domingo, 13 de septiembre de 2026

TOPONIMIA RURAL Y URBANA

 

 TOPONÍMIA RURAL Y URBANA DE QUINTANA DE LA SERENA
 
INTRODUCCIÓN
 
Desde muy temprana edad vamos conociendo los nombres de aquellos lugares en los que se desenvuelve nuestra vida, desde los más cercanos a nuestra infancia a otros más lejanos que iremos descubriendo a lo largo de nuestra existencia. Primero, en nuestro entorno familiar y en nuestro propio pueblo, comenzamos a oír nombres de lugares, como: Pozo de la Pepa, Pozo Hinojo, Callejón del Lobo, Arroyo del Tío Pepe, Frascoluña, Rodeo, Laguna, Ermita, etc.; y son estos lugares los que, de un modo u otro se van introduciendo en nuestras vidas, perdurando su recuerdo en nuestras mentes como lo fueron en las de nuestros antepasados y de ese modo se irán perpetuando en el tiempo con nuestros descendientes.
 
Sin embargo, a veces ocurre que algunos de esos lugares que tenemos alrededor y casi nos rozan con sus nombres, pasan desapercibidos y ni siquiera nos enteramos de que estuvieron o siguen estando ahí. Y esto es, precisamente, el motivo esencial de este trabajo: conocer y dar a conocer el nombre de los lugares (topónimos) que no conocimos en nuestros primeros años y que siempre estuvieron y siguen estando en ese mismo lugar, por el que quizá hallamos pasado alguna vez, sin saber que eran: la Lancha Hueca, la Fuente de la Triza, el Venero, las Pontezuelas, el Gibujillo, el Escarabajero…
 
El objetivo básico será la recopilación del mayor número posible de topónimos incluidos en el término municipal de Quintana de la Serena, y aquellos otros pertenecientes a los términos limítrofes que por su proximidad o por otra razón –algunos lugares son más conocidos que otros del propio término-, tales como la de pertenencia o propiedad, podamos apreciar en ellos alguna relación con nuestro pueblo y sus gentes que nos induzcan a incluirlos como propios.  Por ejemplo: de Castuera, El Chantre; de Campanario, El Censo; de La Guarda, La Gesa; de Zalamea, La Dehesilla. La prudencia y la limitación de conocimiento no nos permite adentrarnos en el análisis fonético y la interpretación de su significado y origen, como sería deseable para un estudio completo de toponimia.
 
 
TOPONIMIA
             
<<Disciplina lingüística cuyo objeto es el estudio de los nombres propios de lugar>> (G. Mounin, 1982). El término topónimo procede del griego topos (´lugar`) y onoma (´nombre`). Nombre geográfico o topónimos son los nombres con que designamos e identificamos los lugares que nos rodean: calles, pueblos, ciudades, ríos, sierras, parajes, etc. Los topónimos son una parte fundamental de nuestra herencia cultural y una fuente de información inestimable para numerosos campos de investigación…  (www.ing.es). <<... el objeto de la toponimia es explicar el significado de los topónimos>> (https://es.scribd.com/document/611894765/Clasificacion-linguistica-de-los-topónimos).
 
Origen de los topónimos.
 
Como señala Castaño Fernández para la comarca de La Serena: <<La toponimia de esta comarca es de origen romance en su inmensa mayoría, con formas árabes o bereberes, algunos mozarabismos y latinismos de época de romanización y una presencia testimonial de germanismos y voces prerromanas>>. Al mismo tiempo señala <<que la escasez de documentación medieval, inexistente casi en lo que se refiere a las fuentes árabes, hace que nos movamos en terrenos meramente hipotéticos en gran número de casos>>. Como ejemplos de posibles topónimos con raíces prerromanas <<KANTA, ´piedra, pedregal, cascajar`, podría estar en el origen de Canta el Gallo, Cantalcuco…>>. De la época romana son algunos nombres de población como Quintana. Con características mozárabes señala, entre otros: Casares de Forcallo. Y en cuanto a la cultura árabe indica que son <<numerosos los arabismos que han pasado al lenguaje común y que producen abundantes topónimos>>, como: Arroyo de la Albuera, Atalaya, Cercón de los Zumajos, Meca. (Castaño Fdez., 1998: 306-307).
 
