LAS CALLES DE QUINTANA DE LA SERENA
sábado, 11 de julio de 2026
LAS CALLES DE QUINTANA DE LA SERENA
FIESTA DE LA CRUZ. JABALEROS
domingo, 12 de abril de 2026
ARQUITECTURA URBANA
ARQUITECTURA URBANA
Casa en calle Olivillos, 25. Construida por Narciso Horrillo Arias, natural de La Coronada, en 1908 según consta en el dintel de la portada (N. H. A. 1908). Fue alcalde de 1895 a 1898. Se dedicó a la exportación e importación de cereales y abonos minerales, con casa fundada en 1880. Aparece como tratante de cereales a principios del siglo pasado: <<NARCISO HORRILLO Y ARIAS. Exportación e Importación de cereales y abonos minerales. Casa fundada en 1880>> (Anuario-Riera). Fue también representante del anuario Riera. Hoy de Marcelina Rey Sánchez, fue propiedad de su madre Inés Sánchez Miranda, viuda de Marcelino Rey Horrillo, industrial del sector de pieles y curtidos. De aquí la conocida fábrica de curtidos "Los Tiritos", en la actual plaza de la Concordia.
BALDOSAS DE CEMENTO: Una actividad desaparecida.
Loseta, baldosa hidráulica, baldosa de cemento, suelo o mosaico hidráulico.
Empleada en el embaldosado de los suelos de las casas hasta los años sesenta del siglo pasado. La aparición de otros materiales como el terrazo y el gres, cuyo costo de fabricación, posiblemente, más reducido y su rápida producción, desplazó a la loseta hidráulica que requería una fabricación artesanal de forma individual, una a una, pieza a pieza, baldosa a baldosa.
Recuperando la técnica artesana introducida por los árabes, la empresa Garret, Rivet y Cía presentó de forma innovadora en la Exposición Universal de París de 1867, un tipo de loseta para pavimentación de suelos cuya fabricación se realizaba por prensado, sin cocción1. Su uso es fomentado por los arquitectos del modernismo catalán, como Gaudí, y sus seguidores Domènech i Montaner, Puig i Cadafalch, entre otros, alcanzando su máximo esplendor durante la primera mitad del siglo pasado. Tras algunos años casi desaparecido, el suelo hidráulico vuelve a resurgir en los últimos años, e incluso, se intenta conservar los suelos antiguos en reformas de viviendas, como se lleva a cabo, actualmente, en el Eixample barcelonés2.
Varias empresas barcelonesas se dedicaron a su
producción durante los últimos años del siglo XIX y primeros del XX, tales como
<<Butsems y Compª.>>, <<Mosaicos Escofet y Cía.>>4;
encontrándose ya en la primera, en el año 1857 <<una referencia al uso de
esta técnica>>5. De aquí se extendió su uso a otras partes de
España, llegando a nuestros pueblos donde se instalaron algunas prensas para su
fabricación. En Don Benito era muy conocida la empresa Gómez y González que
comenzó a fabricar baldosines de cemento y losetas hidráulicas a principios del
siglo pasado6; encontramos el anuncio publicitario como “Fábrica de
Mosaicos Hidráulicos” y fotografía de los “Sres. Gómez y González” en la del
primer número de la revista Tierra Extremeña
(página 42) publicada en Don Benito en el año 1921 por Ramón A. Fernández de
Sevilla Palomo y recientemente reeditada en edición facsímil <<por
acuerdo de la Federación de Asociaciones Culturales de la Siberia, La Serena y
Vegas Altas>>7 . En la misma publicación (página 433), aparece
el anuncio de “La Carmencita” Gran Fábrica de Mosaicos Hidráulicos Incrustados
en Cabeza del Buey.
