TOPONÍMIA
RURAL Y URBANA DE QUINTANA DE LA SERENA
INTRODUCCIÓN
Desde muy temprana edad vamos conociendo los nombres de aquellos
lugares en los que se desenvuelve nuestra vida, desde los más cercanos a
nuestra infancia a otros más lejanos que iremos descubriendo a lo largo de
nuestra existencia. Primero, en nuestro entorno familiar y en nuestro propio
pueblo, comenzamos a oír nombres de lugares, como: Pozo de la Pepa, Pozo
Hinojo, Callejón del Lobo, Arroyo del Tío Pepe, Frascoluña, Rodeo, Laguna,
Ermita, etc.; y son estos lugares los que, de un modo u otro se van
introduciendo en nuestras vidas, perdurando su recuerdo en nuestras mentes como
lo fueron en las de nuestros antepasados y de ese modo se irán perpetuando en
el tiempo con nuestros descendientes.
Sin embargo, a veces ocurre que algunos de esos lugares que
tenemos alrededor y casi nos rozan con sus nombres, pasan desapercibidos y ni
siquiera nos enteramos de que estuvieron o siguen estando ahí. Y esto es,
precisamente, el motivo esencial de este trabajo: conocer y dar a conocer el
nombre de los lugares (topónimos) que no conocimos en nuestros primeros años y
que siempre estuvieron y siguen estando en ese mismo lugar, por el que quizá
hallamos pasado alguna vez, sin saber que eran: la Lancha Hueca, la Fuente de
la Triza, el Venero, las Pontezuelas, el Gibujillo, el Escarabajero…
El objetivo básico será la recopilación del mayor número posible
de topónimos incluidos en el término municipal de Quintana de la Serena, y
aquellos otros pertenecientes a los términos limítrofes que por su proximidad o
por otra razón –algunos lugares son más conocidos que otros del propio
término-, tales como la de pertenencia o propiedad, podamos apreciar en ellos
alguna relación con nuestro pueblo y sus gentes que nos induzcan a incluirlos
como propios. Por ejemplo: de Castuera,
El Chantre; de Campanario, El Censo; de La Guarda, La Gesa; de Zalamea, La
Dehesilla. La prudencia y la limitación de conocimiento no nos permite adentrarnos
en el análisis fonético y la interpretación de su significado y origen, como
sería deseable para un estudio completo de toponimia.
TOPONIMIA
<<Disciplina
lingüística cuyo objeto es el estudio de los nombres propios de lugar>>
(G. Mounin, 1982). El término topónimo procede del griego topos (´lugar`) y
onoma (´nombre`). Nombre geográfico o topónimos son los nombres con que
designamos e identificamos los lugares que nos rodean: calles, pueblos,
ciudades, ríos, sierras, parajes, etc. Los topónimos son una parte fundamental
de nuestra herencia cultural y una fuente de información inestimable para
numerosos campos de investigación…
(www.ing.es). <<... el objeto de la toponimia es explicar el
significado de los topónimos>> (https://es.scribd.com/document/611894765/Clasificacion-linguistica-de-los-topónimos).
Origen de los topónimos.
Como señala Castaño Fernández para la comarca de La Serena:
<<La toponimia de esta comarca es de origen romance en su inmensa
mayoría, con formas árabes o bereberes, algunos mozarabismos y latinismos de
época de romanización y una presencia testimonial de germanismos y voces
prerromanas>>. Al mismo tiempo señala <<que la escasez de
documentación medieval, inexistente casi en lo que se refiere a las fuentes
árabes, hace que nos movamos en terrenos meramente hipotéticos en gran número
de casos>>. Como ejemplos de posibles topónimos con raíces prerromanas
<<KANTA, ´piedra, pedregal, cascajar`, podría estar en el origen de Canta
el Gallo, Cantalcuco…>>. De la época romana son algunos nombres de
población como Quintana. Con características mozárabes señala, entre otros:
Casares de Forcallo. Y en cuanto a la cultura árabe indica que son
<<numerosos los arabismos que han pasado al lenguaje común y que producen
abundantes topónimos>>, como: Arroyo de la Albuera, Atalaya, Cercón de
los Zumajos, Meca. (Castaño Fdez., 1998: 306-307).
Tipos de topónimos:
Distinguiremos
los tipos de topónimos siguientes:
Hidrónimos. Topónimos que hacen referencia al agua; tales como:
ríos, arroyos, lagunas, fuentes, pozos, etc.
Orónimos. Son topónimos relacionados con el suelo:
-Hacen
referencia a accidentes en el relieve geográfico, como elevaciones (montes,
sierras, cerros, etc.), depresiones (valles, hoyas, honduras, etc.),
-Características
del terreno (alargados, sinuosos, inclinados), formas, situación, posición,
estructura y otras formas del terreno.
Litónimos. Son topónimos relacionados con la piedra. Elementos
rocosos que se encuentra en la naturaleza: piedra, lancha, cancho, etc., por
ejemplo: Los Lanchares, La Piedra Una sobre Otra.
Agrónimos. Nombres de los terrenos dedicados al cultivo y la
ganadería (Tipos de cultivo –viñas, olivar, huerta, etc.- División del terreno
-hoja, suerte, tachón, etc.- Límites, –hito, padrón, etc.- Utilidad y calidad
del suelo. Actividades Apicolas)
Cromotopónimos. Topónimos relativos al color (Almagre, blanco,
colorado, bermejo, etc.)
Odónimos. Nombres propios de caminos, veredas, vías pecuarias,
carreteras, puentes, pasaderas, etc. Odonimia. Carretera de la de Venta de
Culebrin a Castuera a la Estación de Villanueva de la Serena, Camino Vecinal de
Castuera, Camino Vecinal de Valle de la Serena, Carretera a la Estación de
Campanario. Camino vecinal a la Estación. Estos eran nombres antiguos que han
sido retoponimizados.
Zoónimos o zootopónimos. Topónimos relativos a los animales (aves,
reptiles, etc.). Por ejemplo: El Cerro del Águila.
Fitónimos o fitotopónimos. Topónimos relativos a la flora y
vegetación (árboles, plantas, etc.). Por
ejemplo: El Naranjal, el Coscojal, etc.
Antropónimos. Nombres propios y apellidos, profesiones, apodos o
motes, hipocordísticos, gentilicios.
Hagiónimos o hagiotopónimos. Referidos a nombres de santos (San
José, San Isidro, Santa Clara, etc.).
Históricos. Relacionados con restos arqueológicos.
Tautopónimos. Son los nombres de un lugar que repite el accidente
geográfico que designa o, en general, cualquier repetición. Ejemplos:
Cantalapiedra donde canta hace referencia a canto o piedra (y no al verbo
cantar).
Hidrotopónimos:
Voces: río, arroyo, regato, ribera, pozo, poceta,
fuente, laguna, charco, charcón, tabla, ojo, ojuelo, manadera, manantial, venero, chorro, charca, alberca, baños, pantanal, agua, trampal, noria, pila,
pilón, garganta, vega...
RÍORío Ortiga.
Ortiga, del lat. urtica. <<Ortiga, su
nombre de hoy es el de una yerba que tocando á nuestra piel nos escuece su
rozadura, pero es corrupto de Artigis nombre de población antigua que estuvo en
el despoblado llamado Argallén cerca de Zalamea>> (Paredes Guillén, 1886:
78). <<Artigi viene de Ars=piedras, e Igis= aguas, o sea sitio pedregoso
cercano al río Ortigas, porque el nombre de este río viene de Artigi […] Un
lugar pedregoso y cercano al río citado es la parte sur de Hijovejo, por lo que
pudo estar emplazada en este lugar y en ese caso Quintana sería la antigua
Artigi>> (Casco Arias, 1961: 88). Manuel León Cáceres, parece compartir
las afirmaciones anteriores y establece, además, la hipótesis de una
<<conexión filológica de la raíz de “Or” (de Ortiga) con el vasco “Ur” (río)>>;
por lo que: <<podríamos estar hablando de “Ortiga” como un topónimo ibero
(turdetano)>> (Sobre el río Ortiga y su etimología. Cosas de Quintana de
la Serena.Quintanej@s). Por su parte, Castaño Fernández se inclina hacia un
significado procedente del fitónimo ortiga, y descarta Artigi como el origen
del hidrónimo Ortiga: <<la ortiga es planta frecuente en sitios
húmedos>> (Castaño Fdez., 1998: 80, 306).
El río Ortiga, afluente del Guadiana, nace <<en las
cercanías de la Sierra de los Pollos>> (Huertos y Murillo, 2011: 153),
dentro del término municipal de Zalamea de la Serena y, tras pasar por los
términos municipales de Quintana de la Serena, La Guarda, La Haba, Don Benito y
Mengabril, desemboca en el río Guadiana próximo a la localidad de Medellín. A lo largo de su recorrido por el término
municipal de Quintana de la Serena, recibe varios arroyos cuyos topónimos
veremos más adelante; siendo los más conocidos: Arroyo de los Arrazaos, Arroyo
del Tío Pepe, Arroyo de la Mata, Arroyo del Campillo y Arroyo Cagancha; este
último, en el término municipal de Zalamea de la Serena.
Ha sido denominado a lo largo del tiempo de las formas siguientes:
Ribera del Hortiga, Río de Hortiga, Arroio Hortiga, Ribera de Ortigosa, como
podemos ver en El Catastro del Marqués de
la Ensenada de 1749 correspondiente a las poblaciones de Zalamea de la
Serena: en la ribera de ortigosa; de La Guarda: ribera del Hortiga; de La Haba:
Río de Hortiga; y de Quintana: en la ribera de hortiga.
En el Interrogatorio de la
Real Audiencia en 1791, se dice: <<Que hai una ribera llamada Ortiga
que no siempre esta corriente, pero dexa tablas para abrevadero de los ganados
por ser aguas publicas, y crian pezes menores y galapagos y se publica la veda
de pesca>>.
En Viaje a la Serena en 1791…,
de Antonio Agúndez Fernández, se describe así: <<Su rio es el Ortiga, que
viene del sur y deja la villa a un cuarto de legua. Seco en verano, si bien
alguna tabla sirve de abrevadero al ganado; aumentándose con las aguas
procedentes de la charca, sita a dos leguas del pueblo, del Marqués de Casa
Mena, quien tiene la obligación de soltarlas desde el 24 de junio al 29 de
septiembre>>.
Y en el Diccionario
Geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones en Ultramar:
<<Le baña, á distancia de ¼ de legua de la villa, el rio Hortiga, en
dirección de sur a norte: su curso no seria perenne en el verano si no lo
hiciera una charca del marqués de Casa Mena, 2 leg. de esta villa, pues tiene
obligación dicho señor de dar salida a las aguas desde el 24 de junio á 29 de
septiembre>> (Madoz, 1849).
Como Arroyo Hortiga, aparece en el trazado
de la Cañada Real Leonesa realizado por Juan Manuel Escanciano en 1852, a
continuación del paraje El Gibujillo o Piloncillo (Maldonado, 2005: 231-242). Y
como Río Hortiga en un mapa de la provincia de Badajoz publicado en 1887 (IGN).
Como Río Ortiga, en: <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1821. “Río
Ortiga”>> (BOP. 14/10/1870).
Como Río Ortigosa, aparece en un Mapa de
1860, del Instituto Geográfico de Cataluña.
También, como Arroyo Ortigosa aparece en cartografía de 1939 (IGN).
Estas últimas denominaciones deben considerarse como erróneas, teniendo en
cuenta que: <<La toponimia en los mapas históricos es el elemento que
presenta más errores dentro de los mismos>> (CICTE., 2007).
Otros
topónimos con la voz Ortiga: Con la voz ortiga tenemos: <<Sierra de
Ortiga, baldío comunero en otro tiempo de las siete villas de tierra de
Magacela>>. En el Catastro de Ensenada aparece en La Haba: “oja de
Hortiga” (Castaño Fdez., 1998: 88).
ARROYO
Arroyo Arrazaos o Arrazauces
Aparece como “Arrazauce” en mapa de la provincia de Badajoz
publicado en 1887 (IGN). También encontramos las formas: ‘Arrazaos’,
‘Arrozauces’, ‘Arrozaos’: <<Arrazaos, Arrozauces>> (BOP.
09/02/1900). <<Una finca rústica en el mismo término, al sitio, C. de
Dionisio […] linderos […] arroyo Arrozaos>> (BOP. 07/01/1960).
Se trata del afluente más grande del río Ortiga y al igual que
aquel posee algunas tablas que permanecen con agua durante el verano. Nace en
el Puerto de la Cabra, discurre por los Arrozaos y La Pared, y desemboca en el
río Ortiga próximo al término de La Guarda, donde se encuentra la Casa de
Labradillo (Casco Arias, 1961: 39).
Es característica de este arroyo la existencia de abundante
vegetación de adelfas (Nerium oleander) <<que, junto con los atarfes
(Tamarix africana), suelen formar parte de los tamujares, matorrales típicos de
las ramblas de los arroyos y ríos de fuerte estiaje del cuadrante sudoccidental
de la Península Ibérica>> (Pérez Chiscano, et al, 2007: 275).
En la zona a la que se accede por el camino del Vallejón, se han
encontrado varios restos de distintas épocas históricas: <<Una cantera de
granito que fue trabajada en la antigüedad, a juzgar por las losas labradas de
las que aún hoy, se encuentran algunas por allí esparcidas […] una
pila-sepultura junto a su losa tapadera, que constituiría una especie de
sarcófago perteneciente al periodo tardorromano; varias losas más ubicadas
dentro de dicho arroyo, muy probablemente todo ello del granito extraído en la
mencionada cantera; una piedra labrada en una afloración granítica que se
encuentra en el centro del cauce fluvial, que podría tratarse de un contrapeso,
o bien del posible apoyo de algún tipo de pontezuela para cruzar el arroyo;
algunos molinos barquiformes y otros de tipología romana, junto con algunas
basas de columnas, etc.>> (León y Carmona, 2006: 44, 45 y 2011: 62-63).También
se halló <<cerca del Arroyo Arrazauces, en mitad de un asentamiento
tardo-romano>> el menhir que se encuentra expuesto en el Museo del
Granito (Manuel León Cáceres. Cosas de Quintana de la Serena.Quintanej@s).