 
Tipos de topónimos:
 

Distinguiremos los tipos de topónimos siguientes:
Hidrónimos. Topónimos que hacen referencia al agua; tales como: ríos, arroyos, lagunas, fuentes, pozos, etc.
Orónimos. Son topónimos relacionados con el suelo:
-Hacen referencia a accidentes en el relieve geográfico, como elevaciones (montes, sierras, cerros, etc.), depresiones (valles, hoyas, honduras, etc.),
-Características del terreno (alargados, sinuosos, inclinados), formas, situación, posición, estructura y otras formas del terreno.
Litónimos. Son topónimos relacionados con la piedra. Elementos rocosos que se encuentra en la naturaleza: piedra, lancha, cancho, etc., por ejemplo: Los Lanchares, La Piedra Una sobre Otra.
Agrónimos. Nombres de los terrenos dedicados al cultivo y la ganadería (Tipos de cultivo –viñas, olivar, huerta, etc.- División del terreno -hoja, suerte, tachón, etc.- Límites, –hito, padrón, etc.- Utilidad y calidad del suelo. Actividades Apicolas)
Cromotopónimos. Topónimos relativos al color (Almagre, blanco, colorado, bermejo, etc.)
Odónimos. Nombres propios de caminos, veredas, vías pecuarias, carreteras, puentes, pasaderas, etc. Odonimia. Carretera de la de Venta de Culebrin a Castuera a la Estación de Villanueva de la Serena, Camino Vecinal de Castuera, Camino Vecinal de Valle de la Serena, Carretera a la Estación de Campanario. Camino vecinal a la Estación. Estos eran nombres antiguos que han sido retoponimizados.
Zoónimos o zootopónimos. Topónimos relativos a los animales (aves, reptiles, etc.). Por ejemplo: El Cerro del Águila.
Fitónimos o fitotopónimos. Topónimos relativos a la flora y vegetación (árboles, plantas, etc.).  Por ejemplo: El Naranjal, el Coscojal, etc.
Antropónimos. Nombres propios y apellidos, profesiones, apodos o motes, hipocordísticos, gentilicios.
Hagiónimos o hagiotopónimos. Referidos a nombres de santos (San José, San Isidro, Santa Clara, etc.).
Históricos. Relacionados con restos arqueológicos.
Tautopónimos. Son los nombres de un lugar que repite el accidente geográfico que designa o, en general, cualquier repetición. Ejemplos: Cantalapiedra donde canta hace referencia a canto o piedra (y no al verbo cantar).
 
Hidrotopónimos:
Voces: río, arroyo, regato, ribera, pozo, poceta, fuente, laguna, charco, charcón, tabla, ojo, ojuelo, manadera, manantial,, venero, chorro, charca, alberca, baños, pantanal, agua, trampal, noria, pila, pilón, garganta, vega...
 
Río Ortiga.

Río Ortiga 

    Ortiga, del lat. urtica. <<Ortiga, su nombre de hoy es el de una yerba que tocando á nuestra piel nos escuece su rozadura, pero es corrupto de Artigis nombre de población antigua que estuvo en el despoblado llamado Argallén cerca de Zalamea>> (Paredes Guillén, 1886: 78). <<Artigi viene de Ars=piedras, e Igis= aguas, o sea sitio pedregoso cercano al río Ortigas, porque el nombre de este río viene de Artigi […] Un lugar pedregoso y cercano al río citado es la parte sur de Hijovejo, por lo que pudo estar emplazada en este lugar y en ese caso Quintana sería la antigua Artigi>> (Casco Arias, 1961: 88). Manuel León Cáceres, parece compartir las afirmaciones anteriores y establece, además, la hipótesis de una <<conexión filológica de la raíz de “Or” (de Ortiga) con el vasco “Ur” (río)>>; por lo que: <<podríamos estar hablando de “Ortiga” como un topónimo ibero (turdetano)>> (Sobre el río Ortiga y su etimología. Cosas de Quintana de la Serena.Quintanej@s). Por su parte, Castaño Fernández se inclina hacia un significado procedente del fitónimo ortiga, y descarta Artigi como el origen del hidrónimo Ortiga: <<la ortiga es planta frecuente en sitios húmedos>> (Castaño Fdez., 1998: 80, 306).
 

