viernes, 25 de octubre de 2024

VOCABULARIO DEL CANTERO


VOCABULARIO DEL CANTERO
Albardilla
El DLE de la RAE define albardilla como <<Caballete o tejadillo que se pone en los muros para que el agua de la lluvia no los penetre ni resbale por los paramentos>>
En nuestro pueblo se conoce como albardilla la piedra o losa con la que se remata una pared para evitar que el agua de la lluvia penetre en la propia pared y la 'defarate '. Podemos apreciarlas en las paredes de casi todos los caminos que salen del pueblo. Por desgracia, parece ser que estas paredes no gozan de una cierta protección que las haga perdurar en el tiempo y para disfrute de los que nos sucedan.


Marrajo
Piedra grande y alargada que se utilizaba antaño en las estructuras de pozos, norias, etc.; así como de pasaderas en arroyos, sobre todo en el arroyo del Tío Pepe. Recuerdo que en el callejón del Lobo había dos de estas piedras para cruzarlo. 
📷
F. Manzano.



Gabarro
La definición en el DLE de la RAE es: <<1. m. Nódulo de composición distinta de la masa de la piedra en que se encuentra encerrado>>. Aquí lo conocemos por ese lunar o mancha negra que se observa en el granito y que normalmente se ha desechado para algunos trabajos por considerarlo como un defecto.



Empiedro
Conjunto de piedras que forman un molino de aceite o molino de rulo. Sistema que sustituiría al molino romano de piedras cilíndricas por conos de piedra truncados.


Perigallo
Aprendiz de cantero. Lunes día 21 de agosto de 1972: Concurso de Labra de Piedra entre aprendices en la plaza de España, para proclamar <<Perigallo>> de la Villa...

domingo, 11 de agosto de 2024

 PREPARATIVOS PARA LAS FERIAS DE 1928 Y 1930, EN LAS CRÓNICAS DE ISAIAS CORONADO




Se hacen los preparativos para la próxima feria…


Sí, la feria está próxima, sólo falta poco más de una semana para que dé comienzo, pero no vamos a hablar de la feria de este año 2024, sino de aquellas que se celebraban en las primeras décadas del siglo pasado. Y lo haremos a través de las crónicas de Isaías Coronado, corresponsal del Correo extremeño, en el año 1928 y 1930. En ellas veremos, y como ya sabemos, cuales eran los lugares donde se concentraban los festejos: la plaza de España o plaza de la Constitución, como se denominaba por entonces, y el Parque o plaza de Hernán Cortés, nombre que permanece en la actualidad. Lugares que, como aún se sigue haciendo, se engalanaban con el tradicional alumbrado eléctrico. Nos habla de un “teatro de verano salón” denominado “Plus Ultra” que, hasta el momento, no podemos ubicar y en el que anuncia la representación de Tambor y Cascabel, de Serafín y Joaquín Álvarez Quintero. Y, como no, las referencias a la celebración del tradicional rodeo para el que se han construido dos pilares junto al pozo ya existente y que servirá para que el ganado concurrente pueda abrevar de forma satisfactoria.
 
               <<La tradicional feria de Nuestra Señora de los Milagros, que como es sabido se celebra en ésta los días 20 al 24 ambos inclusive de los corrientes, promete tener este año, inusitado esplendor en la parte de festejos, pues habrá conciertos por una importante banda, y las plazas de la Constitución y Hernán Cortés, se han iluminado con profusión de luces eléctricas y a la veneciana, luciendo por vez primera los potentes focos que para estos casos figuran en el contrato de alumbrado que tiene hecho el Ayuntamiento.
            Actuarán en el teatro de verano y salón Plus Ultra dos importantes compañías dramáticas, y como fin de fiesta, una artista de primer orden del arte coreográfico y el cuplé.
            En el primer teatro hará el debut la compañía que actuará con la preciosa obra de los Quintero “Tambor y cascabel”.
            El importantísimo rodeo ofrecerá este año grandes reformas, para comodidad de los ganados que concurran, siendo la más notable dos hermosos pilares, con abundantes aguas de excelente calidad, para que pueda con toda comodidad y amplitud abrevar el ganado mayor y menor, pues para cada clase se ha dispuesto convenientemente uno.
               El pozo que hace años se construyó en el rodeo, tiene éste instalada potente noria, con la que el agua estará en cantidad y calidad a gran altura. El citado pozo ha sido cubierto para evitar penetre el polvo, y de los brocales para abajo recubierto de cemento más de un metro, para evitar que reviertan en él las aguas que en su derredor se derramen.
               El ganado superará en cantidad al del año anterior, y las transacciones serán muchas, a juzgar por el número de compradores que, en particular de Andalucía, tienen pedidas habitaciones en los hoteles y anunciada a su llegada otros a los amigos de aquí.
               Así, la feria de este año no desmerecerá de su brillante historial; muchos negocios durante el día y diversión constante en la noche. Ánimo, y a hacer provisiones de energías y de dinero, que donde gastar unas y otro no ha de faltar.
               La parte religiosa no desmerecerá en nada del esplendor que a la parte profana se dedica.
Isaías CORONADO>>
(Correo extremeño. 18/08/1928. Núm. 7623. BVPH).
 
<<PREPARATIVOS PARA LA FERIA
               Por la Comisión de Festejos se hacen importantes gestiones para que la feria de este año tenga inusitado esplendor y grandes atractivos para los forasteros que nos honren con su visita y de grato solaz y esparcimiento para los habitantes de la población; a más de grandes iluminaciones en las plazas de la Constitución y Hernán Cortés dará conciertos la banda del regimiento Gravelinas u otra militar si a ésta no le fuera posible su actuación en las fechas del 20 al 25 de agosto, que, como es sabido, tiene lugar nuestra importante feria.
               Siendo de gran importancia esta feria para toda clase, de ganados, no se regatean facilidades para que los granjeros puedan alojar sus ganaderías cómodamente, y al efecto tengan abundantes y gratuitos pastos en la Dehesa Boyal, próxima al sitio donde el rodeo se celebra; en éste hay gran charca en el centro, a más de un magnífico pozo con potente bomba, que surte de agua a un hermoso pilar y a enormes pilones, donde con toda facilidad pueden abrevar las diferentes clases de ganado que concurran.
               Dadas las disposiciones de las autoridades y pueblo en general, puede garantizarse que este año el importante certamen de compraventa será un éxito indiscutible y una gran oportunidad, que aprovecharán todos los que tengan que hacer transacciones en uno u otro sentido.
               A medida que se vayan conociendo detalles los comunicaré a CORREO EXTREMEÑO para tener al corriente a sus simpáticos lectores>>
(Correo extremeño. 13/07/1930. Núm. 7692.Pág. 4. BVPH).
 

sábado, 3 de agosto de 2024

¿SABÍAS QUÉ?


¿SABÍAS QUÉ?
El objeto de color blanco y forma redondeada que se aprecia en esta foto antigua de la iglesia, situado entre el arco de la portada y el escudo, es una placa con la figura de Jesús y la leyenda "REINARÉ EN ESPAÑA".
Desconocemos la fecha en la que se puso y debió ser arrancada durante la guerra civil, pues no tenemos constancia de que fuera antes. A pesar de que ya en 1932, siendo alcalde presidente de la Corporación municipal Tomas Aquino Barquero Barquero, se pedía su retirada: <<El concejal D. Manuel Martín Orellana, interesa al Sr. Presidente haga desaparecer la imagen de Jesús y su rótulo que dice "Reinaré en España", puesto en la parte exterior de la puerta de la Iglesia (sic) de esta villa. La Presidencia contesta que se informará si tiene derecho o competencia para poder hacerlo, tomando en consideración la petición>> (Libro de Actas del Pleno, 1929-1933. Sesión Ordinaria del día 6 de octubre de 1932).




¿SABÍAS QUÉ?
Este curioso petroglifo con una serie de líneas rectas y curvas, y tres cazoletas, se encuentra junto al río Ortiga, entre el camino de La Guarda y el molino de El Tejar. 





¿SABÍAS QUÈ?
Hace tres años se produjo un extraño fenómeno: la laguna de la cañada del Conejero se teñía de rojo, produciéndose la mortandad de los peces.




¿SABÍAS QUÉ?
Este mural se encuentra en la fachada lateral de la vivienda núm. 9, en la avenida de la Cruz. Obra de los artistas grafiteros Manuel Bravo Guerrero, 'Bisho' y Rocío Cruz Fernández, 'Rochihiro'.




¿SABÍAS QUÉ?
En el año 1930, don Juan Pedro Chacón, en su nombre y el de otros jóvenes de la localidad, solicitaba al Ayuntamiento les fuera concedido un trozo de terreno en el Ejido para usarlo como campo de fútbol en el cual ya practicaban este deporte:
<< Discutido previamente la solicitud de D. Juan Pedro Chacón, que por sí y en nombre de varios jóvenes de la localidad, solicita se le conceda un trozo de terreno en el Ejido municipal para campo de juego Football (sic) y que provisionalmente tiene establecido en dicho sito para ensallo (sic) y entrenamiento de este deporte, acordándose por unanimidad que se conceda por dos años en concepto de arriendo y pago anual de veinticinco pesetas>> (Acta de pleno de fecha 25 de agosto de 1930).
Foto: Athletic Quintanense, años treinta.



¿SABÍAS QUÉ?
En el lugar que ocupa la Guardería estuvieron las Escuelas del Camino de Zalamea.