Este arroyo recibe a su vez las aguas de otros arroyos más
pequeños, principalmente por su margen derecha, que vierten las aguas
procedentes de la Sierra del Arrozao: Arroyo Benitillo, que toma el nombre de
la casa que se encuentra próxima a él, Casa Benitillo o Casa del Tuerto de la
Benitilla. De igual modo, junto con un antropónimo referido al propietario de
las respectivas casas, tenemos otros dos afluentes: Arroyo Casa Napoleón y
Arroyo Casa Ciriaco. Por su margen izquierda sólo recibe las aguas procedentes
de los Barrancos del Ciervo y Barrancos o Regato de Mojón Blanco.
El arroyo más grande y conocido de todos aquellos que desembocan
en el Arrazauces es el Arroyo Langarilla o Angarilla que nace próximo a la
Fuente de los Pajaritos y desemboca en El Españal.
'Angarillas': Armazón de cuatro palos clavados en cuadro, de los
cuales penden unas bolsas en las que se transporta a mano o en caballería
cualquier tipo de carga (DRAE). <<Corominas deriva el término del latín
ANGARIAE, ‘prestaciones de transporte’, en su forma diminutiva
*ANGARIELLAE,…>> (Castaño Fdez., 1998: 277).
En la “Laguna del Aceite”, se encuentran restos de antiguos
asentamientos (León y Carmona, 2006: 46 y 2011: 64). Según Casco Arias, cerca
de este arroyo, en El Españal: <<hay restos de un horno ibérico perteneciente
al neolítico>> (Casco Arias, 1961: 73).
Arroyo del
Tío Pepe
Presa en la Reyerta Afluente por la margen derecha del río Ortiga. <<El
arroyo del Tío Pepe nace en la Cuerda Chica y sigue un curso noroeste, pasando
por el norte del pueblo y desemboca en el Ortigas por el cortijo Bóveda>> (Casco Arias, 1961: 39). Recibe por su margen derecha
otros dos pequeños arroyos procedentes de la Dehesa, el primero antes de entrar en la población, Arroyo de los Mártires y el segundo, Arroyo de la Dehesa Vendida, hoy
desviado -mediante la construcción de una canal- a la altura de La Laguna en la que desaguaba. Por su
margen izquierda recibía las aguas del antiguo Arroyo Caganchas, a su paso por la población y el arroyo del Venero, fuera de la población
y a la altura del antiguo matadero municipal. Recorre los extramuros por el
norte de la población en dirección este-oeste para continuar hacia el noroeste
y desembocar en el Ortiga a la altura
del Camino de la Tabla del Parral.
Con
el nombre de Arroyo de Santa María,
lo encontramos en: <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera.
Registro de la propiedad, 1774. “Arroyo de Santa María”. Linderos
“Matas”>> (BOP. 20/09/1870). En referencia al arroyo citado
(arroyo Caganchas) que recorría la antigua calle homónima (hoy Severo Ochoa): <<Arroyo que atraviesa la plaza de Hernán-Cortés y
desemboca en el de Santamaría>> (BOP.
29/09/1890). <<Busca y rescate […] de la propiedad de Juan de la Cruz
García e Isidro García Horrillo hurtados en la noche del 18 al 19 del actual,
de las huertas del arroyo de Santa María, extramuros del pueblo
de Quintana de la Serena>> (BOP. 04/02/1910). <<Un terreno de labor término de Quintana, sitio Arroyo
de Santa María>> (BOP. RPC. 15/04/1918). <<APC. Quintana. Pedro
Martínez Trillón, 1731: “sitio de las güertas de abajo que alinda con Arroyo
de Santa María”, f. 21>> (Castaño Fdez., 1998: 221). Con el nombre de arroyo Peña del Gato
aparece en los trabajos topográficos de los caminos públicos del Instituto
Geográfico y Estadístico en 1899. <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. “Arroyo de
la Peña del Gato”. Como linderos en rústicas de “Egido”>> (BOP.
02/09/1870). Como arroyo de los Mártires, se le conocería a su paso por la antigua ermita de los Mártires: <<Tierra en
este término en los Cerros de Gómez, linda por Oriente Arroyo de los
Mártires, Occidente Camino de Malpartida, sur Camino de Laguna Vieja y
Norte con Victoriano Sánchez Tena>> (BOP 24/06/1903).
Este arroyo es el más conocido de todos, por
tener parte de su recorrido incluido dentro de la población y haber originado
algunas crecidas que ocasionaron grandes daños en las viviendas próximas a su
cauce, como la que tuvo lugar el sábado 30 de septiembre de 1989. Ya, con
anterioridad, se tenía noticia de estas riadas producidas en el Arroyo del Tío Pepe y así las describía
el médico don Juan Casco Arias a principios de los años sesenta: <<Las trombas de agua
son poco frecuentes; hace pocos años descargó una de unos cien millones de
metros cúbicos en el corto trayecto de la Rehierta a la villa, arrastrando
cosechas, árboles y animales e inundando las casas próximas al arroyo del Tío
Pepe>> (Casco Arias, 1961: 49).
La
prensa se hizo eco de la inquietud y temor que produce en los vecinos estas
riadas:
Tromba de agua en Badajoz. La gran tromba de agua caída durante el fin
de semana en la localidad pacense de Quintana de la Serena (Badajoz), alarmó a
los vecinos ante la posibilidad de ser víctimas de la temible <<gota fría >>, que asolara hace unos meses
la región de Levante y Palma de Mallorca. Numerosos vecinos tuvieron que
desalojar sus casas y descarriló el tren <<Bahía de Cádiz>> (HEMEROTECA. Anuncio en ABC,
03/10/1989, pág. 10).
Badajoz: Una tromba de agua provoca el descarrilamiento del tren
<<Bahía de Cádiz>>. Quintana de la Serena. Efe.
Una gran tromba de agua cayó
ayer tarde sobre la localidad pacense de Quintana de la Serena, lo que obligó a
que numerosos vecinos tuvieran que ser evacuados y causó el descarrilamiento
del tren <<Bahía de Cádiz>>.
La tromba de agua, acompañada
de granizo de gran tamaño, se inició a las dieciséis y treinta horas y ocasionó
el desbordamiento del arroyo llamado <<del Tío Pepe>>, por lo que
se inundó todo el pueblo y causó la muerte de algunas caballerías y otros
animales, aunque no desgracias personales.
Las aguas cortaron los
accesos al pueblo hasta pasadas las nueve de la noche, mientras que los
bomberos de Castuera, Don Benito y Villanueva de la Serena, no pudieron acceder
al centro de la población hasta pasadas las ocho de la tarde, en que dejó de
llover, según indicaron vecinos de la población.
Según algunos vecinos, las
aguas llegaron a alcanzar en algunos lugares tres metros de altura, mientras
que en el centro de la población el lodo llegó a tener un metro de altura.
El tráfico ferroviario quedó
interrumpido al descarrilar el tren <<Bahía de Cádiz>>, que hacia
el trayecto Badajoz-Barcelona, entre las estaciones de Campanario y Quintana de
la Serena, resultando herido leve el ayudante del maquinista, que quedó
conmocionado, según indicaron las mismas fuentes>> (HEMEROTECA, ABC. SEVILLA
(Sevilla) – 01/10/1989 Página 110).
Afortunadamente en ninguna de aquellas fuertes crecidas hubo que lamentar desgracias
personales, aunque si algún susto y numerosos daños materiales en las viviendas
afectadas. Como medidas preventivas y para evitar esas riadas, se han llevado a
cabo algunas obras como el ensanchamiento del canal a su paso por las calles de
la población, desvio del cauce del arroyo de la Dehesa Vendida y la
construcción de una presa o muro de contención en la zona de la Reyerta,
próxima a la cabecera del arroyo.
Lugar de encuentro y juegos de
niños en otros tiempos: <<Algunas tertulias entre amigos de infancia me
sitúan en una cueva en el arroyo de <<El
tío Pepe>>, para nosotros, los de mi época, el arroyo del <<Tío Juanera…>> (¡Qué tiempos
aquellos! Uno del 49. Libro de Feria,
1997); y de inspiración para composiciones poéticas: <<Una
piedra, otra piedra; / sin torrentes ni cascadas. / Un poco de hierba aquí, /
un poco más allá, nada. / Después venían zarzamoras / por donde nadie pasa. /
De vez en cuando un puente; / pasa agua cuando pasa. / Jugamos a coger peces, /
a coger renos y ranas. / Nos fuimos a pelear / para resolver bobadas. / Hablamos
y discutimos, / sacamos conclusiones raras. / Y después vino el cemento, / vino
el cemento y la grava. / Se olvidó el pueblo de ti / pero yo no te olvidaba. /
Querido arroyo “El tío Pepe” / Nadie a
acompañarte baja. Quintana de la Serena, Agosto 1977. (“El Arroyo”. Sebastián
Centeno Centeno. Libro de Feria).
Arroyo Cagancha.
Hoy desaparecido. Como
es sabido el topónimo ‘cagancha’ es común a los arroyos que pasan próximos a la
población o incluso que la atraviesan; como ocurre con el arroyo Cagancha de Zalamea de la Serena, afluente del río Ortiga. Tenemos
referencias a un arroyo que cruzaba por la plaza de Hernán Cortés y que, proveniente de la actual calle Severo Ochoa -su nombre antiguo era Cagancha-, pasaba por la plaza de Hernán
Cortés y desembocaba en el Arroyo Tío Pepe, conocido como Arroyo de Santa María: <<Que se
satisfaga con cargo al capítulo de imprevistos del presupuesto vigente los
gastos que haya ocasionado la limpia y saneamiento del arroyo que atraviesa la
plaza de Hernán-Cortés y desemboca en el de Santamaría>>. De aquí el nombre antiguo de calle Cagancha, en la actual calle Severo Ochoa (BOP. 29/09/1890).
Arroyo de la Dehesa Vendida
Nace en la Dehesa Vendida, pasaba por la Laguna y desemboca en el arroyo del Tío Pepe.<<La
laguna no era, como se ha dicho, una pequeña presa que servía de regulación de
avenidas en el cauce del arroyo de la Dehesa Vendida>> (Libro de Feria,
1999).
Arroyo de la Albuera
Aunque no es afluente del Río Ortiga, discurre por el sur del término
municipal delimitando nuestro término con el de Zalamea de la Serena, entre los
parajes de Las Reyertas (Quintana) y La Mata (Zalamea) y desemboca en el Arroyo Cangancha a poca distancia del
yacimiento de Cancho Roano.
Tautología
o autopónimo: arroyo (Hidrónimo)+ albuera (Hidrónimo). Tautología, también en
otros, como Arroyo de Fuente Santa, Arroyo
de la Fuente, Arroyo de Fuentequemada, Arroyo de Aguas de Murillo, Arroyo de
los Pilones, Pozo de Doña Fuensanta, Laguna del Trampal.
‘Albuhera’.
Depósito artificial de agua, como estanque o alberca (DRAE). Estanque de aguas que vienen de las alturas de los montes, y
se detienen á la falda de ellos por medio de paredones, y forman albuera (DVEG). “Antiguamente (s. XVI): albuera, laguna. Depósito artificial
de agua, como estanque, alberca>>. Ortiz de Tovar, habla en 1779 de Albuera, refiriéndose a la charca de
Zalamea: <<Tiene Zalamea en el
arroyo Hortiga una Albuera de las más vistosas de Europa, que fundó el Sr.
Marqués de Casamena y las Matas>>. <<El topónimo es de origen
árabe y significa “charquilla”>> (León y Carmona, 2006:58).
Tanto,
Casco Arias, como, más recientemente, León Cáceres y Carmona Benítez nos hablan
de la existencia de algunos restos y vestigios arqueológicos: <<También
ha sido descubierto el pie de un puente ibero en el Arroyo de la Albuera>>
(Casco Arias, 1961: 77).
<<Otros vestigios
arqueológicos encontrados son: Unas basas de columnas que se encuentran en el
Museo del Granito, restos de teselas de un mosaico perteneciente a una villa romana
y un recinto fortificado. Junto al arroyo de este
nombre han aparecido importantes vestigios arqueológicos. El topónimo es de
origen árabe y significa “charquilla”.
De allí
proceden dos hermosas basas de columnas graníticas que actualmente se
encuentran en las dependencias del Museo del Granito: así como restos de
teselas, pertenecientes a un mosaico, lo cual evidencia la existencia en este
lugar de una “villa” romana y, en concreto, de su parte “dominica” o
“señor.
Y no muy lejos
se encuentra también un recinto fortificado similar a los descritos
anteriormente, pero de reducidas proporciones>> (León y Carmona, 2006: 58-59
y 2011: 72).
Arroyo de la
Mata
Toma el nombre del paraje por el
que discurre, La Mata. Casco Arias,
lo describe así: <<Que naciendo en la Dehesa
Boyal discurre hacia el Noroeste desembocando en el Ortigas al norte del
término>> (Casco Arias, 1961: 39). <<Una parcela de terreno […] al
sitio denominado “La Mata” […] que linda […] y al Oeste, con arroyo de “La
Mata”>> (BOP, 08/08/1958). Recibe, a su vez, las aguas del Arroyo
de la Dehesa y Arroyo del Resquicio. Con la voz
´resquicio` encontramos otro arroyo en el término de La Guarda, también
afluente del Ortiga.
Arroyo de las
Taramas
Támara.
Leña muy delgada, despojos de la gruesa (DRAE). Llamamos ´tarama` a la leña más menuda resultante de la poda de
encinas, aquella que está cargada de hojas y que se utilizaba para encender las
lumbres o hacer picón. <<‘Tarama’, metátesis de ‘támara’, es un término
de origen incierto, para Corominas indudablemente prerromano>> (Castaño Fdez., 1998: 179).
Nace
en la Hoja y desemboca próximo al
término municipal de La Guarda y al Molino
del Tejar. <<Otra finca rústica en el mismo término y paraje […]
linderos son: Norte, arroyo de las Taramas>> (BOP. 03/06/1963).
Arroyo
del Campillo (Arroyo
Jendel)
Nace en Los Campillos
y desemboca en el término municipal de La Guarda. <<APC. Quintana. Pedro Miguel Flores, 1730: “en el sitio
del Campillo el uno al Arroyo Jendel”. f. 9>> (Castaño Fdez., 1998:
173). Aparece como “Gendal” en mapa de la provincia de Badajoz publicado en
1887 (IGN). “Gendel” en: <<Una tierra de labor en la hoja del Campillo o
dehesa del Campillo, al sitio llamado Los Charquillos, término de Quintana de
la Serena, […] que linda […] al Sur, con el Arroyo Gendel>> (BOP.