En
pueblos cercanos como en Campanario, a finales de la década de los años
cincuenta del siglo pasado, se crearon dos fábricas de baldosas coincidiendo
con los años en los que se realizaron las obras de acometidas de agua potable y
el saneamiento y evacuación de aguas fecales, en la mayoría de los pueblos de
la comarca. Normalmente, aquellas obras se hacían por el pasillo de la casa,
por lo que el empedrado de rollitos de las casas más antiguas y los suelos
originales se perdían; así, en muchas casas podemos ver como una “alfombra” en
el centro formada por estas baldosas, que eran de una solo color con dibujos en
relieve, y a los lados se conservan las baldosas antiguas8. Actualmente,
se dedican a la fabricación de estos suelos, Pavimentos y Mosaicos La
Serena S. L., en Villanueva de la
Serena.
Se hacían varias medidas pero la más habitual que encontramos es la de 20x20 cm., y se caracterizaban por la complejidad y variedad de los diseños formados por dibujos geométricos, con motivos florales, etc., en los que, a veces, era necesario unir varias piezas para conseguir una determinada composición. Había muchos modelos diferentes para satisfacer el gusto de aquellos tiempos en los que la moda imponía un suelo distinto en cada una de las dependencias y habitaciones de las casas. En algunas casas encontramos el típico suelo de rollitos flanqueado por cenefas de losetas. También se hacía un tipo especial con dibujos en relieve para patios y otro en colores lisos que se solían combinar en dos tonos distintos para terrazas.
Los materiales de que se compone son: cemento blanco, cemento gris, arena, agua, polvo de mármol blanco y pigmentos. Entre los cementos naturales empleados, fueron muy reconocidos los de Martos (Jaén)3.
Los utensilios utilizados, eran: El molde, formado por la base, el cinturón y el tapón; y las trepas, que son unas plantillas o moldes metálicos que se diferencian por el dibujo. Para depositar la pasta coloreada se utilizaba un pequeño cazito, de forma que cayera un pequeño chorrito en cada uno de los compartimentos que formaban la trepa. Con un cepillo o brocha se limpiaba el molde.
El proceso requiere de varias fases y todo de forma manual excepto el prensado que se realizaba por medio de una prensa hidráulica, de aquí el coste y la lentitud en la fabricación, ya que eran necesarios de 20 a 28 días para el acabado final de este tipo de baldosa. Lo primero era aplicar sobre la base del molde un producto para que no se quedara adherido el cemento, poniendo sobre la misma la trepa correspondiente. A continuación, se rellenaban los distintos departamentos con el producto en forma de pasta coloreada (cemento blanco y cola) con su pigmento correspondiente y se retira la trepa. Después, se aplica una capa de mortero secante (arena fina y cemento gris) que absorbe la humedad y se termina de rellenar con mortero (arena y cemento gris), poniendo encima el tapón del molde y aplicando la prensa hidráulica sobre el mismo. Retirando el tapón y el cinturón sacamos la baldosa compactada, la cual hay que mantener con agua durante un tiempo determinado para un perfecto fraguado y endurecimiento del cemento.
En Quintana de la Serena, también se desarrolló
esta actividad de fabricación de baldosas que atendía, principalmente la
demanda local y la de algunas localidades cercanas. En el año 1921, según
testimonio de su nieta Dori Puerto Dávila, se estableció en Quintana de la
Serena Santiago Dávila Carmona, al que siguió su viuda María Riaño Rajado. La
fabricación de baldosas continuaría hasta finales de la década de los cincuenta
o principios de los sesenta, siendo regentado el negocio en esta última fase
por Antonio Puerto en la actual casa número 12 de la calle Obispo Pérez Muñoz,
lugar en el que siempre ha estado ubicado. Con Antonio Puerto trabajaron
algunos vecinos del pueblo, como fueron: Juan “Machaclavo”, Juan “Cucala” y
Jacinto Hurtado.
Notas
1.
Wikipedia.
2.
Vid.
El País Semanal. Nº 1.883. Domingo, 28 de octubre de 2012.
3.
Antonio Burgos Núñez. Universidad de Granada, 2009. www.digibug.ugr.es/.../01-...
4.
Anuario General de España Bailli-Bayllière-Riera, 1931. Tomo II. Pág. 1116.
5.