¿SABÍAS QUÉ?
La actual plaza de Hernán Cortés, además de ser conocida por plaza del Pilar, fue denominada como plaza de Santa Clara.
<<... dicha casa está frontera de la cruz de piedra que está en la plaza del Pilar, que llaman de Santa Clara, y hace esquina a dicha plaza del Pilar y lindan con casas de Juan Barquero Gómez vecino de esta villa...>> (Escritura, año 1712).



¿SABÍAS QUÉ?
La I Vuelta Ciclista a Badajoz pasó por Quintana de la Serena

La primera vuelta ciclista a la provincia de Badajoz se celebró en el año 1935, efectuándose la salida de la primera etapa en la plaza de la República de la capital pacense el día 8 de octubre. El recorrido total sería de 450 kilómetros dividido en cinco etapas. El paso por Quintana de la Serena sería durante la cuarta etapa: <<Castuera -regreso al empalme-, Quintana de la Serena, La Haba, Villanueva de la Serena, Don Benito, Medellín, Santa Amalia, San Pedro de Mérida y Mérida>>. En total 106 kilómetros.

¿SABÍAS QUÉ?
Uno de los encastes más conocido y de prestigio en el mundo de los criadores de reses bravas, perdurando hasta hoy en ganaderías como las de Benítez Cubero y Marcelino Acosta, fue creado por un quintanejo en el siglo XIX.

Foto: Ángel Martín Quintana, "Ángel Quintana". Publicada por José María Cruz Solís, en el grupo de Facebook Cosas de Quintana de la Serena. Quintanej@s Nabú@s, 13 de junio, 2012.

¿SABÍAS QUÉ?
Posiblemente los eucaliptos de la Laguna y de otros lugares (la Ermita, la Carretera) se plantaron con motivo de la celebración de la "Fiesta del Árbol".


¿SABÍAS QUÉ?
El callejero de Don Benito tiene una calle dedicada a nuestra localidad. Desde 1997, la calle que empieza en la del Pino y termina en la de San Marcos, en el barrio de San Gregorio, lleva el nombre de Quintana de la Serena.



¿SABÍAS QUÉ?
El silo de Quintana se construyó en la segunda mitad de los años cincuenta.

Fotos: Momentos de su inauguración. Creo que inéditas, cedidas por C. Chacón.

¿SABÍAS QUÉ?
Tenemos un evento galguero en nuestro pueblo, el Concurso Morfológico de Galgos Español. Que mejor día que éste para preguntarnos si su dueño, Agustín, recuperó el galgo extraviado hace ya muchos años...
El anuncio aparecía en el Boletín Oficial de la Provincia de Badajoz de fecha 12 de junio de 1935:
<<Don Antonio Ortiz de la Cruz, segundo Teniente Alcalde en funciones del Ayuntamiento de esta villa.
Hago saber: Que según participa el vecino de ésta Agustín Bravo Romero, le fue extraviado el día 1 o 2 del presente mes un perro galgo, negro, cuello blanco, de cinco meses, teniendo las uñas de dentro recortadas de las manos.
Lo que se hace público para general conocimiento rogando al tenedor lo presente a esta Alcaldía para devolverlo a su dueño.

Quintana de la Serena a 6 de Junio de 1935.- El Alcalde, Antonio Ortiz.>>

Foto: "El enigma sin fin", Salvador Dalí, 1938. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.








viernes, 24 de mayo de 2024

UN MOLINO OLVIDADO

 UN MOLINO OLVIDADO


Sin duda el edificio más atractivo del municipio de Fuente del Arco (Badajoz), situada en las proximidades del límite con la provincia de Córdoba es la conocida como Capilla Sixtina de Extremadura, la ermita de la Virgen del Ara. Ésta se encuentra en medio de extensos y centenarios olivares próximos a la sierra de la Jayona, que forma parte de las estribaciones de Sierra Morena. 


Anejas a la ermita se disponen una serie de construcciones que, aunque en estado descuidado y ruinoso, nos sorprenden por su valor etnográfico permitiéndonos apreciar la existencia en otros tiempos de una actividad agraria basada en la producción de aceite. Encontramos un molino del que parece haber referencias ya en el siglo XVI y en el que se aprecian restos de tres prensas -hoy desmanteladas- y partes de sus elementos de madera dispersos por el interior del edificio. Éste se divide en dos zonas: la de prensado y la de almacenamiento. 



En la primera, con cubierta a tejavana de palos de madera y cañada, se aprecian las bases circulares de las prensas en obra de ladrillo cocido; una de mayor tamaño que las otras dos. Por otra parte, aparece un pesebre que delata la reutilización del lugar, una vez cesada su actividad. En la puerta de entrada dispone de un pequeño techo sostenido por restos de madera procedentes del sistema de prensado.



En la zona de almacenamiento se disponen los depósitos cuyas bocas se cubren con tapas de madera. Anchos pilares sostienen las bóvedas en las que podemos apreciar escudos recordándonos la presencia de la Orden de Santiago en este lugar. 




Entre las dependencias del molino, la casa o cortijo de la finca y la entrada de visitas a la ermita, se encuentra un corral o patio en el que se disponen algunas piedras que ejercieron su función en el prensado de la aceituna.

martes, 30 de abril de 2024

OFICIOS DE ANTAÑO: HORTELANOS, ARRIEROS, CURTIDORES Y OTROS OFICIOS PERDIDOS EN QUINTANA DE LA SERENA

 




OFICIOS DE ANTAÑO: HORTELANOS, ARRIEROS, CURTIDORES Y OTROS OFICIOS PERDIDOS EN QUINTANA DE LA SERENA

 

JUAN FRANCISCO JOSÉ DÁVILA SÁNCHEZ





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ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

 

I. LA HUERTA COMO SEÑA DE INDENTIDAD. POZOS, NORIAS Y ALBERCAS

I.2. POZOS

I.2.1. Toponimia

I.2.2. FUENTES

I.2.3. Toponimia

 

I.3. ALBERCAS

I.3.1. Toponimia

I.3.2. Conjuntos pozo-canal-alberca

 

I.4. NORIAS

I.4,1.Tipos de norias

I.4.2. Fabricantes

I.4.3. Elementos mecánicos

I.4.4.Tipos de estructuras

I.4.5. Norias de plataforma circular al borde del pozo

I.4.6. Norias de plataforma circular sobre el pozo

I.4.7. Norias con plataforma de postes y viga

I.4.8. Norias de estructura singular

I.4.9.Torretas

I.4.10. Pilas y pilones

 

I.5.-LA HUERTA

I.5.1. Toponimia

I.5.2. Cultivo de nabos

I.5.3. Huertos familiares

 

II. EL OFICIO DE ARRIERO 

 

III. INDUSTRIA DEL CURTIDO   

 

III. 1. El oficio de curtidor

III. 2. El último curtidor

 

IV. EL COMERCIO DE PIELES Y LANA 

IV.1. El oficio de pielero (pellejero)

 

V. OTROS OFICIOS PERDIDOS


VI. ACTIVIDADES COMERCIALES, OFICIOS Y PROFESIONES  DESAPARECIDAS


 


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INTRODUCCIÓN

Quintana de la Serena no solo ha sido un pueblo de canteros. Hoy, la industria relacionada con la extracción de la piedra y su comercialización es de una importancia vital para el mantenimiento socioeconómico de esta localidad, considerándose su principal riqueza. Pero no siempre fue así. A lo largo de la historia en este pueblo se han desarrollado otras actividades de importancia como fueron el cultivo de las huertas, la arriería y la industria del curtido. Si bien es cierto que el oficio de cantero ha estado presente en Quintana desde tiempos inmemoriales, no tuvo nunca el auge que ha tenido desde las últimas décadas del siglo pasado; siendo, sin embargo, los oficios de hortelanos, arrieros y curtidores, los que en épocas determinadas disfrutaron de un gran potencial económico. Así pues, nuestro trabajo se centrará en estas tres actividades menos conocidas por los habitantes de esta población. La huerta como seña de identidad de nuestro pueblo y con ella los numerosos pozos excavados en aquellas zonas donde la capa granítica lo permitía; las norias, como medio de extracción entre la utilización del cigüeñal y el motor de gasolina, y las albercas, como depósitos de agua; la arriería, como una de las actividades a las que se dedicaría un importante número de personas del pueblo; y, por último, el curtido de pieles, con las numerosas tenerías que hubo en Quintana.

Con este trabajo pretendemos sensibilizar de la importancia patrimonial y el interés que, desde una perspectiva etnográfica y etnológica (Agudo y Santiago, 2006: 23), así como histórica, didáctica y cultural, tienen estos conjuntos que formaron parte de una tradicional forma de aprovechamiento de las aguas en una actividad tan singular en nuestro pueblo como fue la huerta.  Una actividad que ha generado una serie de construcciones que forman parte de la arquitectura tradicional o vernácula (Ibidem, p. 24); una serie de <<organizaciones arquitectónicas>> que se integran en la denominada <<arquitectura del agua>> (García Grinda, 2006). Por ello, aunque centraremos nuestro trabajo en la huerta y los elementos relacionados con la misma, incluimos algunos otros elementos de la arquitectura tradicional vinculados al agua que forman parte de esa arquitectura: pozos, albercas, pilas y pilones.