El río Ortiga, afluente del Guadiana, nace <<en las cercanías de la Sierra de los Pollos>> (Huertos y Murillo, 2011: 153), dentro del término municipal de Zalamea de la Serena y, tras pasar por los términos municipales de Quintana de la Serena, La Guarda, La Haba, Don Benito y Mengabril, desemboca en el río Guadiana próximo a la localidad de Medellín.  A lo largo de su recorrido por el término municipal de Quintana de la Serena, recibe varios arroyos cuyos topónimos veremos más adelante; siendo los más conocidos: Arroyo de los Arrazaos, Arroyo del Tío Pepe, Arroyo de la Mata, Arroyo del Campillo y Arroyo Cagancha; este último, en el término municipal de Zalamea de la Serena.
 
Ha sido denominado a lo largo del tiempo de las formas siguientes: Ribera del Hortiga, Río de Hortiga, Arroio Hortiga, Ribera de Ortigosa, como podemos ver en El Catastro del Marqués de la Ensenada de 1749 correspondiente a las poblaciones de Zalamea de la Serena: en la ribera de ortigosa; de La Guarda: ribera del Hortiga; de La Haba: Río de Hortiga; y de Quintana: en la ribera de hortiga.
 
En el Interrogatorio de la Real Audiencia en 1791, se dice: <<Que hai una ribera llamada Ortiga que no siempre esta corriente, pero dexa tablas para abrevadero de los ganados por ser aguas publicas, y crian pezes menores y galapagos y se publica la veda de pesca>>.
 
En Viaje a la Serena en 1791…, de Antonio Agúndez Fernández, se describe así: <<Su rio es el Ortiga, que viene del sur y deja la villa a un cuarto de legua. Seco en verano, si bien alguna tabla sirve de abrevadero al ganado; aumentándose con las aguas procedentes de la charca, sita a dos leguas del pueblo, del Marqués de Casa Mena, quien tiene la obligación de soltarlas desde el 24 de junio al 29 de septiembre>>.
 
Y en el Diccionario Geográfico-estadístico e histórico de España y sus posesiones en Ultramar: <<Le baña, á distancia de ¼ de legua de la villa, el rio Hortiga, en dirección de sur a norte: su curso no seria perenne en el verano si no lo hiciera una charca del marqués de Casa Mena, 2 leg. de esta villa, pues tiene obligación dicho señor de dar salida a las aguas desde el 24 de junio á 29 de septiembre>> (Madoz, 1849).
 
Como Arroyo Hortiga, aparece en el trazado de la Cañada Real Leonesa realizado por Juan Manuel Escanciano en 1852, a continuación del paraje El Gibujillo o Piloncillo (Maldonado, 2005: 231-242). Y como Río Hortiga en un mapa de la provincia de Badajoz publicado en 1887 (IGN). Como Río Ortiga, en: <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1821. “Río Ortiga”>> (BOP. 14/10/1870).
 
Como Río Ortigosa, aparece en un Mapa de 1860, del Instituto Geográfico de Cataluña.   También, como Arroyo Ortigosa aparece en cartografía de 1939 (IGN). Estas últimas denominaciones deben considerarse como erróneas, teniendo en cuenta que: <<La toponimia en los mapas históricos es el elemento que presenta más errores dentro de los mismos>> (CICTE., 2007).
 
Otros topónimos con la voz Ortiga: Con la voz ortiga tenemos: <<Sierra de Ortiga, baldío comunero en otro tiempo de las siete villas de tierra de Magacela>>. En el Catastro de Ensenada aparece en La Haba: “oja de Hortiga” (Castaño Fdez., 1998: 88).
 
