una finca rústica en el término de Quintana de la Serena, al sitio Pozo de la Higuera […] Este, Josefa Moreno Garmendia y Condesa viuda de Darnius>> (BOP. 09/04/1954).

Pozo de las Adelfas

Recogido por Castaño Fernández, aludiendo “al paisaje circundante”. Esta voz de raigambre arábe-hispánica… El Pozo de las Adelfas>> (Castaño Fdez., 1998: 91-92, 194). En Hijovejo. <<APC.Quintana. Pedro Miguel Flores, 1738: “e Hijo Bejo pozo de las adelfas”, f. 9>> (Castaño Fdez., 1998:  ). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1842. “Pozo de las adelfas”>> (BOP. 01/01/1871).

Pozo Jinojo

De 'hinojo'. Foeniuculum vulgare subsp. piperitum. Planta aromática y medicinal, con aceites esenciales que facilitan la digestión. Florece de mayo a septiembre (Pérez Chiscano, et al, 2007:55 T. II).

Étnicos

Pozo del Moro

 La voz ‘moro’ puede aludir a la presencia musulmana, aunque en ocasiones se utiliza para atribuir antigüedad ‘tiempos de moros’. Recogido por Castaño Fernández en su estudio sobre los topónimos de la comarca de La Serena junto con otros dos parajes, uno en Castuera y otro en Esparragosa de la Serena: <<Son muchos los topónimos en los que la voz ‘moro’ está presente y sus significados pueden ser variados, desde una alusión racial, a un apodo, una elevación del terreno o la existencia de restos de construcciones recordemos que muchas veces se habla de algo antiguo como ´de tiempos de moros`>>.  <<Pozo del Moro>> (Castaño Fdez., 1998: 34, 37, 91, 92, 272).

 <<En la finca La Pared, en el lugar llamado Pozo del Moro existe una alineación de menhires; en la parte sur hay un menhir mayor que los demás, que tiene en su parte superior una pileta con su canal de desagüe y al lado otra foseta sin canal, que demuestra que era el monumento donde los primitivos realizaban los sacrificios y las solemnes ceremonias de carácter religioso. La alineación indica que este lugar se destinaba a las asambleas y lugares de reunión de las tribus […] existen piedras labradas y sepulturas esculpidas en la roca, como las gemelas que hay en “la Pared” cerca del Pozo del Moro>> (Casco Arias, 1961: 72-73, 77). Según Casco Arias, durante la dominación musulmana: <<quedaron restos de algunas explotaciones rurales de regadío, como Meca, en la Sierra y el Pozo del Moro, en la Pared>> (Casco Arias, 1961: 97).

En forma diminutiva

Con la terminación –illo, -ico.

Pocillo del Medio

               Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…al sitio Pocillo del Medio>> (BOP. 30/10/1885).

 Pocillo de Tena

<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1845. “Pocillo de Tena”>> (BOP. 04/01/1871).

 Pocico

<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1847. “Pocico”>> (BOP. 16/10/1870). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1851. “Pocico”>> (BOP. 26/01/1871). “Pocico” (Castaño Fdez., 1998: 90, 33).También La Vereda de los Pocicos. <<APC, Quintana, F. García Cuadrado, 1726: “Vereda de los Pocicos”, f. 59>> (Castaño Fdez., 1998: 90, 238, 259, 304).

En plural

Los Pocitos

Aparece en el trazado de la Cañada Real Leonesa Oriental realizado por Juan Manuel Escanciano en 1852, a continuación de Mojón Gordo y antes de la Laguna del Dornajo-Dorpajo. (Maldonado, 2005). También: Olla del Pocito.

Los Pozuelos 

Derivado de ‘pozo’. Sufijo diminutivo –zuelo. Po-zuelo. El Pozuelo (Castaño Fdez., 1998: 90, 91). Paraje al suroeste y próximo a la población, entre la Carretera del Valle y la Vereda del Solito.

 

 Pozo del Tesoro

<<También junto al Yacimiento Arqueológico de Hijovejo han aparecido numerosos restos arquitectónicos labrados en granito o bien en mármol, entre ellos un prisma de granito “Gris Quintana” con los genitales masculinos gravados en bajo relieve en uno de sus lados. Asimismo, varias columnas y antiguas cimentaciones aprovechadas por el actual propietario para la edificación de la vivienda, y un gran pozo empedrado, que es conocido en la localidad como “El Pozo del Tesoro”.  Todo lo cual denota cierta suntuosidad, que contrasta con la austeridad de las instalaciones del recinto fortificado, por lo que muy bien podría tratarse de la residencia señorial de esta fortificación, cuando se transformó en “villa”>> (León y Carmona, 2006: 12- 13).

Pozo del Hornillo

            Sufijo diminutivo –illo. “Pozo Nuevo del Hornillo” (SIGPAC). Continuando el camino real hacia Badija, El Pozo del Hornillo, la vía del tren y El Pozo del Piojo… (Chacón, 2011: 148). En el pozo del Hornillo, en la hondonada de una sierra cercana, con agua fina y abundantde para regar la fértil huerta que, años tras años, se sembraba allí… (Chacón, 2011: 426).

Pozo de la Casería

En La Hoja y próximo al Hornillo, se encuentra el Pozo de la Casería (SIGPAC). 

Aludiendo al lugar donde se encuentra

Pozo de los Cortinales

    Lo encontramos en el croquis del Itinerario número 4 de los Trabajos topográficos del Instituto Geográfico y Estadístico. Libro uno, página 15, en Quintana de la Serena (Badajoz), Diputación Provincial de Badajoz, realizado en 1899.


 POZA

    Derivado de pozo. Charca o concavidad en que hay agua detenida. Sitio o lugar donde el río es más profundo (DRAE).

Poza del Hierro

<<APC. Quintana. Fernando Sanchez, 1708: “al sitio de las fuentes […] linde poza que llaman del hierro y Jaralillos de Graviel y dehesa de la Pared”, f. 8>> (Castaño Fdez., 1998: 92, 211, 279). 

Poza del Padre Balsera

  Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…un terreno al sitio Poza del Padre Balsera>> (BOP. 28/10/1885).


POCETA

 

 Las Pocetas

<<Una finca rústica en el término de Quintana de la Serena […] al sitio Pocetas […] cuyos linderos catastrales son: […] y Camino de las Benitas; Sur, camino de Guareña>>  (BOP.  08/04/1954). Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…igual aprovechamiento en Las Pocetas>>; aparece también en singular ‘Poceta”: <<iguales aprovechamientos en la Poceta>> (BOP. 28/10/1885).


FUENTE

Fuente. Del lat. fons, -ntis (DRAE). Manantial de agua que brota de la tierra. En 1849, Pascual Madoz: <<No sirviendo sino para los ganados 5 fuentes y un pilar que hay dentro de ella>>.