 

I. LA HUERTA COMO SEÑA DE INDENTIDAD. POZOS, NORIAS Y ALBERCAS.




 

Taconeando

vienen las yeguas

cantarillos de lata

con agua fresca.

 

Un rayito de sol

en el pozo abandonado

brilla el caldero oxidado.

 (Isabel Escudero)


I.2. POZOS

 Un pozo, como todos sabemos, es un hoyo de grandes dimensiones que se hace en el terreno intentando llegar al nivel freático que, excepto en los pozos surgentes, siempre se encuentra en una cota inferior a la del suelo; y así disponer de agua, tanto para el abastecimiento de las personas y los animales, como para regar las numerosas huertas que existían en nuestro pueblo.  

    Antiguamente, estos pozos se hacían manualmente, con pico y pala, cavando y sacando la tierra hasta encontrar la suficiente cantidad de agua que permitiera seguir trabajando en él para darle una mayor capacidad de almacenamiento. A veces, el trabajo se veía frustrado y había que desistir por no encontrar el preciado líquido y volver a tapar el hoyo. Más tarde, aparecieron máquinas que por medio de una pala mecánica extraían la tierra y en poco tiempo conseguían hacer la concavidad, dándole mayor profundidad y anchura. Era conveniente forrar el vaso del pozo con una pared de piedra para darle mayor consistencia y evitar el derrumbe de tierra.


 

Paredes de pozos empedrados utilizando la técnica de piedra seca


Algunos, sobre todo aquellos que iban a ser destinados al abastecimiento de agua para uso humano, se remataban con un brocal de piedra disponiendo de una carrucha que pendía de un arco de hierro y provistos de un cubo cilíndrico de chapa metálica con base de madera para facilitar el llenado del mismo por el efecto de flotación y la consiguiente inclinación de la boca. Ahora, los pozos suelen hacerse de sondeo perforando la tierra, incluso la roca, alcanzando grandes profundidades y extrayendo el agua por medio de bombas mecánicas.


        
                                                                      Carrucha


Quizá la forma de extracción más antigua, aparte de la manual con un cubo atado a una cuerda, sería con cigüeñal, hoy en desuso: <<Que hai ocho guertas, que se riegan con zigueñales…>> (Respuesta a la pregunta número 36 en el Interrogatorio de la Real Audiencia de1791.); <<… en muchas huertas todavía se emplea el primitivo cigüeñal, que data de la dominación musulmana, medio lento y antieconómico, y aun cuando se van instalando motores de gasolina para la elevación del agua, no son suficientes ni económicos>> (Casco Arias, 1961: 256). Como nos dice Caro Baroja: <<De todos los aparejos para elevar agua de una manera artificiosa el más antiguamente conocido en el mundo oriental y mediterráneo fue, al parecer, el cigüeñal>>, indicándonos al mismo tiempo su representación en pinturas egipcias y bajorrelieves asirios; así como su utilización por los pueblos de la Antigüedad clásica, siendo su área de difusión inmensa (Caro Baroja, 1983: 411).

 

Después se emplearía la noria, para seguir con métodos más modernos a base de bombas manuales, motores de gasolina o bombas eléctricas. Todavía, dentro del casco urbano podemos observar algún cigüeñal como el que se encuentra en los extramuros de la carretera de Valle de la Serena; y, con resto de una instalación a base de bomba manual, el pozo que se conserva en la entrada del Parque Nuevo y en la Viña de don Carlos Barquero. La utilización de nuevos métodos de extracción de agua, como la noria, no solo supuso un incremento en el volumen extraído en menos tiempo, sino un aumento en la seguridad. A veces, ocurrían desgraciados accidentes por rotura de la cuerda o cualquier otro elemento del cigüeñal, como nos cuenta Gregorio Algaba: <<En 1898, estando mi bisabuela Elvira, embarazada de mi abuela Nicanora, y estando mi bisabuelo, Nicanor, regando con el cigüeñal, se partió el horcón cayéndole la pértiga encima y tirándolo al pozo. Nadie sabe si murió del golpe recibido o ahogado, la cosa es que tres días tardaron en sacarlo del interior del pozo, en el paraje hoy conocido como la huerta de Bichín. Mi abuela no conoció a su padre, nació a los dos meses de morir este, de ahí que a ella le pusieran de nombre Nicanora, como su padre>>.


 

Cigüeñal (cubo, contrapeso de piedra y horquilla)

 Los pozos siempre han estado relacionados con accidentes de los que tenemos una muestra en la documentación consultada; unos con resultados desgraciados y otros, afortunadamente, se resolvieron con el salvamento de la persona. Como el caso del niño de diez años, Alfonso Murillo García, que pereció ahogado en el pozo situado en la finca denominada Huerto del Rucio el día 9 de julio del año 1924 (Correo de la mañana. Núm. 3230.15/07/1924 BVPH). También el caso de la mujer que, según nos contaba Victoria Ortiz, cayó al pozo de una casa de la calle Nueva y fue salvada por los hombres que se encontraban en la fragua próxima: <<Mi madre siempre contaba que oyó el golpe y salió corriendo a pedir ayuda a la fragua y que uno de estos hombres tuvo la buena idea de coger una soga con la que se ató y se metió en el pozo sujetado por los otros y pudieron sacar a la muchacha con vida y que quedara todo en un gran susto>>. Otro suceso fue el de la joven que tras caer a un pozo sería salvada por el cabo de la Guardia Civil, Francisco Puerto Marín, y el guardia segundo, Gregorio Martín de la Peña. El suceso tuvo lugar sobre el mediodía del 12 de agosto cuando se encontraban en una huerta en la Cañada de las Cruces y oyeron a un niño pedir auxilio porque su hermana María Francisca, de 14 años, se había caído al pozo mientras se encontraba sacando agua. Según cuenta la crónica de la época: <<… sin vacilación alguna y sin reparar el peligro que ofrecía el pozo dada las condiciones del mismo, puesto que media de profundidad unos ocho metros y de ellos cinco con agua, el cabo Puerto despojándose de sus ropas exteriores y auxiliado por el guardia que le acompañaba descendió al interior del pozo, teniendo la suerte de cogerla por un brazo a la joven citada en uno de los momentos precisos que subió a flote>> (Nuevo diario de Badajoz. 19/08/1902. Núm. 3023, pág. 2. BVPH).

Otro modo de sacar agua de los pozos fue la utilización de bombas aspirantes. <<Las bombas, cuya generalización data del siglo pasado, tienden a sustituir a las norias […] Diremos, sin embargo, comprobando una idea anterior que, para sacar agua con una bestia en los campos y aldeas, es preferible la noria a todas las demás máquinas […]>> (G. Vicuña, 1874: 36). Como ejemplos, en las fotografías de abajo, vemos que en el pozo situado en la calle Don Juan de las Máquinas, dentro del parque, se utilizaría una bomba aspirante impelente a palanca, y en el otro vemos un cabezal para pozo profundo. Ambos modelos aparecen en el catálogo de 1922 de la fábrica valenciana Bombas IDEAL, que había empezado a fabricar bombas en 1902.

 



Existen algunas casas que aún conservan el antiguo pozo del que disponían en el patio o corral, y que servía para el abastecimiento del ganado y la limpieza doméstica. En algunos casos, curiosamente se produce el hecho de que un pozo podía ser compartido por dos viviendas, al encontrarse situado, más o menos, en la mitad de la pared divisoria de ambas casas. No se utilizaban para el consumo humano porque, como nos dice Casco Arias, las aguas de estos pozos se encontraban contaminadas: <<Son abundantísimas, a escasa profundidad y potables a excepción de las del pueblo que están cargadas de gérmenes y materia orgánica>> (Casco Arias, 1961: 39-42). Pero sí cubrían algunas necesidades como hemos dicho anteriormente: el aseo personal, el fregado de los utensilios de cocina o el lavado de la ropa y, sobre todo en verano, para mantener fresca el agua de beber y otras bebidas y alimentos como la sandía y el melón; además, servía para dar de beber a las bestias y otros animales que se criaban en los corrales, como gallinas, cerdos, etc.; también, para fregar los suelos y regar las macetas.

Además, la población podía utilizar el agua de los pozos que se encontraban en algunas calles y que aparecían como suministradores públicos, como el famoso Pozo Dulce que diera nombre a la actual Plaza de Extremadura. Había otro pozo en la calle Cacería, en la que también podemos ver un simulacro –aunque en el original el brocal era cuadrado-, recordando la existencia de aquél y situado casi en el mismo lugar donde se encontraba. Hubo también otro en esta misma calle en el ensanche de enfrente del edificio de la Casa del Pueblo, que ya en los años sesenta se encontraba cegado.

               


Junto con estos pozos repartidos por las calles del pueblo existía un pilar en la actual plaza de Hernán Cortés (Parque Viejo) que servía de abrevadero para el ganado. Era frecuente realizar un encañado desde aquellas fuentes o manantiales para el abastecimiento alejados de los lugares más transitados o accesibles para los vecinos que se servían del espacio para que bebieran sus caballerías y ganado. Así, aquel pilar se surtiría de las aguas procedentes de una fuente o pozo situado en la calle Mártires, desde donde partiría una cañería que discurriendo por la calle Cagancha llegaría a la plaza de Hernán Cortés, donde también se encuentra un pozo dentro del parque: <<Otro poço avia del dicho pilar que esta cubierto y esa agua va encañada al dicho pilar>> (Visitación… 1595); <<Para el abrevadero del ganado había, dentro del casco urbano de la población, en el año 1840, cinco pozos y un pilar, y los vecinos se abastecían del agua potable de los pozos de las huertas. El pilar estaba situado en la actual plaza de Hernán Cortés, en el centro del parque; las aguas venían por cañería de un pozo de los extramuros situado en las traseras de las primeras casas de la calle de los Mártires, siendo esta conducción antigua>> (Casco Arias, 1961: 39-42).