Arroyo Arrazaos o Arrazauces.

A. Arrazao por el camino del Vallejón


    Aparece como “Arrazauce” en mapa de la provincia de Badajoz publicado en 1887 (IGN). También encontramos las formas: ‘Arrazaos’, ‘Arrozauces’, ‘Arrozaos’: <<Arrazaos, Arrozauces>> (BOP. 09/02/1900). <<Una finca rústica en el mismo término, al sitio, C. de Dionisio […] linderos […] arroyo Arrozaos>> (BOP. 07/01/1960).
   
Se trata del afluente más grande del río Ortiga y al igual que aquel posee algunas tablas que permanecen con agua durante el verano. Nace en el Puerto de la Cabra, discurre por los Arrozaos y La Pared, y desemboca en el río Ortiga próximo al término de La Guarda, donde se encuentra la Casa de Labradillo (Casco Arias, 1961: 39).
 
Es característica de este arroyo la existencia de abundante vegetación de adelfas (Nerium oleander) <<que, junto con los atarfes (Tamarix africana), suelen formar parte de los tamujares, matorrales típicos de las ramblas de los arroyos y ríos de fuerte estiaje del cuadrante sudoccidental de la Península Ibérica>> (Pérez Chiscano, et al, 2007: 275).
 
En la zona a la que se accede por el camino del Vallejón, se han encontrado varios restos de distintas épocas históricas: <<Una cantera de granito que fue trabajada en la antigüedad, a juzgar por las losas labradas de las que aún hoy, se encuentran algunas por allí esparcidas […] una pila-sepultura junto a su losa tapadera, que constituiría una especie de sarcófago perteneciente al periodo tardorromano; varias losas más ubicadas dentro de dicho arroyo, muy probablemente todo ello del granito extraído en la mencionada cantera; una piedra labrada en una afloración granítica que se encuentra en el centro del cauce fluvial, que podría tratarse de un contrapeso, o bien del posible apoyo de algún tipo de pontezuela para cruzar el arroyo; algunos molinos barquiformes y otros de tipología romana, junto con algunas basas de columnas, etc.>> (León y Carmona, 2006: 44, 45 y 2011: 62-63).También se halló <<cerca del Arroyo Arrazauces, en mitad de un asentamiento tardo-romano>> el menhir que se encuentra expuesto en el Museo del Granito (Manuel León Cáceres. Cosas de Quintana de la Serena.Quintanej@s).
 
Este arroyo recibe a su vez las aguas de otros arroyos más pequeños, principalmente por su margen derecha, que vierten las aguas procedentes de la Sierra del Arrozao: Arroyo Benitillo, que toma el nombre de la casa que se encuentra próxima a él, Casa Benitillo o Casa del Tuerto de la Benitilla. De igual modo, junto con un antropónimo referido al propietario de las respectivas casas, tenemos otros dos afluentes: Arroyo Casa Napoleón y Arroyo Casa Ciriaco. Por su margen izquierda sólo recibe las aguas procedentes de los Barrancos del Ciervo y Barrancos o Regato de Mojón Blanco.
 
El arroyo más grande y conocido de todos aquellos que desembocan en el Arrazauces es el Arroyo Langarilla o Angarilla que nace próximo a la Fuente de los Pajaritos y desemboca en El Españal.
 
'Angarillas': Armazón de cuatro palos clavados en cuadro, de los cuales penden unas bolsas en las que se transporta a mano o en caballería cualquier tipo de carga (DRAE). <<Corominas deriva el término del latín ANGARIAE, ‘prestaciones de transporte’, en su forma diminutiva *ANGARIELLAE,…>> (Castaño Fdez., 1998: 277).
 
En la “Laguna del Aceite”, se encuentran restos de antiguos asentamientos (León y Carmona, 2006: 46 y 2011: 64). Según Casco Arias, cerca de este arroyo, en El Españal: <<hay restos de un horno ibérico perteneciente al neolítico>> (Casco Arias, 1961: 73).
 
 
 
 

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