Oficios de Arte. (2009). Universidad de La Laguna. www.oficiosdearte.com/oficios.php?id=89
7.
Jiménez Benítez-Cano, Agustín/Martín Nieto,
Dionisio Á.: Tierra Extremeña…
8.
MARTÍN NIETO, Dionisio Ángel/DÍAZ DÍAZ, Bartolomé (Coords.): Campanario…, pág. 186.
BIBLIOGRAFÍA
JIMÉNEZ
BENÍTEZ-CANO, Agustín/MARTÍN NIETO,
Dionisio Á. Tierra Extremeña. Ramón A. Fernández de Sevilla Palomo. Colección Recuperación Bibliográfica, 6.
Asociación Cultural Torres y Tapia. Diputación de Badajoz. Badajoz, 2013.
MARTÍN
NIETO, Dionisio Ángel/DÍAZ DÍAZ, Bartolomé (Coords.): Campanario. Tomo I. El medio físico. Ayuntamiento de Campanario.
Badajoz, 2003.
FOTOS
DÁVILA
SÁNCHEZ, Juan Francisco José.
Quintana de la Serena, 2015
ACTIVIDADES DE ANTAÑO EN QUINTANA DE LA SERENA. La fábrica de curtidos <<Hijos de Pedro Benjamín Barquero>>, garaje y distribuidor de gasolina.
Alejandro Barquero
Gómez-Coronado, fue alcalde de Quintana de la Serena en 1918 y teniente de
alcalde en 1929, año en el que presenta su dimisión <<fundamentándola en sus muchas ocupaciones propias, continuando
en el cargo de Concejal, que venía anteriormente desempeñando …>>. Figura como el mayor contribuyente de rústica
domiciliado en la localidad; mientras que el Duque de Almenara Alta lo era de
fuera de la localidad. Antonio Ortiz Cruz era el mayor contribuyente por urbana
y Rafael Gómez-Coronado Barquero lo era por industrial y comercio (Acta de
pleno, 06-12-1929).
Estuvo de concejal junto al alcalde Aquilino Barquero, su hermano, hasta la última sesión presidida por aquel, la del día 23 de marzo de 1931; fecha en la que se daba lectura al <<acta de subasta pública de las obras del cementerio municipal católico y civil…>>, cuya adjudicación provisional recayó a favor del maestro albañil, Santiago Dávila Carmona, desestimando la reclamación hecha por el maestro de obras Juan Francisco Rodríguez Murillo. A Aquilino Barquero Gómez-Coronado le sucedería en la alcaldía, Juan Barquero Hidalgo-Barquero (Sesión extraordinaria de 20 de abril de 1931).
Alejandro Barquero Gómez-Coronado, natural de Quintana de la Serena, nacido en 1884, falleció a los 67 años. Era hijo de Pedro Benjamín Barquero de Murillo Barquero (1848-1917) y de Leonor Gómez-Coronado Barquero de Murillo (1855-1905). Hermanos fueron: Pedro (médico titular de Quintana en la primera mitad del siglo XX), Juan, Inés (casada con Juan Francisco Nogales Ortiz, abogado y juez comarcal de Miajadas), Vicenta, Rafael y Aquilino (abogado y alcalde durante la dictadura de Primo de Rivera, como hemos visto arriba). Estuvo casado con Basilisa Fernández Hidalgo, que falleció; casando en segundas nupcias con Ana Fernández de la Cruz (1907-1949) y de cuyo matrimonio nacieron: Benjamín, Inés, Carlos y Alejandro; a quien agradecemos la aportación documental que conserva de su padre y por la que podemos comprobar la actividad que desarrolló sobre la venta de neumáticos y otros productos relacionados con el automóvil, al que era gran aficionado.
Carta comercial documentación familiar
Alejandro Barquero Fernández
Además, Alejandro regentó junto con su
hermano la empresa de pieles y curtidos: Hijos de Pedro Benjamín Barquero,
creada posiblemente en los inicios de los años veinte y que hasta entonces
había estado a cargo de su padre, Pedro Benjamín Barquero Barquero. La
actividad se vería paralizada durante la Guerra Civil, reanudándose en 1941,
previa autorización de reapertura conforme a la O.M. de 12 de septiembre de 1939.