 De la existencia y construcción de aquellas cañerías, ya en tiempos de los romanos, nos habla Vitrubio en sus libros de arquitectura, habiéndose encontrado indicios de sus restos durante las últimas obras de acondicionamiento de la calle Caganchas: <<… se harán tubos de barro cuyo grosor no sea menos de dos dedos y de suerte que uno de los extremos sea más estrecho, con el fin de que pueda encajarse dentro del otro. Las junturas se han de cerrar con cal diluida en aceite” (Libro Octavo, Capítulo IV, “De los modos de conducir el agua”).

Encontramos en la documentación referencias a los pozos que había en Quintana en 1595: <<Y poço que llaman el poço de Quintana en la calle que va de la villa de Campanario a la de Zalamea y el poço tenia un cigüeñal que sacaba el agua que iba a un pilar para las caballerías. Otro poço avia del dicho pilar que esta cubierto y esa agua va encañada al dicho pilar>> (Visitación… 1595). A finales del siglo XVIII, había cuatro o cinco pozos en el pueblo para el abastecimiento de personas y animales que, tanto Agúndez como Madoz, los nombran por fuentes en número de cinco cada uno de ellos, mientras en el Interrogatorio de la Real Audiencia se citan cuatro: <<Que hay también quatro pozos y un pilar para el surtido de personas y caballerías…>> (Interrogatorio de la Real Audiencia, 1791). En 1849, Pascual Madoz: <<No sirviendo sino para los ganados 5 fuentes y un pilar que hay dentro de ella>>.

Desde antiguo, estos lugares (pozos, ríos y lagunas) han sido muy cuidados por ser parte esencial y vital en la supervivencia de los grupos humanos. A finales del siglo XV, vemos como se establecen las normas que han de regir para que el agua esté limpia y sea apta para el consumo de personas y bestias: [19] Título de las lagunas, pozos y ríos : Otrosí, por quanto las lagunas, pozos y ríos de los lugares de la dicha villa de Magacela son muy necesarios para las bestias e conviene que se guarden con mucha diligencia para que el agua esté limpia para las dichas bestias e no se eche en ellas ninguna cosa para las dañar ni se haga en esto cosas de que pueden a personas e bestias recevir peligro, ordenaron e mandaron que agora, e de aquí adelante, ninguno sea osado de echar madera en las dichas lagunas, ni palos ningunos, ni sarmientos, ni vencejos, ni juncos, ni otras cosas en las dichas lagunas, ni menos puedenlo hacer en pozos que en ellas, porque los dichos pozos se rescrecian peligrosamente después que se hinchan las dichas lagunas, so pena que el que echare la dicha madera incurra en pena de seiscientos maravedís y el que echare sarmientos, o juncos, o vencejos, o otras cosas semejantes [Fol. 24r], o lavare paños o mieses incurra en pena de sesenta maravedís por cada uez y el que [lo] hiziere [en] pozos incurra en pena de seiscientos maravedís. Otrosí, porque del beber de los ganados menudos, ansí como puercos, y ouejas, y carneros, y cabras dañan las dichas lagunas, hordenaron e mandaron que agora, e de aquí adelante, ninguna persona sea osado de dar agua en las dichas lagunas a puercos, ni carneros, ni ouejas, ni cabras, ni borregos, y el que lo contrario hiziere; si fuere rebaño de cada caveça sesenta maravedís; e si no fuere rebaño de cada caveça dos maravedís por cada vez (Miranda, 2003: 104. Transcripción recogida del autor).

          A finales del siglo XIX, encontramos la ley de agua de 1879 que regulaba la construcción de pozos privados: <<Art. 19. Todo propietario puede abrir libremente pozos ordinarios para elevar aguas dentro de sus fincas, aunque con ellos resultasen amenguadas las aguas de sus vecinos. Deberá sin embargo guardarse la distancia de dos metros entre pozo y pozo dentro de las poblaciones y de 15 metros en el campo entre la nueva excavación y los pozos, estanques, fuentes y acequias permanentes de los vecinos. Art. 20. Para los efectos de esta ley, se entienden que son pozos ordinarios aquellos que se abren con el exclusivo objetivo de atender al uso doméstico o necesidades ordinarias de la vida, y en los que no se emplea en los aparatos para la extracción del agua otro motor que el hombre>> (BOPB. núm. 391. Sábado, 5 de julio de 1879).

El uso y la conservación de los pozos públicos se encontraba regulado por las ordenanzas municipales: <<Merecerán la particular atención de las autoridades como medio de remover las causas generales de insalubridad: primero, la reparación, limpieza y curso expedito de los conductos de aguas sucias, de pozos inmundos, sumideros, letrinas, alcantarillas, arroyos, corrales, patios y albañales. Segundo el continuo y esmerado curso y aseo de las fuentes, calles, plazas y mercados…>> (BOPB Núm. 72. lunes, 17 de junio de 1867). Como medida de higiene, en la sesión de pleno de fecha 15 de abril de 1933, encontramos el requerimiento que hace la Alcaldía a los dueños de los pozos que venden agua potable, para que pongan brocales y no permitan sacar agua con cántaros. Concretamente, sabemos que el pozo de la Pepa ya existía a principios de los años treinta y al dueño de este pozo se le instaba desde la autoridad municipal para la desinfección o cierre del mismo por haber resultado del análisis expedido por el Instituto provincial de Higiene de Badajoz, la presencia en sus aguas del <<bacilo coli en menos de un cc.>> (Sesión de pleno, 18/02/1933).

Hasta la llegada del agua potable y la realización de la correspondiente red de distribución para el abastecimiento de la población, que se llevaría a cabo en los años sesenta, el agua utilizada para el consumo humano era la de algunos pozos que se encontraban en los extramuros, como los pozos de la Pepa, de doña Fuensanta, de la Fuente del Castillejo y Nuevo; además de usarse para beber el agua de fuentes y pozos de las huertas y fincas: <<Se abrieron varios pozos para facilitar agua potable a ciertos barrios de la población, tales como el camino de Zalamea, que carecían de ella a corta distancia>> (Barquero, 1979: 63). La falta de higiene en estos pozos ocasionaba algunos problemas en la salud de los habitantes de Quintana de la Serena, como bien nos transmite Casco Arias: <<Todos los años hay una intensa epidemia de disentería bacilar de mayo a septiembre y se producen numerosos casos de fiebre tifoidea, sobre todo durante los meses de agosto, septiembre y octubre, que baja el nivel de agua en los pozos, y, según el teorema de Herzen, la morbilidad por cada caso de fiebre tifoidea que se produce da cinco enfermedades más de otra naturaleza>> (Casco Arias, 1961: 267-268).   



Hasta estos años (década de los sesenta), el agua era llevada a las casas en cántaros de barro apoyados sobre el rodete que se ponían las mujeres sobre la cabeza y, a veces, otro en el cuadril y el barril colgando. O bien, en las aguaderas de esparto a lomo de caballerías (asnos y mulas). Nuestros queridos paisanos Diego Rodríguez y Bibiano Carmona Barquero, han quedado perfectamente plasmada en sus libros esta labor desarrollada por las mujeres en el acarreo de agua: <<Con un burro y unas aguaderas y cuatro cántaros al Pozo la Pepa o a la Fuente del Castillejo, que eran las aguas que se dedicaban a beber. Porque los pozos que están cerca o dentro del pueblo dan un agua vasta >> (Rodríguez/Zavala, 1999: 72). <<Entre las tareas del hogar tenían la de acarrear el agua para beber en casa. Solían hacerlo con dos cántaros de barro; uno de ellos en la cabeza, donde para sujertárselo se ponían una rodilla, hecha de listas de tela y el otro cántaro en el cuadril. Los pozos de agua potable distaban uno o dos kilómetros del centro del pueblo. Entre los más utilizados estaban: La fuente del Castillejo, Fuentesanta, el pozo de la Pepa, el de la tía Higinia y el de la lancha hueca, entre otros. Cada cántaro haría unos 10 litros de agua. Este peso más el del cántaro en sí mismo, hacían un total de unos 25 kilos que diariamente tenían que soportar las mujeres de nuestro pueblo>> (Carmona, 2015: 80-81). No podemos olvidarnos de la figura del aguador que en nuestro pueblo estuvo representado por la “cuba de agua” que suministraba el agua por las calles.