22/02/1936). <<Arroyo Jendel>> (Chacón, 2011: 48).
Otros arroyos:
Arroyo de
Meca. Arroyo
de Meca (Castaño Fdez., 1998: 97).
Arroyo
Tamujoso
Derivado de ‘tamujo’. Sufijo –oso, que significa abundancia, Tamuj-oso. <<Un
terreno de labor en término de Quintana, en las Giraltas, al sitio Tamujoso>>
(BOP. 6/04/1920). El tamujo (Flueggea
tinctoria) es una especie de planta endémica del cuadrante sudoccidental de
la Península Ibérica y común en los márgenes de los arroyos y ríos de fuerte
estiaje; con las ramas se hacían escobas y corralizas para el ganado. Incluida
en la Directiva Hábitat Natural de Interés Comunitario y en la categoría de
interés especial según el Decreto 37/2001, de 6 de marzo, por el que se regula
el Catálogo de Especies Amenazadas de Extremadura (Pérez Chiscano, et al, 2007: 275).
<<El tamujo es muy frecuente en las orillas de arroyos y riveras, hasta
tal punto que al tipo de vegetación que cubre dichos lugares, que comprenden
otras plantas, se les llama ‘tamujares’ o ‘tamujales’ y da nombre en la comarca
a un par de arroyos. En cuanto a los topónimos que llevan esta forma, tenemos El Tamujal (Q). Es ‘tamujo’ voz de
origen desconocido que el DRAE deriva de ‘matojo’>> (Castaño Fdez., 1998:
193).
Arroyo de
Agaya. <<Audiencia
de Cáceres. Partido judicial del Castuera. Registro de la propiedad, 1843. “Arroyo
de agaya”. Linderos “Camino de Mojón Blanco”>> (BOP. 03/01/1871).
Arroyo de la
Mimbre. Mimbre. (De vimbre). 1.
amb. mimbrera. (arbusto salicáceo) (DRAE). Mimbrera, cuyas ramas flexibles se
utilizan en cestería (Castaño Fdez., 1998: 180). Sitio arroyo Mimbre (documento
familiar Alejandro Barquero Fernández). <<7º.- Tachón denominado Arroyo
de la Mimbre, Arroyo de los Garzos, etc.>> (HBG. 2001); <<Audiencia
de Cáceres. PJC. RP., 1851. “Arroyo de la mimbre”. Linderos, Guiraltas>>
(BOP. 26/018/1871). Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y
pastos realizado por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado:
<<…igual aprovechamientos en Arroyo de las Mimbres>> (BOP.
28/10/1885).
Arroyo de los
Garzos. <<Pleito
de Juan Francisco Nogales Ortiz contra Domingo Fernández Pozo y otros sobre
contrato celebrado de la finca “Los Garzos” de los términos de Quintana y Valle
de la Serena>> (AHP). Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de
yerbas y pastos realizado por la Dirección general de Propiedades y Derechos
del Estado: <<…igual aprovechamientos en Arroyo de los Garzos>>
(BOP. 28/10/1885).
Arroyo de los
Pilones. Pilón.
(Del aum. de pila). 1. Receptáculo de piedra que se construye en las fuentes
para que, cayendoi el agua en él, sirva de abrevadero, de lavadero o para otros
usos (DRAE). <<Es muy abundante el sufijo ´-ón`, aunque en muchos casos
aparece lexicalizado, como en las formas ‘pilón’…>> (Castaño Fdez., 1998:
303). Se encuentra próximo a la Ermita de
San José y la Cueva del Ciervo.
Arroyo de
Aguas de Murillo. <<Terreno
en igual término y sitio Chaparralón y Aguas de Murillo… lindante…; Norte, arroyo
de Aguas de Murillo>> (BOP. 04/09/1916).
Arroyo de los
Pajaritos. <<Barranco o
arroyo que baja de la fuente llamada de los Pajaritos>> (BOP.
04/09/1916). <<Arroyo de los Pajaritos>> (Rodríguez/Zavala, 2011:
191). También Fuente de los Pajaritos,
Casa de los Pajaritos.
Arroyo de
Valdevíboras. <<Otro
terreno al sitio de Hijovejo, denominado Valdevíboras, que linda por Norte, Arroyo
de Valdevíboras; Sur, Cañada Serrana>> (BOP. 17/11/1916).
Arroyo de las
Panaderas. <<Otro terreno
en la misma dehesa (dehesa de las Giraltas), sitio del Colmenar […] que linda
[…]; Norte, Arroyo de las Panaderas>> (BOP. 10/01/1917).
Arroyo de
Fuente Santa. <<Una
suerte de tierra al sitio de los Giraltos […] que linda al Mediodia, con Francisco
Martín (a) el Soto; […] Poniente, Arroyo de Fuente Santa>> (BOP.
09/07/1917). <<Lote cuarto: nominado Tierra del Estindijón […] y Poniente
con arroyo de Fuente Santa>> (BOP. 09/02/1900).
Arroyo de la
Fuente. <<Audiencia
de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1774. “Arroyo
de la Fuente”>> (BOP. 20/09/1870).
Arroyo del
Santo. Afluente
del Guadalefra por su margen
izquierda en el que desemboca por las Vueltas
del Villavieja en el término municipal de Castuera. Este arroyo, recibe a
su vez otros pequeños arroyos y regatos, como son el Arroyo Regato Grande, Arroyo Alcantarilla y Arroyo del Majadal, todos en el término
municipal de Castuera. Junto a este arroyo existe la Casa del Santo, en el paraje denominado Cerro Pelado.
Encontramos
una referencia a este arroyo en el libro de nuestro paisano Diego Rodríguez
Orellana: <<Encontré
el camino que le llaman el camino del Pozo del piojo […] Ahora me desvío a la
derecha hasta que llegue al Arroyo del Santo y paso la vía por el puente. Era
un arroyo que viene a desembocar en el río Gualefra; y le llamamos del Santo
porque pasa junto a un cortijo que tiene una imagen (Rodríguez/ Zavala, : 98).
También
encontramos Arroyo del Santo descrito
en la novela de Juan Antonio Chacón del que destaca la abundancia de berros en
sus aguas claras, así como sus propiedades y compuestos: <<Siguiendo por esta senda, a la izquierda, y a dos mil metros, nacía el
antes mencionado arroyo de El Santo, en la Laguna de el Hornillo>> (Chacón, 2011: 424-425). Este mismo
autor, menciona el Arroyo del Santo en
su otra novela publicada un año después: <<También solían batir la zona de casi campiña
situada a la izquierda, antes de toparse con la vía, pro donde discurría el arroyo del santo hasta su desembocadura
en Guadalefra (Chacón, 2012: 232).
Arroyo del
Piojo. Tanto este como el anterior se
incluyen en la narración que el autor de El
dañino soplo del solano hace en el capítulo 16 de su novela, acerca del
suceso ocurrido en el año 1954, cuando un grupo de perdigoneros es sorprendido y tiroteado por la guardia civil siendo
alcanzado uno de ellos, Antonio Medrano, quien resultó muerto por una bala de fusil: <<Según
supimos luego, este día cruzaron la vía y el arroyo del piojo, rodeado de juncales,
zona húmeda en el que siempre había pájaros y, en ocasiones, de allí mismo, les
salía el primer bando de perdices, las cuales, a medida que van creciendo,
picotean los granos, pero, ahora, al ser jóvenes todavía, prefieren las larvas
de insectos y gusanos y en la serena disponían en abundancia>> (Chacón, 2012: 232).
Arroyo
Banderas. Del mismo
modo que el anterior y en la misma obra encontramos Arroyo Banderas: El río Ortiga, La Mata, La
Hoja, Arroyo Banderas, Arroyo Jendel, El Campillo, El Censo, […]. Esta vez
tenían que construir un puente más, pero los tres con un solo ojo, en línea
recta y en llano, para <<salvar el arroyo de La Mata ochocientos metros
más adelante, otro más pequeño, elevándose sobre la hondonada de arroyo Banderas y discurriendo ya la
carretera por los llanos de El Campillo, divisándose por su cercanía desde El
Toril de las Cuatro Puertas, de Antonio, el tercero, que culminaba las zonas
más accidentadas, éste por el cruce de arroyo Jendel>> (Chacón, 2011: 48, 370).
Además: Arroyo Jarrizal, Arroyo
Barracones, Arroyo de Fuentequemada y Arroyo de la Vuelta de los Vuelos.
En la zona de los Baños de Borrachera se encuentran los siguientes:
Arroyo Barroso. “Barroso” (Castaño Fdez.,
1998: 159). <<Otra finca rústica en el mismo término (Quintana de la
Serena) y sitio (Casares) […] camino de los Gitanos […] y arroyo Barroso>>
(BOP. 06/08/1959).
Arroyo Vinagre. “Casa de Vinagre” (Castaño Fdez., 1998: 278).
<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1846. “Arroyo del Vinagre”>>
(BOP. 05/01/1871).
Arroyo del Recorvo. Recorvo. (Del lat. recurvus). 1. adj. Corvo, curvo (DRAE).“Recorvo” (Castaño Fdez., 1998: 142).
Arroyo de las Moruchas. Morucho. (De moro). 1. Res vacuna de color negro
imperfecto (DRAE). “Las Moruchas”. (Castaño Fdez., 1998: 206)
Arroyo de Baldelobillo. Se encuentra en los Casares. <<Otra en el mismo término, al sitio de
Torremocha en la hoja de Casar […] linda al Saliente, Arroyo de Baldelobillo>>
(BOP. 02/05/1914).
Otros arroyos sin ubicar:
Arroyo del Buen Cristiano. Adjudicación de fincas para
su aprovechamiento realizada por la Dirección General de Propiedades y Derechos
del Estado, en el año 1885: <<…igual aprovechamientos en Arroyo del
Buen Cristiano>> (BOP. 21/12/1885).
Arroyo Cin. <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de
Castuera. Registro de la propiedad, 1771. “Arroyo Ci (¿n?)>> (BOP.
02/09/1870).
Arroyo de Ranogre. <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. 1842. “Arroyo
de Ranogre”>> (BOP. 01/01/1871).
Arroyo del Cordel. Cordel. 3. Vía
pastoril para los ganados trashumantes, que, según la legislación de la Mesta,
es de 45 varas de ancho (DRAE).<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. 1843. “Arroyo del Cordel”
(BOP. 01/01/1871).
Arroyo de la Cruz. <<APC. Quintana. F. García Cuadrado, 1765: “Fuente y arroyo de la cruz”, f.
15>> (Castaño Fdez., 1998: 95). También Fuente de la Cruz y camino de
la Fuente de la Cruz. <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera.
Registro de la propiedad, 1788. “Arroyo de la Cruz”>> (BOP.
12/10/1870).
Arroyo de los Arracanes. Podría ser, arraclanes. Arraclán. Árbol de la familia de las Ramnáceas,….que
da un carbón muy ligero (DRAE). Rhamnus
frangula o
Arraclán, arbusto muy abundante en las riberas de los ríos, aunque en esta zona
no lo hemos encontrado en la bibliografía utilizada. <<Al sitio arroyo de los Arracanes>>
(BOP. 04/09/1916).
Arroyo del Jaral. <<El cambio de
impresiones fue breve y Juanpedrillo cuando supo que Juan Antonio iba a estar dos noches en la casilla de la
primera tierra que lindaba con el arroyo del Jaral, lo que hizo fue prometerle
que una de esas noches se pasaría por allí y le contaría los últimos y tristes
acontecimientos producidos en su vida, aunque le dio tiempo para adelantarle a
su amigo que esta situación la habían asumido en libertad, sabiendo de antemano
que dependían del riesgo y de ellos mismos, culpando a los demás de sus
aparentes despropósitos>> (Chacón, 2011: 40).
Arroyo de Burro. Adjudicación de
fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección
general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…al sitio Arroyo del
Burro>> (BOP. 30/10/1885).
REGATO
Regato de
Mojón Blanco. Mojón.
Señal permanente que se pone para fijar los linderos de heredades, términos y
fronteras (DRAE). Mojon Blanco (Castaño Fdez., 1998: 154,157).
RIVERARivera del Ortiga. Del lat. rivus, riachuelo. Arroyo, pequeño caudal
de agua continua que corre por la tierra (DRAE).
El Diccionario de Voces Españolas
Geográficas, tras definir ‘ribera’, añade: <<En Extremadura ribera
significa lo mismo que río pequeño, o arroyo, que en Cataluña se llama riera. Viene del latín baxo
‘riparia’>>. <<En cuanto al DRAE, define ‘rivera’ como ‘arroyo’
pequeño caudal de agua continua que corre por la tierra. Derivado del latín
RIVUS al que se ha añadido el sufijo –ARIUS, en femenino por un cruce probable
con RIPARIA- >> (Castaño Fdez., 1998: 88-89). Algunos ríos de poco caudal
eran denominados ‘rivera’. Actualmente,
no encontramos ningún topónimo con la voz ‘rivera’, pero hubo un tiempo en el
que al río Ortiga se le daba el
nombre de “ribera”: <<en la Ribera de hortiga distante desta villa un
quarto de legua>> (Catastro de
Ensenada); <<Que hai una ribera llamada Ortiga>> (Interrogatorio de la Real Audiencia de 1791).
POZO
En
el Libro de la Visitación… de 1595, se recogen: <<y poço que llaman el poço de Quintana en la calle que va de la villa de
Campanario a la de Zalamea y el poço tenia un cigüeñal que sacaba el agua que
iba a un pilar para las caballerias […] Otro poço avia del dicho pilar que esta
cubierto y esa agua va encañada al dicho pilar […] Otro mas arriba del dicho
Pilar que llaman el poço dulce>>.
En
el Interrogatorio de la Real Audiencia
de 1791: <<Que ay tambien quatro pozos y un pilar para
el surtido de personas y caballerias, y ninguna proporcionn de zequias o
canales de riego, pero donde quiera se abren pozos y allan aguas…>>.
Y
en 1849, Pascual Madoz: <<Se surte de aguas
potables en los muchos y abundantes pozos que hay enlas huertas inmediatas a la
población…>>.