Carta comercial documentación familiar
Alejandro Barquero Fernández
En la foto de abajo observamos, además de
la fábrica de curtidos y el garaje, el distribuidor de gasolina, que se
encontraba en el hoy solar diáfano situado entre la avenida de la Constitución
y la carretera de Valle de la Serena.
Plano localidad año 1934. Biblioteca del
Instituto Geográfico Nacional. CC-BY 4.0 ign.es
Fuentes: Anuario General de España Bailly-Bayllière y Riera, 1931, Barcelona; Archivo Digital de la Diputación Provincial de Badajoz. Libro de Actas de Pleno del Ayuntamiento de Quintana de la Serena. Años 1929-1933; Documentos familiares de Alejandro Barquero Fernández; Biblioteca del Instituto Geográfico Nacional CC-BY 4.0 ign.es, Plano de la localidad de la Dirección General del Instituto Geográfico y Catastral de 1934.
viernes, 13 de marzo de 2026
VASCO NÚÑEZ DE BALBOA Y DOS QUINTANENSES: SILVERIO Y PEDRO
Os preguntaréis qué tienen que ver nuestros paisanos, Silverio Nogales Pajuelo y Pedro Hidalgo Murillo, con el ilustre extremeño nacido en Jerez de los Caballeros, Vasco Núñez de Balboa, protagonista del descubrimiento del Mar del Sur; y es que de alguna manera han entrado a formar parte, cinco siglos después, de la historia del conquistador. Quizás para los quintanenses y serenenses en general sean más conocidos otros conquistadores extremeños como Hernán Cortés (Medellín), Pedro de Valdivia (Villanueva de la Serena) y Francisco Pizarro (Trujillo), quedando más lejana y desconocida la figura de Núñez de Balboa (Jerez de los Caballeros); no en vano, incluso en la propia historiografía, como apunta Feliciano Correa: <<… la estima a Balboa es reciente, pues no pocos protagonistas principales de la conquista americana cayeron en el olvido tras su hazaña, y hemos de recalar en el siglo XIX para apreciar cómo comienza a despertarse el interés por este personaje […] He podido constatar, a lo largo de mi trabajo, cómo un personaje tan rico en matices y tan bien pertrechado de ánimo, ha ido despertando a lo largo del tiempo cada vez más interés por su figura y por su trayectoria, tanto en los historiadores como en la curiosidad popular>> (F. Correa, 2013: 29).
Núñez de Balboa, nace en 1475 y muere en Panamá el 15 de enero de 1519. Al celebrarse en 2013 el V Centenario del descubrimiento del Mar del Sur, entre otras actuaciones, se proyectó y se llevó a cabo la realización de una réplica de la pila bautismal donde fue bautizado en Jerez de los Caballeros:
<<En las obras de restauración del templo de San Bartolomé, que tuvieron lugar entre los años 1969-1972, […] se halló una piedra de bautismo que había sido soterrada “con cuidado” en el patio colindante con la sacristía en dicha parroquia. Esa pila dejó de realizar su función en la primera mitad del siglo XVIII, al ser sustituida por la que hoy se halla en la capilla de bautismo…>> (F. Correa, 2013: 116).
Pues bien, tanto en el
proyecto como en su realización participaron Silverio Nogales Pajuelo y Pedro Hidalgo Nogales, y de su actuación da
testimonio Feliciano Correa en su libro “Balboa.