Otro uso diferente que se hacía en algunos pozos era el de utilizar su agua para lavar la ropa: <<Un recuerdo a las mujeres /que iban a lavar la ropa, /con escarchas y con nieves /cubiertas con media toca. /Saliendo al romper el día, /al frío plantaban cara, /las primeras se ponían /donde el agua estaba clara. / Frascoluñas y arrazauces, pozo jinojo y la pepa / que la ropa allí lavada /quedaba como la nieve, /todavía habrá aquí alguna vieja, /que con nostalgias lo recuerde.>> (Pedro Gómez García. Presidente de la Junta de Gobierno del Hogar de Pensionistas de Quintana de la Serena. Libro de Feria, 1984). Las mujeres se dirigían con su cesto cargado de ropa sucia y con el jabón elaborado en las casas, a base de sosa y aceite usadas. Había quienes se dedicaban a lavar la ropa de otras casas con lo que ayudaban a sostener la precariedad económica de sus familias. Uno de estos pozos era el Pozo Hinojo o “Jinojo”, que estaba situado en la zona donde actualmente se encuentra el tanatorio. Refiriéndose a esta labor, Bibiano Carmona Barquero, nos relata en su libro Retazos de mi vida: La Emigración: <<Aparte de este cometido tenían también que lavar las ropas fuera de casa, en huertas situadas a las afueras del casco urbano, como la del “Pozo Hinojo”, junto al puente de la carretera de Villanueva de la Serena a Quintana. También frecuentaban mucho los charcones de la “Frascoluña” y las tablas de agua del arroyo “Cagancha”. El medio de locomoción era el de ir andando con el cesto de ropa sucia en la cabeza y en la mano el caldero con el jabón, hecho en casa con sosa y con la grasa de los animales (el sebo), además de la merienda para ese día. Estas jóvenes, si tenían suerte y les hacía solo (sobre todo en invierno), recogían la ropa ya seca que, antes, habían tendido en la hierba, canchales o alambrada. Pero si el tiempo no acompañaba, la tenían que recoger mojada con el consiguiente peso en sus cabezas, como es de comprender>> (Carmona, 2015: 81-82).



        Cuando se rompía la cuerda, se destrababa o caía por alguna causa el cubo y quedaba en el fondo del pozo, se utilizaban las rastras para sacarlo. Éstas consistían en una serie de ganchos de hierro que, atadas a una cuerda, se introducían hasta el fondo hasta que se conseguía enganchar el cubo.


Hasta la llegada de la potabilización del agua, en algunas casas existían unos dispositivos que se utilizaban para filtrar el agua: eran los conocidos depuradores Sinaí. El depósito, situado en la parte superior y provisto de una tapa, se llenaba de agua y ésta por decantación iba pasando por una serie de depósitos que contenían diversos materiales filtrantes, hasta llegar a la parte inferior donde se disponía de un grifo para sacar el agua. Todo el conjunto, dividido en varias piezas, se sostenía sobre un pie o pedestal del mismo material cerámico.

  

    La llegada del agua potable a Quintana de la Serena llegaría siendo alcalde don Carlos de la Cruz Barquero (Casco Arias, 1961: 190). Todavía, en los primeros años de la década de los sesenta no se disponía de ella en las casas y vemos como hasta 1962 no comienzan las obras de captación de aguas para el abastecimiento. En el diario Hoy de 28 noviembre de 1962, se daba la noticia: <<Han empezado las obras de captación de agua con destino al abastecimiento de la población>>. Demasiado retraso, si tenemos en cuenta de que esa necesidad de abastecer de agua potable a la población ya se había iniciado durante el gobierno de la Segunda República en 1931: <<Durante el corto periodo de la Segunda República […] Quedó pendiente de resolución el expediente de la traída de agua de la fuente del Castro. El ingeniero don Víctor Villa enviado por la Diputación Provincial, fue el que comenzó los estudios del proyecto>> (Barquero, 1979: 63). En la sesión de pleno celebrada el 16 de julio de 1931: <<1º. Que se solicite de la Exma. Diputación provincial de Badajoz conceda a este Ayuntamiento subvención que crea suficiente para las obras de abastecimiento de aguas potables para esta población y que el estudio y proyecto se haga por cuenta de la misma, y caso que la subvención que conceda no sea suficiente para llevar a efecto aquellas, se solicite del Ministerio de Fomento la subvención a que refiere la letra B del artículo 6º del R. D. de 9 de junio de 1925 y R. O. de 20 de julio de igual año haciéndose constar que el presupuesto total de estas obras no excederá de 160.000 pesetas, por estar los manantiales a menos de 2 kilómetros de la población>>.

    De aquella época nos queda el antiguo depósito de agua de la Frascoluña y el recuerdo plasmado en algunas fotografías, de aquellas fuentes públicas que se construyeron en diversos lugares de la población. Estos lugares se convirtieron, como antaño lo habían sido los pozos, en punto de encuentro y espacio como forma de socialización de los vecinos de las calles donde se ubicaban. Lamentablemente, a excepción de la que se conserva en las antiguas escuelas de la Ermita, todas fueron desmanteladas al haber perdido su funcionalidad originaria.









 I.2.1. Toponimia
    En toponimia, al hablar por ejemplo del pozo de la Pepa, podríamos decir que se trata de un hidrónimo o hidrotopónimo con la voz ‘pozo’ designando el nombre de propietario en forma familiar o hipocorística. Pero el pozo de la Pepa, como otros pozos diseminados por los alrededores del pueblo tienen, al menos para los vecinos de Quintana, algo más que su nombre y su mera funcionalidad: son poseedores de la historia, las vivencias y el recuerdo de aquellas familias que los regentaron y se sustentaron, en parte, de sus aguas; y las de aquellas otras familias que se sirvieron de ellas para su sustento vital, pues hubo años en los que había que acarrear el agua en cántaros para llenar la tinaja. ¡Vamos a por agua al pozo la Pepa!, se decía en aquellos años anteriores a los del desarrollismo franquista protagonizado por los llamados tecnócratas que por medio del conocido Plan de Estabilización de 1959 y los planes de Desarrollo Económico y Social, traerían, por fin, el agua a nuestro pueblo. Y, por cierto, de lo que ya se hablaba en tiempos de la República de los años treinta: en la sesión celebrada el 16 de julio de 1931 y siendo alcalde Tomás Aquino Barquero Barquero, se acordaba sobre el abastecimiento de agua potable lo siguiente: <<Que se solicite de la Excma. Diputación provincial de Badajoz conceda a este Ayuntamiento subvención que crea suficiente para las obras de abastecimiento de aguas potables para esta población…>>. Como sabemos, el atraso sufrido después de la guerra civil de 1936-1939 y la posterior dictadura de Franco, ocasionaría la paralización de este y otros proyectos que se fraguaron durante la Segunda República en nuestro pueblo, tales como el matadero municipal, el abastecimiento de agua potable, la biblioteca municipal, las escuelas de la Ermita; así como los servicios de correos y teléfono. 
Algunos de estos incluso con anterioridad, como la propuesta de petición a la Dirección General de Comunicaciones de una estafeta de correos de primera categoría (Acta sesión 6/12/1929). Del mismo modo, ya se hablaba de la construcción del matadero en 1930, cuando Pascual Gómez-Coronado Martín, ofrecía los terrenos de su fábrica de curtidos <<por si el Ayuntamiento puede adaptarla a Matadero>> (Acta de la sesión, 25/08/1930).

    La voz ‘pozo’ es frecuente en la toponimia de Quintana de la Serena, por el mismo motivo aludido al principio sobre los numerosos pozos que se abrieron para regar las huertas existentes en los alrededores de la población. Así tenemos los nombres de lugares usando la palabra pozo y sus derivados. Aludiendo a la calidad de las aguas, como Pozo Dulce. Apareciendo el propietario o poseedor, encontramos Pozo de la Pepa, Pozo de don Diego, Pozo de María Núñez, Pozo de Juan Blázquez, Pozo de Juan Blanco, Pozo de Juan del Río, Pozo de Miranda, Pozo el Tío Genaro, Pozo Patarro, Pozo Moreno, Pozo del Piojo. Asociados a la voz ‘fuente’, como Pozo de Fuente Santa, Pozo de Fuensanta o de Doña Fuensanta, Pozo de la Fuente de los Castillejos. Haciendo referencia al momento de su construcción, como Pozo Nuevo, Pozo de la República. Asociados a fitónimos, como Pozo de la Higuera, Pozo de las Adelfas, Pozo Hinojo. Con referencias étnicas o religiosas, como Pozo del Moro, Pozo de Fuente Santa, Pozo de las Cruces. Por el lugar donde se encuentran: Pozo del Pilar. En forma diminutiva, como Pocillo del Medio, Pocillo de Tena, Pocico, Los Pocicos. Señalando yacimientos arqueológicos, como Pozo de Tesoro, Pozo del Hornillo, Pozo de la Casería. Otros, como Pozo Menea. Derivados de pozo, como Los Pozuelos, Las Pocetas. En forma diminutiva, Los Pocitos, Pocicos, Los Pozuelos. Otros: Pozo de las Norias, Pozo de la Coracera

Pozo Airón

    En la entrada `pozo’ consultada de la Gran Enciclopedia de Extremadura, t, VIII, p. 170, aparece Quintana de la Serena como uno de los lugares donde existe el topónimo, junto con Campanario, Don Benito y otras localidades. Sin embargo, en Los nombres de La Serena de Antonio Mª. Castaño Fernández no lo encontramos: <<Un modelo peculiar es el llamado pozo airón. Según textos antiguos, se trata de un tipo de tradición morisca, excavado a gran profundidad o con el fin de recoger aguas llovedizas. Según tradiciones legendarias, el llamado airón era un pozo sin fondo, en el que lo que caía no volvía a ser encontrado. Otras versiones aseguraban que de ellos, dada su enorme profundidad, salían bocanadas de aire, de donde derivaría su nombre. El topónimo no es regional, pues pozos bajo esta denominación se nombran en Cuenca, Málaga, Granada y otros lugares. En Extremadura existieron pozos llamados Airón, en Almendralejo, Don Benito, Campanario, Quintana de la Serena, Fuente del Maestre y otras localidades.>> (Gran Enciclopedia de Extremadura, t. VIII, p. 170).