En toponimia, al
hablar por ejemplo del Pozo de la Pepa,
podríamos decir que se trata de un hidrónimo o hidrotopónimo ‘pozo’ designando
el nombre de propietario en forma familiar o hipocorística. Pero el Pozo de la
Pepa, como otros pozos diseminados por los alrededores del pueblo, tienen, al
menos para los vecinos de Quintana, algo más que su nombre y su mera
funcionalidad, son poseedores de la historia, las vivencias y el recuerdo de
aquellas familias que los regentaron y se sustentaron, en parte, de sus aguas; y
las de aquellas otras familias que se sirvieron de ellas para su sustento
vital, pues hubo años en los que había que acarrear el agua en cántaros para
llenar la tinaja. ¡Vamos a por agua al
Pozo la Pepa! -se decía-, en aquellos años anteriores a los del
desarrollismo franquista protagonizado por los llamados tecnócratas que por
medio del conocido Plan de Estabilización de 1959 y los planes de Desarrollo
Económico y Social, traerían, por fin, el agua a nuestro pueblo.
La llegada del
agua potable a Quintana llegaría siendo alcalde Don Carlos de la Cruz Barquero
(Casco Arias, 1961: 190), pero, todavía, en los primeros años de la década de
los sesenta no se disponía de ella en las casas y vemos como hasta 1962 no
comienzan las obras de captación de aguas para el abastecimiento. En el diario
Hoy de 28 noviembre, 1962 se daba la noticia: <<Han empezado las obras de
captación de agua con destino al abastecimiento de la población>>.
Demasiado retraso, si tenemos en cuenta que esa necesidad de abastecer de agua
potable a la población ya se había iniciado durante el gobierno de la Segunda
República: <<Durante el corto periodo de la Segunda República […] Quedó
pendiente de resolución el expediente de la traída de agua de la fuente del
Castro. El ingeniero don Victor Villa enviado por la Diputación Provincial, fue
el que comenzó los estudios del proyecto>> (Barquero, 1979: 63).
Hasta estos años
—década de los sesenta—, el agua era llevada a las casas en cántaros de barro
apoyados sobre el rodete que se ponían las mujeres sobre la cabeza, y, a veces, otro en el cuadril y el barril
colgando. O bien, en las aguaderas de
esparto cuyas recias fibras se sentían en la fina piel no cubierta por las
perneras cortas del pantalón de aquel niño al que le gustaba acompañar a su
Inés, oyendo el paso acompasado de
aquel burro, llamado Chato, por una
especie de campanilleo producido en las cadenillas metálicas que sujetaban la
tapa a una de las dos asas del cántaro de lata.
Desde antiguo,
estos lugares (pozos, ríos y lagunas) han sido muy cuidados por ser parte
esencial y vital en la supervivencia de los grupos humanos. A finales del siglo
XV, vemos como se establecen las normas que han de regir para que el agua esté
limpia y sea apta para el consumo de personas y bestias: [19]
Título de las lagunas, pozos y ríos : Otrosí,
por quanto las lagunas, pozos y ríos de los lugares de la dicha villa de
Magacela son muy necesarios para las bestias e conviene que se guarden con
mucha diligencia para que el agua esté limpia para las dichas bestias e no se
eche en ellas ninguna cosa para las dañar ni se haga en esto cosas de que
puedena personas e bestias recevir peligro, ordenaron e mandaron que agora, e
de aquí adelante, ninguno sea osado de echar madera en las dichas lagunas, ni
palos ningunos, ni sarmientos, ni vencejos, ni juncos, ni otras cosas en las
dichas lagunas, ni menos puedenlo hacer en pozos que en ellas, porque los
dichos pozos se rescrecian peligrosamente después que se hinchan las dichas
lagunas, so pena que el que echare la dicha madera incurra en pena de
seiscientos maravedís y el que echare sarmientos, o juncos, o vencejos, o otras
cosas semejantes [Fol. 24r], o lavare paños o mieses incurra en pena de sesenta
maravedís por cada uez y el que [lo] hiziere [en] pozos incurra en pena de
seiscientos maravedís.
Otrosí, porque del beber de los
ganados menudos, ansí como puercos, y ouejas, y carneros, y cabras dañan las
dichas lagunas, hordenaron e mandaron que agora, e de aquí adelante, ninguna
persona sea osado de dar agua en las dichas lagunas a puercos, ni carneros, ni
ouejas, ni cabras, ni borregos, y el que lo contrario hiziere; si fuere rebaño
de cada caveça sesenta maravedís; e si no fuere rebaño de cada caveça dos
maravedís por cada vez (Miranda,
2003: 104. Transcripción recogida del autor).
Dentro de la población había varios
pozos para el abastecimiento de los vecinos y de sus ganados, hoy
desaparecidos, quedando testimonio de su presencia a modo de simulacro en la
calle Cacería y en la actual Plaza de Extremadura, antigua calle del Pozo Dulce. Juan Casco Arias, nos habla
de ellos: <<Para el abrevadero del ganado había dentro del casco de la
población, en el año 1840, cinco pozos y un pilar, y los vecinos se abastecían
del agua potable de los pozos de las huertas>> (Casco Arias, 1961: 42).
<<El Pozo Dulce estaba situado en la actual plaza de Queipo de Llano,
habiéndose conservado hasta la generación actual>> (Casco Arias, 1961:
233).
Pozo Airón
En la entrada `pozo’ consultada de la Gran
Enciclopedia de Extremadura, t, VIII, p. 170, aparece Quintana de la Serena
como uno de los lugares donde existe el topónimo, junto con Campanario, Don
Benito y otras localidades: <<Un modelo peculiar es el llamado pozo arión. Según textos antiguos, se
trata de un tipo de tradición morisca, excavado a gran profundidad o con el fin
de recoger aguas llovedizas. Según tradiciones legendarias, el llamado airón era un pozo sin fondo, en el que
lo que caía no volvía a ser encontrado. Otras versiones aseguraban que, de
ellos, dada su enorme profundidad, salían bocanadas de aire, de donde derivaría
su nombre. El topónimo no es regional, pues pozos bajo esta denominación se
nombran en Cuenca, Málaga, Granada y otros lugares. En Extremadura existieron
pozos llamados Airón, en Almendralejo, Don Benito, Campanario, Quintana de la
Serena, Fuente del Maestre y otras localidades.>> (Gran Enciclopedia de
Extremadura, t. VIII, p. 170).
Pozo Dulce
Aludiendo a la calidad de sus aguas. Pozo Dlce (Castaño Fdez., 1998: 91). De
la existencia de este pozo, que era “del común” y “denominado Dulce”, tenemos
constancia en el extracto de los acuerdos tomados por la corporación municipal
en el mes de junio de 1890; en la sesión ordinaria del día 8, se acuerda:
<<Que con arreglo al capítulo y artículo correspondiente del vigente
presupuesto se le abone á Francisco Fortuna Romero 18 pesetas invertidas en la
limpieza del pozo del común denominado Dulce>> (BOP. 29/09/1890). <<Audiencia
de Cáceres. PJC. RP., 1774. “Pozo Dulce”>> (BOP. 18/09/1870).
Pozo de la Pepa
Este pozo se encuentra a la salida de la población
por el camino de la izquierda de los dos que salen hacia el oeste de la actual Plaza de la Concordia y girando hacia el
Cerro Travieso nos apartamos por una
pequeña vereda que pasa junto a una antigua era y nos adentramos en una huerta
en la que todavía podemos ver el Pozo de
la Pepa. Actualmente, se puede acceder a este lugar por la Travesia de la Constitución. A este pozo
se acudía para llenar los cántaros de barro o de lata que eran transportados
por las mujeres, a veces, “uno en la cabeza, otro en el cuadril, y el barril
colgando”, o por las caballerías en las aguaderas a sus respectivas viviendas,
para su abastecimiento como agua de beber, por la cual había que pagar:
<<[…] por el cántaro pequeño que llevaban las
crías una – perrilla- y por los grandes
de las mujeres una –perra gorda- por el barril no cobraban y por los cántaros
de lata el doble (2 perras gordas) los últimos años subieron y por el grande de
lata se cobraba dos reales>> (El Pozo de la
Pepa. Jmarisanchez. Cosasdequintana.@Quintanejos);
<<Con
un burro y unas aguaderas y cuatro cántaros al Pozo de la Pepa…> (Rodríguez/
Zavala, 1999:72).
Pozo Moreno
Con el nombre de su propietario. <<Los
propietarios aparecen también con su nombre en aposición a ‘pozo’, presumiblemente
por caída de preposición>> (Castaño Fdez., 1998: 91, 265). <<APC.
Quintana. Diego Fernández de los Ríos,
1680: “hera de las matas baldio de las siete villas al sitio del pozo
moreno”, f. 101>> (Castaño Fdez., 1998: 224). Recogido en su apartado de
apodos: <<Bastantes se refieren al pelo de las personas y su color: … Pozo Moreno>> (Castaño Fdez.,
1998: 262-26). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1774. “Pozo moreno”>>
(BOP. 18/09/1870). También: Camino Pozo
Moreno (BOP. 15/05/1925).
Aludiendo a su propietario
Pozo de don Diego. Pozo de María
Núñez, Pozo de Juan Blázquez. Pozo de Juan Blanco. Pozo de Juan del Río, Pozo
del Tío Genaro, Pozo Patarro,
Asociados a la voz ´fuente`, tautopónimos
Pozo de Fuensanta o Pozo de doña Fuensanta, en el paraje
homónimo, Pozo de los Castillejos o de la Fuente de los Castillejos, en
el Camino de la Fuente de los
Castillejos.
Haciendo referencia al momento de su construcción
Pozo Nuevo. En los extramuros del sur de la población, al lado de la Cañada Real, construido durante la
Segunda República. Otro con el mismo
nombre estaba situado junto al Silo.
Asociados a fitónimos
Pozo de la Higuera
<<Una finca rústica en el término de Quintana
de la Serena, al sitio Pozo de la Higuera […] Este, Josefa Moreno
Garmendia y Condesa viuda de Darnius>> (BOP. 09/04/1954).
Pozo de las Adelfas
Recogido por Castaño Fernández, aludiendo “al paisaje
circundante”. Esta voz de raigambre arábe-hispánica… El Pozo de las Adelfas>>
(Castaño Fdez., 1998: 91-92, 194). En Hijovejo. <<APC.Quintana.
Pedro Miguel Flores, 1738: “e Hijo
Bejo pozo de las adelfas”, f. 9>> (Castaño Fdez., 1998: ). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP.,
1842. “Pozo de las adelfas”>> (BOP. 01/01/1871).
Pozo Jinojo
De 'hinojo'. Foeniuculum
vulgare subsp. piperitum. Planta aromática y medicinal, con aceites esenciales
que facilitan la digestión. Florece de mayo a septiembre (Pérez Chiscano, et al, 2007:55 T. II).
Étnicos
Pozo del Moro
La voz ‘moro’ puede aludir a la presencia
musulmana, aunque en ocasiones se utiliza para atribuir antigüedad ‘tiempos de
moros’. Recogido por Castaño Fernández en su estudio sobre los topónimos de la
comarca de La Serena junto con otros dos parajes, uno en Castuera y otro en
Esparragosa de la Serena: <<Son muchos los topónimos en los que la voz
‘moro’ está presente y sus significados pueden ser variados, desde una alusión
racial, a un apodo, una elevación del terreno o la existencia de restos de construcciones
recordemos que muchas veces se habla de algo antiguo como ´de tiempos de moros`>>.
<<Pozo del Moro>> (Castaño
Fdez., 1998: 34, 37, 91, 92, 272).
<<En la finca La Pared, en el lugar llamado Pozo del Moro existe una alineación
de menhires; en la parte sur hay un menhir mayor que los demás, que tiene en su
parte superior una pileta con su canal de desagüe y al lado otra foseta sin
canal, que demuestra que era el monumento donde los primitivos realizaban los
sacrificios y las solemnes ceremonias de carácter religioso. La alineación
indica que este lugar se destinaba a las asambleas y lugares de reunión de las
tribus […] existen piedras labradas y sepulturas esculpidas en la roca, como
las gemelas que hay en “la Pared” cerca del Pozo del Moro>> (Casco Arias,
1961: 72-73, 77). Según Casco Arias, durante la dominación musulmana: <<quedaron
restos de algunas explotaciones rurales de regadío, como Meca, en la Sierra y
el Pozo del Moro, en la Pared>> (Casco Arias, 1961: 97).
En forma diminutiva
Con la terminación –illo, -ico.
Pocillo del Medio
Adjudicación de
fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección
general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…al sitio Pocillo del
Medio>> (BOP. 30/10/1885).
Pocillo de Tena
<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1845.
“Pocillo de Tena”>> (BOP. 04/01/1871).
Pocico
<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1847.
“Pocico”>> (BOP. 16/10/1870). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP.,
1851. “Pocico”>> (BOP. 26/01/1871). “Pocico” (Castaño Fdez., 1998: 90, 33).También La Vereda de los Pocicos. <<APC,
Quintana, F. García Cuadrado, 1726: “Vereda de los Pocicos”, f. 59>>
(Castaño Fdez., 1998: 90, 238, 259, 304).
En plural
Los Pocitos
Aparece en el trazado de la Cañada Real Leonesa Oriental realizado por Juan Manuel Escanciano
en 1852, a continuación de Mojón Gordo
y antes de la Laguna del Dornajo-Dorpajo.
(Maldonado, 2005). También: Olla del
Pocito.
Los Pozuelos
Derivado de ‘pozo’. Sufijo diminutivo –zuelo.
Po-zuelo. El Pozuelo (Castaño Fdez.,
1998: 90, 91). Paraje al suroeste y próximo a la población, entre la Carretera del Valle y la Vereda del Solito.
Pozo del Tesoro
<<También junto al Yacimiento Arqueológico de
Hijovejo han aparecido numerosos restos arquitectónicos labrados en granito o
bien en mármol, entre ellos un prisma de granito “Gris Quintana” con los
genitales masculinos gravados en bajo relieve en uno de sus lados. Asimismo,
varias columnas y antiguas cimentaciones aprovechadas por el actual propietario
para la edificación de la vivienda, y un gran pozo empedrado, que es conocido
en la localidad como “El Pozo del Tesoro”. Todo lo cual denota cierta suntuosidad, que
contrasta con la austeridad de las instalaciones del recinto fortificado, por
lo que muy bien podría tratarse de la residencia señorial de esta fortificación,
cuando se transformó en “villa”>> (León
y Carmona, 2006: 12- 13).