La fantástica historia de un hidalgo español”, cuando nos describe su
visita a las canteras de Quintana de la Serena:
<<Antes de proceder a la réplica de la pila bautismal del conquistador, estudiamos la piedra con la ayuda de Silverio Nogales, y con él nos fuimos hasta Quintana de la Serena para buscar una veta que respondiera en semejanza a la textura, color y gabarros de la piedra original. En ese desplazamiento, que lo realicé con el constructor Gervasio Rodríguez Pérez y que todos hicimos a nuestras propias expensas, nos acompañó el extraordinario fotógrafo Isidro S. Álvarez Sánchez, que realizó unas tomas del recorrido. Se eligió el trozo oportuno y charlamos con el operario que allí trabajaba, el experto cantero Pedro Hidalgo Murillo, que llevaría a cabo una obra verdaderamente precisa y allí, en su espacio natural de buen oficiante, nos fue dando cuentas de cómo llevar a cabo su actividad>> (Correa, 2013: 124).
Y de la labor meritoria
de estos dos paisanos queda constancia en el elogio que de los mismos hace el
autor en su obra:
<<No
puedo dejar de reseñar el celo profesional de Silverio Nogales Pajuelo, que
como experto conocedor de las canteras de Quintana de la Serena, su pueblo, ha
trabajado con esmero para realizar una réplica de la pila bautismal, un
auténtico “facsímil”, que irá destinada al Museo de Arte Colonial Religioso de
Panamá en 2013, siendo una de las piezas estrella en la exposición inaugurada
ahí en julio de ese año, y titulada Balboa y los Cueva: el origen de una
identidad. Posteriormente recalará en su sede definitiva, la iglesia de Nuestra
Señora de la Merced en la zona del casco histórico de Panamá. Tampoco ha de
ignorarse la labor que como cantero viejo y artesano sabio realizó Pedro
Hidalgo Murillo>> (F. Correa, 2013: 122-124).
Entre los nuevos
elementos que se incluyeron en el espacio dedicado a albergar la pila bautismal
tras su restauración se encuentra una
cerámica que <<hace alusión
a los créditos, con los nombres de las personas e instituciones que hicieron
posible esta obra, y puede leerse>>:
<<Don
Silverio Nogales Pajuelo buscó un filón adecuado en las canteras de Quintana de
la Serena, y trazó el trabajo de la réplica para la pila bautismal con destino
a la República de Panamá, cuya pieza talló el cantero don Pedro Hidalgo
Murillo>> (F. Correa, 2013:141-142).
La réplica de la pila bautismal labrada por nuestro paisano Pedro Hidalgo Murillo, de 928 kg de peso viajaría en avión hasta la Iglesia de la Merced, en Panamá:
<<Concluida las celebraciones del quinto centenario del descubrimiento del Océano Pacífico, la réplica de Pila se trasladará a la Iglesia de la Merced, la más antigua de la ciudad de Panamá, donde será utilizada para bautizar a los feligreses de esa parroquia…>> (Correa, 2013:133).
En la última visita que hice a Jerez de los Caballeros no pude ver el espacio restaurado donde se encuentra la pila bautismal, por no encontrarse abierto al público: <<La restauración del patio y de la pila donde fue bautizado el ilustre extremeño Vasco Núñez de Balboa fue inaugurada el 18 de enero de 2013 por la Excma. Sra. Gobernadora de la ciudad de Panamá, Dª. Mayin Correa Delgado, el Excmo. Sr. Presidente de la Comunidad Autónoma de Extremadura, D. José Antonio Monago Terraza y la Ilma. Sra. Alcaldesa de Jerez de los Caballeros, Dª. Margarita Pérez Egéa. Siendo Arzobispo de la Diócesis de Mérida-Badajoz el Excmo. Y Rvdmo. Sr. D. Santiago García Aracil. Conmemoración del V Centenario del Descubrimiento del Pacífico, 1513/2013>>. Pueden verse fotografías del mismo en el libro de Feliciano Correa: Balboa. La fantástica historia de un hidalgo español. Tecnigraf Edit, 2014
Desde aquí quiero
expresar, tanto a Pedro como a Silverio, el
agradecimiento a su colaboración por las fotografías cedidas para este
artículo y darles la enhorabuena por el trabajo realizado.
Juan Fco. José Dávila Sánchez
juanfrands.blogspot.com
Quintana
de la Serena, 2016

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