Pozo de las Adelfas

Recogido por Castaño Fernández, aludiendo “al paisaje circundante”. <<Esta voz de raigambre árabe-hispánica… El Pozo de las Adelfas>> (Castaño Fdez.,1998:91-92,194). En Hijovejo. <<APC.Quintana. Pedro Miguel Flores, 1738: “e Hijo Bejo pozo de las adelfas”, f. 9>> (Castaño Fdez., 1998:). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1842. “Pozo de las adelfas”>> (BOP 01/01/1871).

Pozo Dulce

Aludiendo a la calidad de sus aguas. Pozo Dulce (Castaño Fdez., 1998: 91). De la existencia de este pozo, que era “del común” y “denominado Dulce”, tenemos constancia en el extracto de los acuerdos tomados por la corporación municipal en el mes de junio de 1890; en la sesión ordinaria del día 8, se acuerda: <<Que con arreglo al capítulo y artículo correspondiente del vigente presupuesto se le abone á Francisco Fortuna Romero 18 pesetas invertidas en la limpieza del pozo del común denominado Dulce>> (BOP. 29/09/1890). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1774. “Pozo Dulce”>> (BOP. 18/09/1870).

    Nombre antiguo de la actual Plaza de Extremadura, que tomaba el nombre por la existencia de un pozo.  <<Antiguamente había un pozo en el centro de la Plaza, al que llamaban del Pozo Dulce, y que le da su nombre, y ahora está enterrado, bajo el adoquinado. La Plaza del Pozo Dulce. ¡Agua oculta que llora!, como en el verso que dedica a Granada, Manuel Machado. Dicen los viejos que, en aquel pozo hacían parada las carretas que iban, desde Campanario, al Santísimo Cristo de Zalamea y mientras las caballerías abrevaban, las lindas rapazas de Campanario, alegraban la Plaza, con sus canciones y sus bandurrias…>> (Martín J. Tena Sánchez: "La ventana de mi casa", L F 1969). En dicha plaza podemos ver hoy una construcción en granito a modo de simulacro que nos recuerda la existencia del pozo que daba nombre a la calle, con una placa en recuerdo de Manuel Romero, arquitecto técnico del Ayuntamiento de Quintana de la Serena.

Pozo de la Higuera

    <<Una finca rústica en el término de Quintana de la Serena, al sitio Pozo de la Higuera […] Este, Josefa Moreno Garmendia y Condesa viuda de Darnius>> (BOP 09/04/1954).

Pocillo del Medio

     Adjudicación de fincas para el aprovechamiento de yerbas y pastos realizada por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…al sitio Pocillo del Medio>> (BOP 30/10/1885).

Pozo de la Pepa

    Se accede por el camino de Meca que sale desde la actual plaza de la Concordia y girando hacia el cerro Travieso nos apartamos por una pequeña vereda que pasa junto a una antigua era y nos adentramos en una huerta en la que todavía podemos ver el pozo de la Pepa. A este pozo se acudía para llenar los cántaros de barro o de lata que eran transportados por las mujeres, a veces, “uno en la cabeza, otro en el cuadril, y el barril colgando”, o en las aguaderas transportadas por caballerías, a sus respectivas viviendas para su abastecimiento como agua de beber, por la cual había que pagar: <<[…] por el cántaro pequeño que llevaban las crías una perrilla  y por los grandes de las mujeres una perra gorda, por el barril no cobraban y por los cántaros de lata el doble (2 perras gordas); los últimos años subieron y por el grande de lata se cobraba dos reales>>> (“El Pozo de la Pepa”. Jmarisanchez. Cosasdequintana.@Quintanejos.

    También nos contaba una nieta de las personas que tuvieron arrendada aquella huerta, posiblemente, desde los años 40 a los 70, conocidos por el tío Pedro y la tía Ana, que parte del dinero cobrado por el agua lo invertían el cuidar el pozo para mantenerlo limpio. Por el cántaro pequeño cobraban una perrilla y por los grandes una perra gorda. Por los cántaros de lata cobraban el doble, es decir, dos perras gorda. En la parte superior de los arcos de hierro que sostienen las carruchas, tiene las iniciales “R R” que corresponden a Reyes Rodríguez, que fue quien mandó construir los brocales cuando regresó de América tras la Gran Depresión o crisis de 1929. Al dueño de este pozo se le instaba desde la autoridad municipal para la desinfección o cierre del mismo por haber resultado del análisis expedido por el Instituto provincial de Higiene de Badajoz, la presencia en sus aguas del <<bacilo coli en menos de un cc.>> (Sesión de pleno, 18/02/1933)

Pozo de la República

    Aún podemos ver la existencia de este pozo ubicado en la Cañada Real Leonesa Oriental y que fue construido durante la Segunda República (5). Sería el mismo al que se refiere en el acuerdo el Acta de Pleno de 31 de septiembre de 1931, como <<en la Lancha Hueca>>: <<propuesta de apertura o construcción de un pozo en la Plaza de Groizard y otro en la Lancha Hueca y arreglo de la fuente de los Picapedreros>>.

 

Fotos: Pozo de la República y Pozo de la Pepa

 

Pozo del Moro

    La voz ‘moro’ puede aludir a la presencia musulmana, aunque en ocasiones se utiliza para atribuir antigüedad ‘tiempos de moros’. Recogido por Castaño Fernández en su estudio sobre los topónimos de la comarca de La Serena: <<Son muchos los topónimos en los que la voz ‘moro’ está presente y sus significados pueden ser variados, desde una alusión racial, a un apodo, una elevación del terreno o la existencia de restos de construcciones recordemos que muchas veces se habla de algo antiguo como ´de tiempos de moros`>> (Castaño Fdez., 1998: 34, 37, 91, 92, 272). Se encuentra en la Pared Vendida: <<…existen piedras labradas y sepulturas esculpidas en la roca, como las gemelas que hay en “La Pared” cerca del Pozo del Moro, que son paralelas y con huecos adecuados para la cabeza y para los pies>> (Casco Arias, 1961: 77).


Pozo Moreno

    Con el nombre de su propietario. <<Los propietarios aparecen también con su nombre en aposición a ‘pozo’, presumiblemente por caída de preposición>> (Castaño Fdez., 1998: 91, 265). <<APC. Quintana. Diego Fernández de los Ríos, 1680: “hera de las matas baldio de las siete villas al sitio del pozo moreno”, f. 101>> (Castaño Fdez., 1998: 224). Recogido en su apartado de apodos: <<Bastantes se refieren al pelo de las personas y su color: … Pozo Moreno>> (Castaño Fdez., 1998: 262-26). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1774. “Pozo moreno”>> (BOP 18/09/1870). También: Camino Pozo Moreno (BOP 15/05/1925).


Pozo del Tesoro

    Se encuentra en el paraje de Hijovejo: <<También junto al Yacimiento Arqueológico de Hijovejo han aparecido numerosos restos arquitectónicos labrados en granito o bien en mármol, entre ellos un prisma de granito “Gris Quintana” con los genitales masculinos gravados en bajo relieve en uno de sus lados. Asimismo, varias columnas y antiguas cimentaciones aprovechadas por el actual propietario para la edificación de la vivienda, y un gran pozo empedrado, que es conocido en la localidad como “El Pozo del Tesoro”. Todo lo cual denota cierta suntuosidad, que contrasta con la austeridad de las instalaciones del recinto fortificado, por lo que muy bien podría tratarse de la residencia señorial de esta fortificación, cuando se transformó en “villa” (León y Carmona, 2006: 12- 13).

Pozo de las Escuelas de la Carretera

    En las escuelas de la Carretera se construiría un pozo al principio de los años treinta y al que posteriormente se le añadiría una noria: <<3º. Que por administración municipal se abra un pozo en el campo del grupo escolar de graduadas para el servicio del mismo, girando su importe de su capítulo y consignación expresa en el presupuesto extraordinario votado para estas obras>> (Acta de Pleno, 13 de mayo de 1931). En el año 1985, mientras se reparaban los falsos techos de la planta baja, <<se tapó el pozo-noria>> (Manzano, 2024: 163) que se encontraba en el patio de las Escuelas de la Carretera.

Pozo Nuevo

    Se hizo un pozo en la zona del Silo que serviría como abrevadero para el ganado que concurría al rodeo durante los días de feria.

Pocillo de Tena

<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1845. “Pocillo de Tena”>> (BOP 04/01/1871).

Pozos en los Baños de Borrachera

    También encontramos dentro del término municipal y en terrenos ya muy alejados de la población aguas con característica terapéuticas como son los conocidos Baños de Borrachera: <<… en la vertiente norte de la cordillera de Cantalcuco hay manantiales de aguas minerales de acción terapéutica; su composición química no ha sido investigada, pero es probable que sean ferruginosas-bicarbonatadas y sulfatado-cálcicas con alguna radiactividad, ya que sus efectos sobre el organismo son conocidos actuando como hematopoyéticas, tónicas, estimulantes de las secreciones internas oxirreductoras, estimulantes del metabolismo y antiflogísticas>> (Casco Arias, 1961: 267-268).