Pozo del
Hornillo
Sufijo diminutivo –illo. “Pozo Nuevo del
Hornillo” (SIGPAC). Continuando el camino real hacia Badija, El Pozo del
Hornillo, la vía del tren y El Pozo del Piojo… (Chacón, 2011: 148). En el pozo del Hornillo, en la hondonada de una sierra cercana,
con agua fina y abundantde para regar la fértil huerta que, años tras años, se
sembraba allí… (Chacón, 2011: 426).
Pozo de la
Casería
En La Hoja y próximo al Hornillo, se encuentra el Pozo
de la Casería (SIGPAC).
Aludiendo al lugar donde se encuentra
Pozo de
los Cortinales
Lo encontramos en el croquis del Itinerario número 4 de los Trabajos topográficos del Instituto Geográfico y Estadístico. Libro uno,
página 15, en Quintana de la Serena (Badajoz), Diputación Provincial de Badajoz, realizado en 1899.
POZA
Derivado de pozo. Charca o concavidad en que hay agua detenida. Sitio o lugar
donde el río es más profundo (DRAE).
Poza del
Hierro
<<APC.
Quintana. Fernando Sanchez, 1708: “al
sitio de las fuentes […] linde poza que llaman del hierro y Jaralillos de
Graviel y dehesa de la Pared”, f. 8>> (Castaño Fdez., 1998: 92, 211,
279).
Poza del
Padre Balsera
Adjudicación de fincas para el
aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección general de
Propiedades y Derechos del Estado: <<…un terreno al sitio Poza del Padre
Balsera>> (BOP. 28/10/1885).
POCETA
Las Pocetas
INTRODUCCIÓN
Desde muy temprana edad vamos conociendo los nombres de aquellos lugares en los que se desenvuelve nuestra vida, desde los más cercanos a nuestra infancia a otros más lejanos que iremos descubriendo a lo largo de nuestra existencia. Primero, en nuestro entorno familiar y en nuestro propio pueblo, comenzamos a oír nombres de lugares, como: Pozo de la Pepa, Pozo Hinojo, Callejón del Lobo, Arroyo del Tío Pepe, Frascoluña, Rodeo, Laguna, Ermita, etc.; y son estos lugares los que, de un modo u otro se van introduciendo en nuestras vidas, perdurando su recuerdo en nuestras mentes como lo fueron en las de nuestros antepasados y de ese modo se irán perpetuando en el tiempo con nuestros descendientes.
Sin embargo, a veces ocurre que algunos de esos lugares que tenemos alrededor y casi nos rozan con sus nombres, pasan desapercibidos y ni siquiera nos enteramos de que estuvieron o siguen estando ahí. Y esto es, precisamente, el motivo esencial de este trabajo: conocer y dar a conocer el nombre de los lugares (topónimos) que no conocimos en nuestros primeros años y que siempre estuvieron y siguen estando en ese mismo lugar, por el que quizá hallamos pasado alguna vez, sin saber que eran: la Lancha Hueca, la Fuente de la Triza, el Venero, las Pontezuelas, el Gibujillo, el Escarabajero…
El objetivo básico será la recopilación del mayor número posible de topónimos incluidos en el término municipal de Quintana de la Serena, y aquellos otros pertenecientes a los términos limítrofes que por su proximidad o por otra razón –algunos lugares son más conocidos que otros del propio término-, tales como la de pertenencia o propiedad, podamos apreciar en ellos alguna relación con nuestro pueblo y sus gentes que nos induzcan a incluirlos como propios. Por ejemplo: de Castuera, El Chantre; de Campanario, El Censo; de La Guarda, La Gesa; de Zalamea, La Dehesilla. La prudencia y la limitación de conocimiento no nos permite adentrarnos en el análisis fonético y la interpretación de su significado y origen, como sería deseable para un estudio completo de toponimia.
TOPONIMIA
<<Disciplina lingüística cuyo objeto es el estudio de los nombres propios de lugar>> (G. Mounin, 1982). El término topónimo procede del griego topos (´lugar`) y onoma (´nombre`). Nombre geográfico o topónimos son los nombres con que designamos e identificamos los lugares que nos rodean: calles, pueblos, ciudades, ríos, sierras, parajes, etc. Los topónimos son una parte fundamental de nuestra herencia cultural y una fuente de información inestimable para numerosos campos de investigación… (www.ing.es). <<... el objeto de la toponimia es explicar el significado de los topónimos>> (https://es.scribd.com/document/611894765/Clasificacion-linguistica-de-los-topónimos).
Origen de los topónimos.
Como señala Castaño Fernández para la comarca de La Serena: <<La toponimia de esta comarca es de origen romance en su inmensa mayoría, con formas árabes o bereberes, algunos mozarabismos y latinismos de época de romanización y una presencia testimonial de germanismos y voces prerromanas>>. Al mismo tiempo señala <<que la escasez de documentación medieval, inexistente casi en lo que se refiere a las fuentes árabes, hace que nos movamos en terrenos meramente hipotéticos en gran número de casos>>. Como ejemplos de posibles topónimos con raíces prerromanas <<KANTA, ´piedra, pedregal, cascajar`, podría estar en el origen de Canta el Gallo, Cantalcuco…>>. De la época romana son algunos nombres de población como Quintana. Con características mozárabes señala, entre otros: Casares de Forcallo. Y en cuanto a la cultura árabe indica que son <<numerosos los arabismos que han pasado al lenguaje común y que producen abundantes topónimos>>, como: Arroyo de la Albuera, Atalaya, Cercón de los Zumajos, Meca. (Castaño Fdez., 1998: 306-307).
Tipos de topónimos:
Distinguiremos los tipos de topónimos siguientes:
Hidrónimos. Topónimos que hacen referencia al agua; tales como: ríos, arroyos, lagunas, fuentes, pozos, etc.
Orónimos. Son topónimos relacionados con el suelo:
-Hacen referencia a accidentes en el relieve geográfico, como elevaciones (montes, sierras, cerros, etc.), depresiones (valles, hoyas, honduras, etc.),
-Características del terreno (alargados, sinuosos, inclinados), formas, situación, posición, estructura y otras formas del terreno.
Litónimos. Son topónimos relacionados con la piedra. Elementos rocosos que se encuentra en la naturaleza: piedra, lancha, cancho, etc., por ejemplo: Los Lanchares, La Piedra Una sobre Otra.
Agrónimos. Nombres de los terrenos dedicados al cultivo y la ganadería (Tipos de cultivo –viñas, olivar, huerta, etc.- División del terreno -hoja, suerte, tachón, etc.- Límites, –hito, padrón, etc.- Utilidad y calidad del suelo. Actividades Apicolas)
Cromotopónimos. Topónimos relativos al color (Almagre, blanco, colorado, bermejo, etc.)
Odónimos. Nombres propios de caminos, veredas, vías pecuarias, carreteras, puentes, pasaderas, etc. Odonimia. Carretera de la de Venta de Culebrin a Castuera a la Estación de Villanueva de la Serena, Camino Vecinal de Castuera, Camino Vecinal de Valle de la Serena, Carretera a la Estación de Campanario. Camino vecinal a la Estación. Estos eran nombres antiguos que han sido retoponimizados.
Zoónimos o zootopónimos. Topónimos relativos a los animales (aves, reptiles, etc.). Por ejemplo: El Cerro del Águila.
Fitónimos o fitotopónimos. Topónimos relativos a la flora y vegetación (árboles, plantas, etc.). Por ejemplo: El Naranjal, el Coscojal, etc.
Antropónimos. Nombres propios y apellidos, profesiones, apodos o motes, hipocordísticos, gentilicios.
Hagiónimos o hagiotopónimos. Referidos a nombres de santos (San José, San Isidro, Santa Clara, etc.).
Históricos. Relacionados con restos arqueológicos.
Tautopónimos. Son los nombres de un lugar que repite el accidente geográfico que designa o, en general, cualquier repetición. Ejemplos: Cantalapiedra donde canta hace referencia a canto o piedra (y no al verbo cantar).
Hidrotopónimos:
Voces: río, arroyo, regato, ribera, pozo, poceta, fuente, laguna, charco, charcón, tabla, ojo, ojuelo, manadera, manantial, venero, chorro, charca, alberca, baños, pantanal, agua, trampal, noria, pila, pilón, garganta, vega...
El río Ortiga, afluente del Guadiana, nace <<en las cercanías de la Sierra de los Pollos>> (Huertos y Murillo, 2011: 153), dentro del término municipal de Zalamea de la Serena y, tras pasar por los términos municipales de Quintana de la Serena, La Guarda, La Haba, Don Benito y Mengabril, desemboca en el río Guadiana próximo a la localidad de Medellín. A lo largo de su recorrido por el término municipal de Quintana de la Serena, recibe varios arroyos cuyos topónimos veremos más adelante; siendo los más conocidos: Arroyo de los Arrazaos, Arroyo del Tío Pepe, Arroyo de la Mata, Arroyo del Campillo y Arroyo Cagancha; este último, en el término municipal de Zalamea de la Serena.
Ha sido denominado a lo largo del tiempo de las formas siguientes: Ribera del Hortiga, Río de Hortiga, Arroio Hortiga, Ribera de Ortigosa, como podemos ver en El Catastro del Marqués de la Ensenada de 1749 correspondiente a las poblaciones de Zalamea de la Serena: en la ribera de ortigosa; de La Guarda: ribera del Hortiga; de La Haba: Río de Hortiga; y de Quintana: en la ribera de hortiga.
En el Interrogatorio de la Real Audiencia en 1791, se dice: <<Que hai una ribera llamada Ortiga que no siempre esta corriente, pero dexa tablas para abrevadero de los ganados por ser aguas publicas, y crian pezes menores y galapagos y se publica la veda de pesca>>.
En Viaje a la Serena en 1791…, de Antonio Agúndez Fernández, se describe así: <<Su rio es el Ortiga, que viene del sur y deja la villa a un cuarto de legua. Seco en verano, si bien alguna tabla sirve de abrevadero al ganado; aumentándose con las aguas procedentes de la charca, sita a dos leguas del pueblo, del Marqués de Casa Mena, quien tiene la obligación de soltarlas desde el 24 de junio al 29 de septiembre>>.
Y en el Diccionario Geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones en Ultramar: <<Le baña, á distancia de ¼ de legua de la villa, el rio Hortiga, en dirección de sur a norte: su curso no seria perenne en el verano si no lo hiciera una charca del marqués de Casa Mena, 2 leg. de esta villa, pues tiene obligación dicho señor de dar salida a las aguas desde el 24 de junio á 29 de septiembre>> (Madoz, 1849).
Como Arroyo Hortiga, aparece en el trazado de la Cañada Real Leonesa realizado por Juan Manuel Escanciano en 1852, a continuación del paraje El Gibujillo o Piloncillo (Maldonado, 2005: 231-242). Y como Río Hortiga en un mapa de la provincia de Badajoz publicado en 1887 (IGN). Como Río Ortiga, en: <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1821. “Río Ortiga”>> (BOP. 14/10/1870).
Como Río Ortigosa, aparece en un Mapa de 1860, del Instituto Geográfico de Cataluña. También, como Arroyo Ortigosa aparece en cartografía de 1939 (IGN). Estas últimas denominaciones deben considerarse como erróneas, teniendo en cuenta que: <<La toponimia en los mapas históricos es el elemento que presenta más errores dentro de los mismos>> (CICTE., 2007).
Otros topónimos con la voz Ortiga: Con la voz ortiga tenemos: <<Sierra de Ortiga, baldío comunero en otro tiempo de las siete villas de tierra de Magacela>>. En el Catastro de Ensenada aparece en La Haba: “oja de Hortiga” (Castaño Fdez., 1998: 88).
Aparece como “Arrazauce” en mapa de la provincia de Badajoz publicado en 1887 (IGN). También encontramos las formas: ‘Arrazaos’, ‘Arrozauces’, ‘Arrozaos’: <<Arrazaos, Arrozauces>> (BOP. 09/02/1900). <<Una finca rústica en el mismo término, al sitio, C. de Dionisio […] linderos […] arroyo Arrozaos>> (BOP. 07/01/1960).
Se trata del afluente más grande del río Ortiga y al igual que aquel posee algunas tablas que permanecen con agua durante el verano. Nace en el Puerto de la Cabra, discurre por los Arrozaos y La Pared, y desemboca en el río Ortiga próximo al término de La Guarda, donde se encuentra la Casa de Labradillo (Casco Arias, 1961: 39).
Es característica de este arroyo la existencia de abundante vegetación de adelfas (Nerium oleander) <<que, junto con los atarfes (Tamarix africana), suelen formar parte de los tamujares, matorrales típicos de las ramblas de los arroyos y ríos de fuerte estiaje del cuadrante sudoccidental de la Península Ibérica>> (Pérez Chiscano, et al, 2007: 275).
En la zona a la que se accede por el camino del Vallejón, se han encontrado varios restos de distintas épocas históricas: <<Una cantera de granito que fue trabajada en la antigüedad, a juzgar por las losas labradas de las que aún hoy, se encuentran algunas por allí esparcidas […] una pila-sepultura junto a su losa tapadera, que constituiría una especie de sarcófago perteneciente al periodo tardorromano; varias losas más ubicadas dentro de dicho arroyo, muy probablemente todo ello del granito extraído en la mencionada cantera; una piedra labrada en una afloración granítica que se encuentra en el centro del cauce fluvial, que podría tratarse de un contrapeso, o bien del posible apoyo de algún tipo de pontezuela para cruzar el arroyo; algunos molinos barquiformes y otros de tipología romana, junto con algunas basas de columnas, etc.>> (León y Carmona, 2006: 44, 45 y 2011: 62-63).También se halló <<cerca del Arroyo Arrazauces, en mitad de un asentamiento tardo-romano>> el menhir que se encuentra expuesto en el Museo del Granito (Manuel León Cáceres. Cosas de Quintana de la Serena.Quintanej@s).
Este arroyo recibe a su vez las aguas de otros arroyos más pequeños, principalmente por su margen derecha, que vierten las aguas procedentes de la Sierra del Arrozao: Arroyo Benitillo, que toma el nombre de la casa que se encuentra próxima a él, Casa Benitillo o Casa del Tuerto de la Benitilla. De igual modo, junto con un antropónimo referido al propietario de las respectivas casas, tenemos otros dos afluentes: Arroyo Casa Napoleón y Arroyo Casa Ciriaco. Por su margen izquierda sólo recibe las aguas procedentes de los Barrancos del Ciervo y Barrancos o Regato de Mojón Blanco.