Pozo del Pilar

    Situado en el parque de la plaza de Hernán Cortés. Antiguamente   servía para surtir de agua al pilar que hubo en esta plaza y que se utilizaba como abrevadero para el ganado: << que durante los tres días de rodeo en la feria próxima se llene el Pilar de agua del pozo contiguo sito en la Plaza de Hernán Cortés en beneficio de los ganados de los feriantes …>> (Acta de Pleno, 30 julio 1931). Sobre este pozo se alude a su inseguridad y construcción en la sesión de pleno del 22 de octubre de 1931, tal y como queda reflejado en el acta correspondiente: <<1º Atento al voto particular verbal del Concejal D. Juan Ferreira Hidalgo, sobre la inseguridad que cree tiene el pozo abierto en el Parque que está en construcción, se acuerda tomarlo en consideración>>.

Posteriormente serviría para regar el suelo de tierra del parque: <<El Concejal Sr. Martín propone que durante los tres días de rodeo en la feria próxima se llene el Pilar de agua del pozo contiguo sito en la Plaza de Hernán Cortés en beneficio de los ganados de los feriantes>> (acta de pleno de fecha 30/julio/1931).

Pozo de la plaza de Groizard

<<propuesta y aprobación de la construcción de un parque en la plaza de Groizard>> (Acta de Pleno, 31 septiembre 1931).

Pozo de las Cruces

    En los acuerdos de la sesión de pleno del Ayuntamiento celebrada con fecha 24 de noviembre de1932, se indica: <<5º A petición del Sr. Ferreira acuerda el Pleno se tape en obra el pozo de las Cruces porque acusa peligro>>.

Pozo de la Cacería

En el acta de pleno de fecha 23 de marzo de 1933, queda reflejado el acuerdo siguiente: <<El Concejal Sr. López, interesa que por peritos se reconozca el pozo público situado en la calle de Cacería, hoy Capitán Galán, para que informen si es factible ahondarse el objeto de utilizar sus aguas por el vecindario>>.

Pozo de los Cortinales

    
    Aludiendo al lugar donde se encuentra. Lo encontramos en Croquis Itinerario número 4 de los Trabajos topográficos del Instituto Geográfico y Estadístico. Libro uno, página 15, en Quintana de la Serena (Badajoz), Diputación Provincial de Badajoz.

Pozo de la Casería

En La Hoja y próximo al Hornillo, se encuentra el Pozo de la Casería (SIGPAC).


Pozo del Hornillo

    Sufijo diminutivo –illo. “Pozo Nuevo del Hornillo” (SIGPAC). <<Continuando el camino real hacia Badija, El Pozo del Hornillo, la vía del tren y El Pozo del Piojo…>> (Chacón, 2011: 148). <<En el pozo del Hornillo, en la hondonada de una sierra cercana, con agua fina y abundante para regar la fértil huerta que, años tras años, se sembraba allí… (Ibidem, 426).

Pozo del Piojo

     Aunque se encuentra fuera del término municipal de Quintana de la Serena, encontramos varias referencias en las novelas de Juan Antonio Chacón:

 

 […] en pos del silencioso espacio de la Senda del Rey y del Pozo del Piojo, en el principio del largo camino hacia la población siberiana de Talarrubias (Chacón, 2011: 181).

 

[…] siguiendo hacia la vía del tren y, una vez cruzada, todavía tenían el largo recorrido de una legua, por el camino de Talarrubias y el pozo del piojo, aunque ellos, preferían trochar a campo abierto hasta estar bien metidos en la serena, término municipal de Castuera –de ahí que el cadáver se lo llevaran allí-, que es en el lugar en el que ellos se desenvolvían mejor, con el dramático fin de la vida de su querido compañero y amigo Antonio Medrano, hijo del fallecido Raimundo y de Visitación, la vitoriana (Chacón, 2012: 236).



I.2.2. FUENTES

Elementos tradicionales incluidos en el paisaje rural dentro de esa arquitectura del agua de la que hablábamos, y que sirvieron de abastecimiento para arrieros, hortelanos, pastores y sus ganados. A partir de finales del siglo XVIII, se habla de la existencia de cinco fuentes: <<También dispone de un pilar dentro del pueblo, y las personas, de cinco fuentes>> (Agúndez,1791); <<No sirviendo sino para los ganados 5 fuentes y un pilar que hay dentro de ella>> (Madoz,1849). Las fuentes de la Sierra, la Jesa, la Hoja, la Reyerta, Hijovejo… Aquellas que antaño saciaron la sed de pastores y ganados. Manantiales de agua que desde tiempos inmemoriales abastecieron poblados túrdulos y asentamientos romanos. Hasta tiempos no muy lejanos formaron parte de la actividad humana en el campo facilitando una disposición de agua de forma permanente. Hoy, desaparecidas entre las zarzas, derruidas por el desuso o eliminadas por diversas actuaciones. Su estructura podía variar desde las más simples con una oquedad en el propio terreno donde se acumulaba el agua, hasta las tratadas con la realización de una sencilla obra de fábrica, dotándola incluso de elementos que sirvieran para dar de beber al ganado.

 

Fuente de la Cabra


I.2.3 Toponimia

Toponimia

La toponimia refleja la presencia de fuentes en diferentes lugares del término municipal, tanto en la zona de sierra, donde las características geológicas facilitan su aparición (Fuente del Castro), como en zonas integradas en el batolito granítico (Fuente de los Picas). Bien con el simple apelativo de ‘fuente’, como: La Fuente, Las Fuentes; bien con sus derivados, como Fontilla, Fuentezuela, Fuentecilla. Añadiendo el apelativo del lugar donde se encuentran, como: Fuente de San José, Fuente de Meca, Fuente del Castro, Fuente de la Mata, Fuente del Resquicio, Fuente de la Cuerda Chica, Fuente de la Cuerda Gorda, etc... O bien haciendo referencia a un elemento próximo a ellas, como: Fuente de la Era, Fuente del Toril, Fuente del Canchal, Fuente de la Cañada (Fuente del Granado y Fuente del Canchal), Fuente de la Noria, Fuente de los Picas o Picapedreros. Con referencia a poseedores o dueños de la finca en la que se hallan, como: Fuente de Bartolillo, Fuente de Fernando Alonso, Fuente de Dámaso, Fuente de Canene, Fuente de don Polonio, Fuente del Mudo, Fuente de Quico Simón, Fuente Fernando. Aludiendo a especies vegetales, como: Fuente del Manzano, Fuente del Granado, Fuente del Carrasco. O bien a especies animales, como: Fuente de la Cabra, Fuente de los Pajaritos. En composición con elementos religiosos: Fuente de la Cruz, Fuente del Cura, Fuente Santa, Fuensanta; y otros elementos, como: Fuente Barreña, Fuente Quemada, Fuente de la Triza, Fuente del Castillejo, Fuente la Guarda...

La existencia de estas fuentes y otros manantiales cuya calidad de agua era apropiada para surtir de agua potable a la población, proyecto llevado a cabo a partir de finales de la década de los cincuenta. La Corporación municiapal en sesión de pleno celebrada el día 18 de julio de 1957, proponía: <<la utilización de las aguas del manantial “El Naranjal”, propiedad de Juan Barquero e Hidalgo-Barquero, “El Castro”, propiedad de D. Pedro Casasayas Murillo y Herederos de Pascual Gómez-Coronado Martín, “Valdevíbora”, propiedad de doña Carmen Sánchez Nogales, “El Pepinero”, propiedad de Pascual Hidalgo Gómez y hermano, “Meca”, propiedad de doña Francisca Godoy Caderón de la Barca; “Fuente del Mudo”, propiedad de D. Alejandro Barquero Gómez-Coronado>>.

Referencias a la toponimia

 La Fuente

(Castaño Fdez., 1998: 93,236). <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1774. “Fuente”>> (BOP 20/09/1870).

Las Fuentes

<<APC. Quintana. Fernando Sanchez, 1708: “al sitio de las fuentes”, f. 8>> (Castaño Fernández, 1988: 93).

Fontilla

Sufijo diminutivo –illa. De la voz ´fuente`. <<… el sustantivo solo y con morfema diminutivo… El étimo FONS se nos muestra generalmente con la solución ´fuente’ >> (Castaño Fernández, 1998: 92, 93).

Fuentezuela

Sufijo diminutivo –uela. En el trazado de la Cañada Real Leonesa Oriental, entre La Atalaya y El Gibujillo o Piloncillo.

Fuensanta

Con el adjetivo ´santa` acompañando a ´fuente` (Castaño Fernández, 1998: 94). También: casa Fuensanta y noria Fuensanta, a ambos lados del arroyo de la Mata a la altura de la carretera de Campanario, pasando por allí el camino de la Coronada o camino de la Fuente de los Castillejos.

 Fuentecilla

Sufijo diminutivo –illa-. <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1831. “Fuentecilla”>> (BOP 15/10/1870). Se encuentra en La Hoja, por el camino de Campanario.

 Fuente del Banero

Se encuentra en desuso como la mayoría y tapada de zarzas.

Fuente de Bartolillo: sufijo diminutivo –illo. <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1842. “Fuente de Bartolillo”>> (BOP 01/01/1871).

Fuente de los Bravos: se encuentra cegada de piedras.

Fuente de la Cabra: se encuentra en la Hoja, al lado del camino Fuente de la Cabra.

Fuente de Canene

Por el camino de San José, frente al cortijo de Canene, o cogiendo el camino que pasa por los Bravos, antes de llegar al de San José a mano derecha donde hay unos charcos grandes hoy secos (Gregorio Nogales).