El arroyo más grande y conocido de todos aquellos que desembocan en el Arrazauces es el Arroyo Langarilla o Angarilla que nace próximo a la Fuente de los Pajaritos y desemboca en El Españal.
'Angarillas': Armazón de cuatro palos clavados en cuadro, de los cuales penden unas bolsas en las que se transporta a mano o en caballería cualquier tipo de carga (DRAE). <<Corominas deriva el término del latín ANGARIAE, ‘prestaciones de transporte’, en su forma diminutiva *ANGARIELLAE,…>> (Castaño Fdez., 1998: 277).
En la “Laguna del Aceite”, se encuentran restos de antiguos asentamientos (León y Carmona, 2006: 46 y 2011: 64). Según Casco Arias, cerca de este arroyo, en El Españal: <<hay restos de un horno ibérico perteneciente al neolítico>> (Casco Arias, 1961: 73).
Arroyo del Tío Pepe
Afluente por la margen derecha del río Ortiga. <<El arroyo del Tío Pepe nace en la Cuerda Chica y sigue un curso noroeste, pasando por el norte del pueblo y desemboca en el Ortigas por el cortijo Bóveda>> (Casco Arias, 1961: 39). Recibe por su margen derecha otros dos pequeños arroyos procedentes de la Dehesa, el primero antes de entrar en la población, Arroyo de los Mártires y el segundo, Arroyo de la Dehesa Vendida, hoy desviado -mediante la construcción de una canal- a la altura de La Laguna en la que desaguaba. Por su margen izquierda recibía las aguas del antiguo Arroyo Caganchas, a su paso por la población y el arroyo del Venero, fuera de la población y a la altura del antiguo matadero municipal. Recorre los extramuros por el norte de la población en dirección este-oeste para continuar hacia el noroeste y desembocar en el Ortiga a la altura del Camino de la Tabla del Parral.
Con el nombre de Arroyo de Santa María, lo encontramos en: <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1774. “Arroyo de Santa María”. Linderos “Matas”>> (BOP. 20/09/1870). En referencia al arroyo citado (arroyo Caganchas) que recorría la antigua calle homónima (hoy Severo Ochoa): <<Arroyo que atraviesa la plaza de Hernán-Cortés y desemboca en el de Santamaría>> (BOP. 29/09/1890). <<Busca y rescate […] de la propiedad de Juan de la Cruz García e Isidro García Horrillo hurtados en la noche del 18 al 19 del actual, de las huertas del arroyo de Santa María, extramuros del pueblo de Quintana de la Serena>> (BOP. 04/02/1910). <<Un terreno de labor término de Quintana, sitio Arroyo de Santa María>> (BOP. RPC. 15/04/1918). <<APC. Quintana. Pedro Martínez Trillón, 1731: “sitio de las güertas de abajo que alinda con Arroyo de Santa María”, f. 21>> (Castaño Fdez., 1998: 221). Con el nombre de arroyo Peña del Gato aparece en los trabajos topográficos de los caminos públicos del Instituto Geográfico y Estadístico en 1899. <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. “Arroyo de la Peña del Gato”. Como linderos en rústicas de “Egido”>> (BOP. 02/09/1870). Como arroyo de los Mártires, se le conocería a su paso por la antigua ermita de los Mártires: <<Tierra en este término en los Cerros de Gómez, linda por Oriente Arroyo de los Mártires, Occidente Camino de Malpartida, sur Camino de Laguna Vieja y Norte con Victoriano Sánchez Tena>> (BOP 24/06/1903).
Este arroyo es el más conocido de todos, por tener parte de su recorrido incluido dentro de la población y haber originado algunas crecidas que ocasionaron grandes daños en las viviendas próximas a su cauce, como la que tuvo lugar el sábado 30 de septiembre de 1989. Ya, con anterioridad, se tenía noticia de estas riadas producidas en el Arroyo del Tío Pepe y así las describía el médico don Juan Casco Arias a principios de los años sesenta: <<Las trombas de agua son poco frecuentes; hace pocos años descargó una de unos cien millones de metros cúbicos en el corto trayecto de la Rehierta a la villa, arrastrando cosechas, árboles y animales e inundando las casas próximas al arroyo del Tío Pepe>> (Casco Arias, 1961: 49).
La prensa se hizo eco de la inquietud y temor que produce en los vecinos estas riadas:
Tromba de agua en Badajoz. La gran tromba de agua caída durante el fin de semana en la localidad pacense de Quintana de la Serena (Badajoz), alarmó a los vecinos ante la posibilidad de ser víctimas de la temible <<gota fría >>, que asolara hace unos meses la región de Levante y Palma de Mallorca. Numerosos vecinos tuvieron que desalojar sus casas y descarriló el tren <<Bahía de Cádiz>> (HEMEROTECA. Anuncio en ABC, 03/10/1989, pág. 10).
Badajoz: Una tromba de agua provoca el descarrilamiento del tren <<Bahía de Cádiz>>. Quintana de la Serena. Efe.
Una gran tromba de agua cayó ayer tarde sobre la localidad pacense de Quintana de la Serena, lo que obligó a que numerosos vecinos tuvieran que ser evacuados y causó el descarrilamiento del tren <<Bahía de Cádiz>>.
La tromba de agua, acompañada de granizo de gran tamaño, se inició a las dieciséis y treinta horas y ocasionó el desbordamiento del arroyo llamado <<del Tío Pepe>>, por lo que se inundó todo el pueblo y causó la muerte de algunas caballerías y otros animales, aunque no desgracias personales.
Las aguas cortaron los accesos al pueblo hasta pasadas las nueve de la noche, mientras que los bomberos de Castuera, Don Benito y Villanueva de la Serena, no pudieron acceder al centro de la población hasta pasadas las ocho de la tarde, en que dejó de llover, según indicaron vecinos de la población.
Según algunos vecinos, las aguas llegaron a alcanzar en algunos lugares tres metros de altura, mientras que en el centro de la población el lodo llegó a tener un metro de altura.
El tráfico ferroviario quedó interrumpido al descarrilar el tren <<Bahía de Cádiz>>, que hacia el trayecto Badajoz-Barcelona, entre las estaciones de Campanario y Quintana de la Serena, resultando herido leve el ayudante del maquinista, que quedó conmocionado, según indicaron las mismas fuentes>> (HEMEROTECA, ABC. SEVILLA (Sevilla) – 01/10/1989 Página 110).
Afortunadamente en ninguna de aquellas fuertes crecidas hubo que lamentar desgracias personales, aunque si algún susto y numerosos daños materiales en las viviendas afectadas. Como medidas preventivas y para evitar esas riadas, se han llevado a cabo algunas obras como el ensanchamiento del canal a su paso por las calles de la población, desvio del cauce del arroyo de la Dehesa Vendida y la construcción de una presa o muro de contención en la zona de la Reyerta, próxima a la cabecera del arroyo.
Lugar de encuentro y juegos de niños en otros tiempos: <<Algunas tertulias entre amigos de infancia me sitúan en una cueva en el arroyo de <<El tío Pepe>>, para nosotros, los de mi época, el arroyo del <<Tío Juanera…>> (¡Qué tiempos aquellos! Uno del 49. Libro de Feria, 1997); y de inspiración para composiciones poéticas: <<Una piedra, otra piedra; / sin torrentes ni cascadas. / Un poco de hierba aquí, / un poco más allá, nada. / Después venían zarzamoras / por donde nadie pasa. / De vez en cuando un puente; / pasa agua cuando pasa. / Jugamos a coger peces, / a coger renos y ranas. / Nos fuimos a pelear / para resolver bobadas. / Hablamos y discutimos, / sacamos conclusiones raras. / Y después vino el cemento, / vino el cemento y la grava. / Se olvidó el pueblo de ti / pero yo no te olvidaba. / Querido arroyo “El tío Pepe” / Nadie a acompañarte baja. Quintana de la Serena, Agosto 1977. (“El Arroyo”. Sebastián Centeno Centeno. Libro de Feria).
Arroyo Cagancha.
Hoy desaparecido. Como es sabido el topónimo ‘cagancha’ es común a los arroyos que pasan próximos a la población o incluso que la atraviesan; como ocurre con el arroyo Cagancha de Zalamea de la Serena, afluente del río Ortiga. Tenemos referencias a un arroyo que cruzaba por la plaza de Hernán Cortés y que, proveniente de la actual calle Severo Ochoa -su nombre antiguo era Cagancha-, pasaba por la plaza de Hernán Cortés y desembocaba en el Arroyo Tío Pepe, conocido como Arroyo de Santa María: <<Que se satisfaga con cargo al capítulo de imprevistos del presupuesto vigente los gastos que haya ocasionado la limpia y saneamiento del arroyo que atraviesa la plaza de Hernán-Cortés y desemboca en el de Santamaría>>. De aquí el nombre antiguo de calle Cagancha, en la actual calle Severo Ochoa (BOP. 29/09/1890).
Arroyo de la Dehesa Vendida
Nace en la Dehesa Vendida, pasaba por la Laguna y desemboca en el arroyo del Tío Pepe.<<La laguna no era, como se ha dicho, una pequeña presa que servía de regulación de avenidas en el cauce del arroyo de la Dehesa Vendida>> (Libro de Feria, 1999).
Arroyo de la Albuera
Aunque no es afluente del Río Ortiga, discurre por el sur del término municipal delimitando nuestro término con el de Zalamea de la Serena, entre los parajes de Las Reyertas (Quintana) y La Mata (Zalamea) y desemboca en el Arroyo Cangancha a poca distancia del yacimiento de Cancho Roano.
Tautología o autopónimo: arroyo (Hidrónimo)+ albuera (Hidrónimo). Tautología, también en otros, como Arroyo de Fuente Santa, Arroyo de la Fuente, Arroyo de Fuentequemada, Arroyo de Aguas de Murillo, Arroyo de los Pilones, Pozo de Doña Fuensanta, Laguna del Trampal.
‘Albuhera’. Depósito artificial de agua, como estanque o alberca (DRAE). Estanque de aguas que vienen de las alturas de los montes, y se detienen á la falda de ellos por medio de paredones, y forman albuera (DVEG). “Antiguamente (s. XVI): albuera, laguna. Depósito artificial de agua, como estanque, alberca>>. Ortiz de Tovar, habla en 1779 de Albuera, refiriéndose a la charca de Zalamea: <<Tiene Zalamea en el arroyo Hortiga una Albuera de las más vistosas de Europa, que fundó el Sr. Marqués de Casamena y las Matas>>. <<El topónimo es de origen árabe y significa “charquilla”>> (León y Carmona, 2006:58).
Tanto, Casco Arias, como, más recientemente, León Cáceres y Carmona Benítez nos hablan de la existencia de algunos restos y vestigios arqueológicos: <<También ha sido descubierto el pie de un puente ibero en el Arroyo de la Albuera>> (Casco Arias, 1961: 77).
<<Otros vestigios arqueológicos encontrados son: Unas basas de columnas que se encuentran en el Museo del Granito, restos de teselas de un mosaico perteneciente a una villa romana y un recinto fortificado. Junto al arroyo de este nombre han aparecido importantes vestigios arqueológicos. El topónimo es de origen árabe y significa “charquilla”.
De allí proceden dos hermosas basas de columnas graníticas que actualmente se encuentran en las dependencias del Museo del Granito: así como restos de teselas, pertenecientes a un mosaico, lo cual evidencia la existencia en este lugar de una “villa” romana y, en concreto, de su parte “dominica” o “señor.
Y no muy lejos se encuentra también un recinto fortificado similar a los descritos anteriormente, pero de reducidas proporciones>> (León y Carmona, 2006: 58-59 y 2011: 72).
Toma el nombre del paraje por el que discurre, La Mata. Casco Arias, lo describe así: <<Que naciendo en la Dehesa Boyal discurre hacia el Noroeste desembocando en el Ortigas al norte del término>> (Casco Arias, 1961: 39). <<Una parcela de terreno […] al sitio denominado “La Mata” […] que linda […] y al Oeste, con arroyo de “La Mata”>> (BOP, 08/08/1958). Recibe, a su vez, las aguas del Arroyo de la Dehesa y Arroyo del Resquicio. Con la voz ´resquicio` encontramos otro arroyo en el término de La Guarda, también afluente del Ortiga.
Arroyo de las Taramas
Támara. Leña muy delgada, despojos de la gruesa (DRAE). Llamamos ´tarama` a la leña más menuda resultante de la poda de encinas, aquella que está cargada de hojas y que se utilizaba para encender las lumbres o hacer picón. <<‘Tarama’, metátesis de ‘támara’, es un término de origen incierto, para Corominas indudablemente prerromano>> (Castaño Fdez., 1998: 179).
Nace
en la Hoja y desemboca próximo al
término municipal de La Guarda y al Molino
del Tejar. <<Otra finca rústica en el mismo término y paraje […]
linderos son: Norte, arroyo de las Taramas>> (BOP. 03/06/1963).
Arroyo del Campillo (Arroyo Jendel)
Nace en Los Campillos y desemboca en el término municipal de La Guarda. <<APC. Quintana. Pedro Miguel Flores, 1730: “en el sitio del Campillo el uno al Arroyo Jendel”. f. 9>> (Castaño Fdez., 1998: 173). Aparece como “Gendal” en mapa de la provincia de Badajoz publicado en 1887 (IGN). “Gendel” en: <<Una tierra de labor en la hoja del Campillo o dehesa del Campillo, al sitio llamado Los Charquillos, término de Quintana de la Serena, […] que linda […] al Sur, con el Arroyo Gendel>> (BOP. 22/02/1936). <<Arroyo Jendel>> (Chacón, 2011: 48).
Otros arroyos:
Arroyo de Meca. Arroyo de Meca (Castaño Fdez., 1998: 97).
Arroyo
Tamujoso
Derivado de ‘tamujo’. Sufijo –oso, que significa abundancia, Tamuj-oso. <<Un
terreno de labor en término de Quintana, en las Giraltas, al sitio Tamujoso>>
(BOP. 6/04/1920). El tamujo (Flueggea
tinctoria) es una especie de planta endémica del cuadrante sudoccidental de
la Península Ibérica y común en los márgenes de los arroyos y ríos de fuerte
estiaje; con las ramas se hacían escobas y corralizas para el ganado. Incluida
en la Directiva Hábitat Natural de Interés Comunitario y en la categoría de
interés especial según el Decreto 37/2001, de 6 de marzo, por el que se regula
el Catálogo de Especies Amenazadas de Extremadura (Pérez Chiscano, et al, 2007: 275).
<<El tamujo es muy frecuente en las orillas de arroyos y riveras, hasta
tal punto que al tipo de vegetación que cubre dichos lugares, que comprenden
otras plantas, se les llama ‘tamujares’ o ‘tamujales’ y da nombre en la comarca
a un par de arroyos. En cuanto a los topónimos que llevan esta forma, tenemos El Tamujal (Q). Es ‘tamujo’ voz de
origen desconocido que el DRAE deriva de ‘matojo’>> (Castaño Fdez., 1998:
193).
Arroyo de Agaya. <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial del Castuera. Registro de la propiedad, 1843. “Arroyo de agaya”. Linderos “Camino de Mojón Blanco”>> (BOP. 03/01/1871).
Arroyo de la
Mimbre. Mimbre. (De vimbre). 1.
amb. mimbrera. (arbusto salicáceo) (DRAE). Mimbrera, cuyas ramas flexibles se
utilizan en cestería (Castaño Fdez., 1998: 180). Sitio arroyo Mimbre (documento
familiar Alejandro Barquero Fernández). <<7º.- Tachón denominado Arroyo
de la Mimbre, Arroyo de los Garzos, etc.>> (HBG. 2001); <<Audiencia
de Cáceres. PJC. RP., 1851. “Arroyo de la mimbre”. Linderos, Guiraltas>>
(BOP. 26/018/1871). Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y
pastos realizado por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado:
<<…igual aprovechamientos en Arroyo de las Mimbres>> (BOP.
28/10/1885).
Arroyo de los Garzos. <<Pleito de Juan Francisco Nogales Ortiz contra Domingo Fernández Pozo y otros sobre contrato celebrado de la finca “Los Garzos” de los términos de Quintana y Valle de la Serena>> (AHP). Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizado por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…igual aprovechamientos en Arroyo de los Garzos>> (BOP. 28/10/1885).
Arroyo de los Pilones. Pilón. (Del aum. de pila). 1. Receptáculo de piedra que se construye en las fuentes para que, cayendoi el agua en él, sirva de abrevadero, de lavadero o para otros usos (DRAE). <<Es muy abundante el sufijo ´-ón`, aunque en muchos casos aparece lexicalizado, como en las formas ‘pilón’…>> (Castaño Fdez., 1998: 303). Se encuentra próximo a la Ermita de San José y la Cueva del Ciervo.
Arroyo de Aguas de Murillo. <<Terreno en igual término y sitio Chaparralón y Aguas de Murillo… lindante…; Norte, arroyo de Aguas de Murillo>> (BOP. 04/09/1916).
Arroyo de los Pajaritos. <<Barranco o arroyo que baja de la fuente llamada de los Pajaritos>> (BOP. 04/09/1916). <<Arroyo de los Pajaritos>> (Rodríguez/Zavala, 2011: 191). También Fuente de los Pajaritos, Casa de los Pajaritos.
Arroyo de Valdevíboras. <<Otro terreno al sitio de Hijovejo, denominado Valdevíboras, que linda por Norte, Arroyo de Valdevíboras; Sur, Cañada Serrana>> (BOP. 17/11/1916).
Arroyo de Fuente Santa. <<Una suerte de tierra al sitio de los Giraltos […] que linda al Mediodia, con Francisco Martín (a) el Soto; […] Poniente, Arroyo de Fuente Santa>> (BOP. 09/07/1917). <<Lote cuarto: nominado Tierra del Estindijón […] y Poniente con arroyo de Fuente Santa>> (BOP. 09/02/1900).
Arroyo de la Fuente. <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1774. “Arroyo de la Fuente”>> (BOP. 20/09/1870).
Arroyo del Santo. Afluente del Guadalefra por su margen izquierda en el que desemboca por las Vueltas del Villavieja en el término municipal de Castuera. Este arroyo, recibe a su vez otros pequeños arroyos y regatos, como son el Arroyo Regato Grande, Arroyo Alcantarilla y Arroyo del Majadal, todos en el término municipal de Castuera. Junto a este arroyo existe la Casa del Santo, en el paraje denominado Cerro Pelado.
Encontramos una referencia a este arroyo en el libro de nuestro paisano Diego Rodríguez Orellana: <<Encontré el camino que le llaman el camino del Pozo del piojo […] Ahora me desvío a la derecha hasta que llegue al Arroyo del Santo y paso la vía por el puente. Era un arroyo que viene a desembocar en el río Gualefra; y le llamamos del Santo porque pasa junto a un cortijo que tiene una imagen (Rodríguez/ Zavala, : 98).
También encontramos Arroyo del Santo descrito en la novela de Juan Antonio Chacón del que destaca la abundancia de berros en sus aguas claras, así como sus propiedades y compuestos: <<Siguiendo por esta senda, a la izquierda, y a dos mil metros, nacía el antes mencionado arroyo de El Santo, en la Laguna de el Hornillo>> (Chacón, 2011: 424-425). Este mismo autor, menciona el Arroyo del Santo en su otra novela publicada un año después: <<También solían batir la zona de casi campiña situada a la izquierda, antes de toparse con la vía, pro donde discurría el arroyo del santo hasta su desembocadura en Guadalefra (Chacón, 2012: 232).
Arroyo del Piojo. Tanto este como el anterior se incluyen en la narración que el autor de El dañino soplo del solano hace en el capítulo 16 de su novela, acerca del suceso ocurrido en el año 1954, cuando un grupo de perdigoneros es sorprendido y tiroteado por la guardia civil siendo alcanzado uno de ellos, Antonio Medrano, quien resultó muerto por una bala de fusil: <<Según supimos luego, este día cruzaron la vía y el arroyo del piojo, rodeado de juncales, zona húmeda en el que siempre había pájaros y, en ocasiones, de allí mismo, les salía el primer bando de perdices, las cuales, a medida que van creciendo, picotean los granos, pero, ahora, al ser jóvenes todavía, prefieren las larvas de insectos y gusanos y en la serena disponían en abundancia>> (Chacón, 2012: 232).
Arroyo
Banderas. Del mismo
modo que el anterior y en la misma obra encontramos Arroyo Banderas: El río Ortiga, La Mata, La
Hoja, Arroyo Banderas, Arroyo Jendel, El Campillo, El Censo, […]. Esta vez
tenían que construir un puente más, pero los tres con un solo ojo, en línea
recta y en llano, para <<salvar el arroyo de La Mata ochocientos metros
más adelante, otro más pequeño, elevándose sobre la hondonada de arroyo Banderas y discurriendo ya la
carretera por los llanos de El Campillo, divisándose por su cercanía desde El
Toril de las Cuatro Puertas, de Antonio, el tercero, que culminaba las zonas
más accidentadas, éste por el cruce de arroyo Jendel>> (Chacón, 2011: 48, 370).
Además: Arroyo Jarrizal, Arroyo Barracones, Arroyo de Fuentequemada y Arroyo de la Vuelta de los Vuelos.
En la zona de los Baños de Borrachera se encuentran los siguientes:
Arroyo Barroso. “Barroso” (Castaño Fdez., 1998: 159). <<Otra finca rústica en el mismo término (Quintana de la Serena) y sitio (Casares) […] camino de los Gitanos […] y arroyo Barroso>> (BOP. 06/08/1959).
Arroyo Vinagre. “Casa de Vinagre” (Castaño Fdez., 1998: 278). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1846. “Arroyo del Vinagre”>> (BOP. 05/01/1871).
Arroyo del Recorvo. Recorvo. (Del lat. recurvus). 1. adj. Corvo, curvo (DRAE).“Recorvo” (Castaño Fdez., 1998: 142).
Arroyo de las Moruchas. Morucho. (De moro). 1. Res vacuna de color negro imperfecto (DRAE). “Las Moruchas”. (Castaño Fdez., 1998: 206)
Arroyo de Baldelobillo. Se encuentra en los Casares. <<Otra en el mismo término, al sitio de Torremocha en la hoja de Casar […] linda al Saliente, Arroyo de Baldelobillo>> (BOP. 02/05/1914).
Arroyo del Buen Cristiano. Adjudicación de fincas para su aprovechamiento realizada por la Dirección General de Propiedades y Derechos del Estado, en el año 1885: <<…igual aprovechamientos en Arroyo del Buen Cristiano>> (BOP. 21/12/1885).
Arroyo de Ranogre. <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. 1842. “Arroyo de Ranogre”>> (BOP. 01/01/1871).
Arroyo del Cordel. Cordel. 3. Vía pastoril para los ganados trashumantes, que, según la legislación de la Mesta, es de 45 varas de ancho (DRAE).<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. 1843. “Arroyo del Cordel” (BOP. 01/01/1871).
Arroyo de la Cruz. <<APC. Quintana. F. García Cuadrado, 1765: “Fuente y arroyo de la cruz”, f. 15>> (Castaño Fdez., 1998: 95). También Fuente de la Cruz y camino de la Fuente de la Cruz. <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1788. “Arroyo de la Cruz”>> (BOP. 12/10/1870).
Arroyo de los Arracanes. Podría ser, arraclanes. Arraclán. Árbol de la familia de las Ramnáceas,….que
da un carbón muy ligero (DRAE). Rhamnus
frangula o
Arraclán, arbusto muy abundante en las riberas de los ríos, aunque en esta zona
no lo hemos encontrado en la bibliografía utilizada. <<Al sitio arroyo de los Arracanes>>
(BOP. 04/09/1916).
Arroyo del Jaral. <<El cambio de impresiones fue breve y Juanpedrillo cuando supo que Juan Antonio iba a estar dos noches en la casilla de la primera tierra que lindaba con el arroyo del Jaral, lo que hizo fue prometerle que una de esas noches se pasaría por allí y le contaría los últimos y tristes acontecimientos producidos en su vida, aunque le dio tiempo para adelantarle a su amigo que esta situación la habían asumido en libertad, sabiendo de antemano que dependían del riesgo y de ellos mismos, culpando a los demás de sus aparentes despropósitos>> (Chacón, 2011: 40).
Arroyo de Burro. Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…al sitio Arroyo del Burro>> (BOP. 30/10/1885).
REGATO
Rivera del Ortiga. Del lat. rivus, riachuelo. Arroyo, pequeño caudal
de agua continua que corre por la tierra (DRAE).
El Diccionario de Voces Españolas
Geográficas, tras definir ‘ribera’, añade: <<En Extremadura ribera
significa lo mismo que río pequeño, o arroyo, que en Cataluña se llama riera. Viene del latín baxo
‘riparia’>>. <<En cuanto al DRAE, define ‘rivera’ como ‘arroyo’
pequeño caudal de agua continua que corre por la tierra. Derivado del latín
RIVUS al que se ha añadido el sufijo –ARIUS, en femenino por un cruce probable
con RIPARIA- >> (Castaño Fdez., 1998: 88-89). Algunos ríos de poco caudal
eran denominados ‘rivera’. Actualmente,
no encontramos ningún topónimo con la voz ‘rivera’, pero hubo un tiempo en el
que al río Ortiga se le daba el
nombre de “ribera”: <<en la Ribera de hortiga distante desta villa un
quarto de legua>> (Catastro de
Ensenada); <<Que hai una ribera llamada Ortiga>> (Interrogatorio de la Real Audiencia de 1791).
POZO
En el Libro de la Visitación… de 1595, se recogen: <<y poço que llaman el poço de Quintana en la calle que va de la villa de Campanario a la de Zalamea y el poço tenia un cigüeñal que sacaba el agua que iba a un pilar para las caballerias […] Otro poço avia del dicho pilar que esta cubierto y esa agua va encañada al dicho pilar […] Otro mas arriba del dicho Pilar que llaman el poço dulce>>.
En el Interrogatorio de la Real Audiencia de 1791: <<Que ay tambien quatro pozos y un pilar para el surtido de personas y caballerias, y ninguna proporcionn de zequias o canales de riego, pero donde quiera se abren pozos y allan aguas…>>.
Y en 1849, Pascual Madoz: <<Se surte de aguas potables en los muchos y abundantes pozos que hay enlas huertas inmediatas a la población…>>.
En toponimia, al
hablar por ejemplo del Pozo de la Pepa,
podríamos decir que se trata de un hidrónimo o hidrotopónimo ‘pozo’ designando
el nombre de propietario en forma familiar o hipocorística. Pero el Pozo de la
Pepa, como otros pozos diseminados por los alrededores del pueblo, tienen, al
menos para los vecinos de Quintana, algo más que su nombre y su mera
funcionalidad, son poseedores de la historia, las vivencias y el recuerdo de
aquellas familias que los regentaron y se sustentaron, en parte, de sus aguas; y
las de aquellas otras familias que se sirvieron de ellas para su sustento
vital, pues hubo años en los que había que acarrear el agua en cántaros para
llenar la tinaja. ¡Vamos a por agua al
Pozo la Pepa! -se decía-, en aquellos años anteriores a los del
desarrollismo franquista protagonizado por los llamados tecnócratas que por
medio del conocido Plan de Estabilización de 1959 y los planes de Desarrollo
Económico y Social, traerían, por fin, el agua a nuestro pueblo.
La llegada del
agua potable a Quintana llegaría siendo alcalde Don Carlos de la Cruz Barquero
(Casco Arias, 1961: 190), pero, todavía, en los primeros años de la década de
los sesenta no se disponía de ella en las casas y vemos como hasta 1962 no
comienzan las obras de captación de aguas para el abastecimiento. En el diario
Hoy de 28 noviembre, 1962 se daba la noticia: <<Han empezado las obras de
captación de agua con destino al abastecimiento de la población>>.
Demasiado retraso, si tenemos en cuenta que esa necesidad de abastecer de agua
potable a la población ya se había iniciado durante el gobierno de la Segunda
República: <<Durante el corto periodo de la Segunda República […] Quedó
pendiente de resolución el expediente de la traída de agua de la fuente del
Castro. El ingeniero don Victor Villa enviado por la Diputación Provincial, fue
el que comenzó los estudios del proyecto>> (Barquero, 1979: 63).
Hasta estos años —década de los sesenta—, el agua era llevada a las casas en cántaros de barro apoyados sobre el rodete que se ponían las mujeres sobre la cabeza, y, a veces, otro en el cuadril y el barril colgando. O bien, en las aguaderas de esparto cuyas recias fibras se sentían en la fina piel no cubierta por las perneras cortas del pantalón de aquel niño al que le gustaba acompañar a su Inés, oyendo el paso acompasado de aquel burro, llamado Chato, por una especie de campanilleo producido en las cadenillas metálicas que sujetaban la tapa a una de las dos asas del cántaro de lata.
Desde antiguo,
estos lugares (pozos, ríos y lagunas) han sido muy cuidados por ser parte
esencial y vital en la supervivencia de los grupos humanos. A finales del siglo
XV, vemos como se establecen las normas que han de regir para que el agua esté
limpia y sea apta para el consumo de personas y bestias: [19]
Título de las lagunas, pozos y ríos : Otrosí,
por quanto las lagunas, pozos y ríos de los lugares de la dicha villa de
Magacela son muy necesarios para las bestias e conviene que se guarden con
mucha diligencia para que el agua esté limpia para las dichas bestias e no se
eche en ellas ninguna cosa para las dañar ni se haga en esto cosas de que
puedena personas e bestias recevir peligro, ordenaron e mandaron que agora, e
de aquí adelante, ninguno sea osado de echar madera en las dichas lagunas, ni
palos ningunos, ni sarmientos, ni vencejos, ni juncos, ni otras cosas en las
dichas lagunas, ni menos puedenlo hacer en pozos que en ellas, porque los
dichos pozos se rescrecian peligrosamente después que se hinchan las dichas
lagunas, so pena que el que echare la dicha madera incurra en pena de
seiscientos maravedís y el que echare sarmientos, o juncos, o vencejos, o otras
cosas semejantes [Fol. 24r], o lavare paños o mieses incurra en pena de sesenta
maravedís por cada uez y el que [lo] hiziere [en] pozos incurra en pena de
seiscientos maravedís.
Otrosí, porque del beber de los
ganados menudos, ansí como puercos, y ouejas, y carneros, y cabras dañan las
dichas lagunas, hordenaron e mandaron que agora, e de aquí adelante, ninguna
persona sea osado de dar agua en las dichas lagunas a puercos, ni carneros, ni
ouejas, ni cabras, ni borregos, y el que lo contrario hiziere; si fuere rebaño
de cada caveça sesenta maravedís; e si no fuere rebaño de cada caveça dos
maravedís por cada vez (Miranda,
2003: 104. Transcripción recogida del autor).
Dentro de la población había varios pozos para el abastecimiento de los vecinos y de sus ganados, hoy desaparecidos, quedando testimonio de su presencia a modo de simulacro en la calle Cacería y en la actual Plaza de Extremadura, antigua calle del Pozo Dulce. Juan Casco Arias, nos habla de ellos: <<Para el abrevadero del ganado había dentro del casco de la población, en el año 1840, cinco pozos y un pilar, y los vecinos se abastecían del agua potable de los pozos de las huertas>> (Casco Arias, 1961: 42). <<El Pozo Dulce estaba situado en la actual plaza de Queipo de Llano, habiéndose conservado hasta la generación actual>> (Casco Arias, 1961: 233).
Pozo Airón
En la entrada `pozo’ consultada de la Gran
Enciclopedia de Extremadura, t, VIII, p. 170, aparece Quintana de la Serena
como uno de los lugares donde existe el topónimo, junto con Campanario, Don
Benito y otras localidades: <<Un modelo peculiar es el llamado pozo arión. Según textos antiguos, se
trata de un tipo de tradición morisca, excavado a gran profundidad o con el fin
de recoger aguas llovedizas. Según tradiciones legendarias, el llamado airón era un pozo sin fondo, en el que
lo que caía no volvía a ser encontrado. Otras versiones aseguraban que, de
ellos, dada su enorme profundidad, salían bocanadas de aire, de donde derivaría
su nombre. El topónimo no es regional, pues pozos bajo esta denominación se
nombran en Cuenca, Málaga, Granada y otros lugares. En Extremadura existieron
pozos llamados Airón, en Almendralejo, Don Benito, Campanario, Quintana de la
Serena, Fuente del Maestre y otras localidades.>> (Gran Enciclopedia de
Extremadura, t. VIII, p. 170).
Pozo Dulce
Aludiendo a la calidad de sus aguas. Pozo Dlce (Castaño Fdez., 1998: 91). De
la existencia de este pozo, que era “del común” y “denominado Dulce”, tenemos
constancia en el extracto de los acuerdos tomados por la corporación municipal
en el mes de junio de 1890; en la sesión ordinaria del día 8, se acuerda:
<<Que con arreglo al capítulo y artículo correspondiente del vigente
presupuesto se le abone á Francisco Fortuna Romero 18 pesetas invertidas en la
limpieza del pozo del común denominado Dulce>> (BOP. 29/09/1890). <<Audiencia
de Cáceres. PJC. RP., 1774. “Pozo Dulce”>> (BOP. 18/09/1870).
Pozo de la Pepa
Este pozo se encuentra a la salida de la población
por el camino de la izquierda de los dos que salen hacia el oeste de la actual Plaza de la Concordia y girando hacia el
Cerro Travieso nos apartamos por una
pequeña vereda que pasa junto a una antigua era y nos adentramos en una huerta
en la que todavía podemos ver el Pozo de
la Pepa. Actualmente, se puede acceder a este lugar por la Travesia de la Constitución. A este pozo
se acudía para llenar los cántaros de barro o de lata que eran transportados
por las mujeres, a veces, “uno en la cabeza, otro en el cuadril, y el barril
colgando”, o por las caballerías en las aguaderas a sus respectivas viviendas,
para su abastecimiento como agua de beber, por la cual había que pagar:
<<[…] por el cántaro pequeño que llevaban las
crías una – perrilla- y por los grandes
de las mujeres una –perra gorda- por el barril no cobraban y por los cántaros
de lata el doble (2 perras gordas) los últimos años subieron y por el grande de
lata se cobraba dos reales>> (El Pozo de la
Pepa. Jmarisanchez. Cosasdequintana.@Quintanejos);
<<Con
un burro y unas aguaderas y cuatro cántaros al Pozo de la Pepa…> (Rodríguez/
Zavala, 1999:72).
Pozo Moreno
Con el nombre de su propietario. <<Los
propietarios aparecen también con su nombre en aposición a ‘pozo’, presumiblemente
por caída de preposición>> (Castaño Fdez., 1998: 91, 265). <<APC.
Quintana. Diego Fernández de los Ríos,
1680: “hera de las matas baldio de las siete villas al sitio del pozo
moreno”, f. 101>> (Castaño Fdez., 1998: 224). Recogido en su apartado de
apodos: <<Bastantes se refieren al pelo de las personas y su color: … Pozo Moreno>> (Castaño Fdez.,
1998: 262-26). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1774. “Pozo moreno”>>
(BOP. 18/09/1870). También: Camino Pozo
Moreno (BOP. 15/05/1925).
Aludiendo a su propietario
Pozo de don Diego. Pozo de María Núñez, Pozo de Juan Blázquez. Pozo de Juan Blanco. Pozo de Juan del Río, Pozo del Tío Genaro, Pozo Patarro,
Asociados a la voz ´fuente`, tautopónimos
Pozo de Fuensanta o Pozo de doña Fuensanta, en el paraje
homónimo, Pozo de los Castillejos o de la Fuente de los Castillejos, en
el Camino de la Fuente de los
Castillejos.
Haciendo referencia al momento de su construcción
Pozo Nuevo. En los extramuros del sur de la población, al lado de la Cañada Real, construido durante la
Segunda República. Otro con el mismo
nombre estaba situado junto al Silo.
Asociados a fitónimos
Pozo de la Higuera
<<Una finca rústica en el término de Quintana de la Serena, al sitio Pozo de la Higuera […] Este, Josefa Moreno Garmendia y Condesa viuda de Darnius>> (BOP. 09/04/1954).
Pozo de las Adelfas
Recogido por Castaño Fernández, aludiendo “al paisaje circundante”. Esta voz de raigambre arábe-hispánica… El Pozo de las Adelfas>> (Castaño Fdez., 1998: 91-92, 194). En Hijovejo. <<APC.Quintana. Pedro Miguel Flores, 1738: “e Hijo Bejo pozo de las adelfas”, f. 9>> (Castaño Fdez., 1998: ). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1842. “Pozo de las adelfas”>> (BOP. 01/01/1871).
Pozo Jinojo
De 'hinojo'. Foeniuculum
vulgare subsp. piperitum. Planta aromática y medicinal, con aceites esenciales
que facilitan la digestión. Florece de mayo a septiembre (Pérez Chiscano, et al, 2007:55 T. II).
Étnicos
Pozo del Moro
La voz ‘moro’ puede aludir a la presencia musulmana, aunque en ocasiones se utiliza para atribuir antigüedad ‘tiempos de moros’. Recogido por Castaño Fernández en su estudio sobre los topónimos de la comarca de La Serena junto con otros dos parajes, uno en Castuera y otro en Esparragosa de la Serena: <<Son muchos los topónimos en los que la voz ‘moro’ está presente y sus significados pueden ser variados, desde una alusión racial, a un apodo, una elevación del terreno o la existencia de restos de construcciones recordemos que muchas veces se habla de algo antiguo como ´de tiempos de moros`>>. <<Pozo del Moro>> (Castaño Fdez., 1998: 34, 37, 91, 92, 272).
<<En la finca La Pared, en el lugar llamado Pozo del Moro existe una alineación
de menhires; en la parte sur hay un menhir mayor que los demás, que tiene en su
parte superior una pileta con su canal de desagüe y al lado otra foseta sin
canal, que demuestra que era el monumento donde los primitivos realizaban los
sacrificios y las solemnes ceremonias de carácter religioso. La alineación
indica que este lugar se destinaba a las asambleas y lugares de reunión de las
tribus […] existen piedras labradas y sepulturas esculpidas en la roca, como
las gemelas que hay en “la Pared” cerca del Pozo del Moro>> (Casco Arias,
1961: 72-73, 77). Según Casco Arias, durante la dominación musulmana: <<quedaron
restos de algunas explotaciones rurales de regadío, como Meca, en la Sierra y
el Pozo del Moro, en la Pared>> (Casco Arias, 1961: 97).
En forma diminutiva
Con la terminación –illo, -ico.
Pocillo del Medio
Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…al sitio Pocillo del Medio>> (BOP. 30/10/1885).
Pocillo de Tena
<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1845.
“Pocillo de Tena”>> (BOP. 04/01/1871).
Pocico
<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1847. “Pocico”>> (BOP. 16/10/1870). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1851. “Pocico”>> (BOP. 26/01/1871). “Pocico” (Castaño Fdez., 1998: 90, 33).También La Vereda de los Pocicos. <<APC, Quintana, F. García Cuadrado, 1726: “Vereda de los Pocicos”, f. 59>> (Castaño Fdez., 1998: 90, 238, 259, 304).
En plural
Los Pocitos
Aparece en el trazado de la Cañada Real Leonesa Oriental realizado por Juan Manuel Escanciano en 1852, a continuación de Mojón Gordo y antes de la Laguna del Dornajo-Dorpajo. (Maldonado, 2005). También: Olla del Pocito.
Los Pozuelos
Derivado de ‘pozo’. Sufijo diminutivo –zuelo.
Po-zuelo. El Pozuelo (Castaño Fdez.,
1998: 90, 91). Paraje al suroeste y próximo a la población, entre la Carretera del Valle y la Vereda del Solito.
Pozo del Tesoro
<<También junto al Yacimiento Arqueológico de
Hijovejo han aparecido numerosos restos arquitectónicos labrados en granito o
bien en mármol, entre ellos un prisma de granito “Gris Quintana” con los
genitales masculinos gravados en bajo relieve en uno de sus lados. Asimismo,
varias columnas y antiguas cimentaciones aprovechadas por el actual propietario
para la edificación de la vivienda, y un gran pozo empedrado, que es conocido
en la localidad como “El Pozo del Tesoro”. Todo lo cual denota cierta suntuosidad, que
contrasta con la austeridad de las instalaciones del recinto fortificado, por
lo que muy bien podría tratarse de la residencia señorial de esta fortificación,
cuando se transformó en “villa”>> (León
y Carmona, 2006: 12- 13).
Pozo del
Hornillo
Sufijo diminutivo –illo. “Pozo Nuevo del Hornillo” (SIGPAC). Continuando el camino real hacia Badija, El Pozo del Hornillo, la vía del tren y El Pozo del Piojo… (Chacón, 2011: 148). En el pozo del Hornillo, en la hondonada de una sierra cercana, con agua fina y abundantde para regar la fértil huerta que, años tras años, se sembraba allí… (Chacón, 2011: 426).
Pozo de la
Casería
En La Hoja y próximo al Hornillo, se encuentra el Pozo de la Casería (SIGPAC).
Aludiendo al lugar donde se encuentra
Pozo de
los Cortinales
Lo encontramos en el croquis del Itinerario número 4 de los Trabajos topográficos del Instituto Geográfico y Estadístico. Libro uno, página 15, en Quintana de la Serena (Badajoz), Diputación Provincial de Badajoz, realizado en 1899.
POZA
Derivado de pozo. Charca o concavidad en que hay agua detenida. Sitio o lugar donde el río es más profundo (DRAE).
Poza del
Hierro
<<APC. Quintana. Fernando Sanchez, 1708: “al sitio de las fuentes […] linde poza que llaman del hierro y Jaralillos de Graviel y dehesa de la Pared”, f. 8>> (Castaño Fdez., 1998: 92, 211, 279).
Poza del
Padre Balsera
Adjudicación de fincas para el
aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección general de
Propiedades y Derechos del Estado: <<…un terreno al sitio Poza del Padre
Balsera>> (BOP. 28/10/1885).
POCETA
<<Una finca rústica en el término de Quintana de la Serena […] al sitio Pocetas […] cuyos linderos catastrales son: […] y Camino de las Benitas; Sur, camino de Guareña>> (BOP. 08/04/1954). Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…igual aprovechamiento en Las Pocetas>>; aparece también en singular ‘Poceta”: <<iguales aprovechamientos en la Poceta>> (BOP. 28/10/1885).
FUENTE
Fuente. Del lat. fons, -ntis (DRAE). Manantial de agua que brota de la tierra. En 1849, Pascual Madoz: <<No sirviendo sino para los ganados 5
fuentes y un pilar que hay dentro de ella>>.