Fuente de la Cañada

Denominada también Fuente del Granado y Fuente del Canchal, conforme figura en la narración que de la misma hace Juan Antonio Chacón en su libro El dañino soplo del solano: <<…el viento que sube del desierto y que, metiéndose por el este, se transforma en puro y duro solano, con indudables propiedades para ser capaz incluso de secar las fuentes; y hasta el manantial de la cañada, lo había agotado en alguna ocasión, sobre todo en esas temporadas de la avanzada primavera, con poco agua caída en el invierno y que, en cuanto persistía una semana, la fuente del granado, del canchal y de la cañada, que con todos esos nombres lo conocíamos, se quedaba sin gota de agua…>> (Chacón, 2012: 403).

Fuente del Carrasco

<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP., 1843. “Fuente del Carrasco”>> (BOP 16/10/1870); <<1854. “Fuente de Carrasco”>> (BOP 27/01/1871).

Fuente del Castillejo

El pozo de la Fuente del Castillejo, posiblemente en sus orígenes una de aquellas cinco fuentes que se mencionan a partir del siglo XVIII. <<Con un burro y unas aguaderas y cuatro cántaros al Pozo la Pepa o a la Fuente del Castillejo, que eran las aguas que se dedicaban a beber. Porque los pozos que están cerca o dentro del pueblo dan un agua vasta>> (Rodríguez/Zavala, 1999: 72).

Fuente del Castro

Tomás de Aquino Barquero, en el capítulo dedicado a la “Gestión administrativa del Ayuntamiento”, en los primeros años de la Segunda República, se refiere a la Fuente del Castro como lugar de captación de aguas potables que suministrarían a la población, quedando <<pendiente de resolución el expediente de la traída de agua de la fuente del Castro. El ingeniero don Víctor Villa enviado por la Diputación Provincial, fue el que comenzó los estudios del proyecto>> (Barquero, 1979: 63). Esta afirmación de Tomás de Aquino Barquero queda corroborada por el acuerdo reflejado en el Acta de Pleno celebrada el día 16 de julio de 1931: <<1ºQue se solicite de la Exma. Diputación provincial de Badajoz concedas a este Ayuntamiento subvención que crea suficiente para las obras de abastecimiento de aguas potables para esta población  y que el estudio y proyecto se haga por cuenta de la misma, y caso que la subvención que conceda no sea suficiente para llevar a efecto aquellas, se solicite del Ministerio de Fomento la subvención a que refiere la letra B del artículo 6º del R. D. de 9 de junio de 1925 y R. O. de 20 de julio de igual año haciéndose constar que el presupuesto total de estas obras no excederá de 160.000 pesetas, por estar los manantiales a menos de 2 kilómetros de la población….>>. Pero no sería hasta 1958, cuando se proyecta la captación de aguas para el abastecimiento de la población, entre otros manantiales en el denominado El Castro: <<Información pública del proyecto de captación de aguas para abastecimiento de Quintana de la Serena (Badajoz) […] Se trata de la ejecución de cinco obras análogas, consistentes cada una de ellas en asentar sucesivamente en los cinco manantiales existentes y que se denominan El Castro […] tomando el nombre de la finca del sitio en que afloran, una caseta>> (BOP 05/12/1958. Confederación Hidrográfica del Guadiana). <<1º.-Tachón denominado Valdevíboras o Fuente del Castro>> (H.B.G. 2001). Adjudicación de fincas para aprovechamientos por parte de la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<Fuente del Castro>> (BOP 28/10/1985). Ídem: <<igual aprovechamiento en Fuente del Castro>> (BOP 10/11/1885).

Fuente de la Cruz

Posiblemente fue el nombre más antiguo de la actual calle Miguel Barquero, a la que también se llamó calleja del Cura. Y callejilla del Cura, la travesía a esta calle. <<APC. Quintana. F. García Cuadrado, 1765: “Fuente y Arroyo de la Cruz”, f. 15; Diego Fernández de los Ríos, 1675: “Sitio Fuente de la Cruz”, f. 23 y 30>> (Castaño Fernández,1998: 95, 248). <<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1771. “Fuente de la Cruz”>> (BOP 02/09/1870). Ídem, 1776. Linderos, Capellanía de José Caballero (BOP 12/10/1870). También, camino de la Fuente de la Cruz: <<Ayuntamiento (camino de la Fuente de la Cruz)>> (BOP 06/08/1959). Fuente de la Cuerda Chica.

Fuente del Cura

<<Audiencia de Cáceres. Partido judicial de Castuera. Registro de la propiedad, 1773. “Fuentes del Cura”>> (BOP 02/09/1870).

Fuente de Dámaso

<<Una finca rústica en el término de Quintana de la Serena, al sitio Fuente de Dámaso>> (BOP 08/04/1954); <<Al sitio, Fuente Dámaso>> (BOP 23/04/1960).<<Una finca rústica en el término de Quintana de la Serena, sita en el paraje Fuente Dámaso […] cuyos linderos […] Sur, Camino de la Zarza>> (BOP 22/04/1954).<<Una finca rústica en el término de Quintana, al sitio Fuente Dámaso>> (BOP 06/08/1959).

Fuente Fernando

Adjudicación de fincas para aprovechamientos por parte de la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…igual aprovechamiento en Fuente Fernando>> (BOP 16/12/1985).

Fuente de Fernando Alonso

<<Tachón llamado trampales de la Fuente de Fernando Alonso>> (H.B.G. 2001). <<Una parcela de terreno en término de Quintana de la Serena en el paraje Fuente de


Fernando Alonso>> (BOP 04/11/1959).

Fuente de la Guarda

Se encuentra junto al camino del Valle de la Serena a La Guarda, entre éste y Las Benitas y junto al arroyo de los Garzos. Es cuadrada de unos dos metros y medio de profundidad, teniendo un chorro de agua continuo lo mismo en invierno que verano, con un tubo de unos tres metros soterrado desembocando dicho tubo unas pilas de cantería donde pasa el agua de unas a otras (Victoriano Garcia). <<6º.- Tachón denominado Sierra del Medio y Fuente de la Guarda>> (H.B.G. 2001.). <<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. 1861. “Fuente de la Guarda”>> (BOP 04/05/187.Adjudicación de fincas para aprovechamientos por parte de la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<Fuente de la Guarda>>;.<<…un terreno en Fuente de la Guardia>> (BOP 28/10/1985). El día 20 de febrero se producía el robo de varios objetos y enseres domésticos del cortijo de don Alejandro Barquero situado en la finca Fuente la Guarda: <<Robo de enseres en un cortijo. Robados en la casa de campo enclavada en la finca <<Fuente la Guarda>>; término municipal de Quintana de la Serena y propiedad de Don Alejandro Barquero, cuyo hecho se notó en la noche del 20 del actual. Efectos que se citan: Seis tazas de china con un barco de vela pintado en el centro, la parte baja de color ceniza y la alta color canela. Un portaleche de porcelana colorado, de cabida unos cinco litros, el cual se encontraba lleno de miel. Dos vasos de cristal para agua, y un despertador cuadrado, de música, que toca las Sevillanas>> (BOP 02/02/1934).

Fuente de la Gorgorita

Se encuentra en la ladera de la sierra de los Estendijones, por la parte que mira hacia la Cueva del Ciervo, próxima a la fuente de los Pajaritos y el cortijo de Silverio “Quicobruto”.

Fuente del Manzano

Adjudicación de fincas para aprovechamientos por parte de la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…otro terreno en Fuente del Manzano>> (BOP 11/11/1985).

Fuente de la Mata: En la margen derecha de la carretera que va a Campanario, junto a la cuneta y pasando el puente del arroyo de la Mata, había una pequeña fuente que desapareció con el último ensanchamiento realizado en dicha carretera.

Fuente de Meca

Adjudicación de fincas para aprovechamientos por parte de la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<Fuente de Meca>> (BOP 28/10/1985).

Fuente del Mudo

Este manantial sería visto como una de las soluciones al creciente problema de abastecimiento de agua en el que se encontraba la población de Quintana de la Serena a los pocos años de su realización durante la década de los sesenta del siglo pasado. Lo cual queda reflejado en el acta de la Sesión de Pleno celebrada el día 6 de agosto de 1967: <<…con vista a la solución definitiva de este problema, se había dispuesto la investigación del manantial denominado “Fuente del Mudo” al sitio “Arroyo de las Mimbres” de este término municipal propiedad del vecino de esta villa don Sebastián Barquero Ortiz…>> (Archivo Digital de la Diputación Provincial de Badajoz).

Aparece, como la anterior, en mapa del SGE. Castuera E. 1:50000 y muy cerca de la Fuente de los Pajaritos, en la Sierra del Arrozao. <<5º.-Tachón denominado Fuente del Mudo y Mayordoma>> (H.B.G. 2001). Adjudicación de fincas para aprovechamientos por parte de la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<Fuente del Mudo>> (BOP 28/10/1985).

Fuente la Noria

<<Venían con dirección a una fuente que se llama de la Noria>> (Rodríguez/Zavala, 1999: 80).

Fuente de los Pajaritos: aparece en mapa del SGE. Castuera. E. 1:50000. <<Barranco o arroyo que baja de la fuente llamada de los Pajaritos>> (BOP 04/10/1916).

Fuente de los Picas

La fuente de los Picas la hizo el Tío Compadrico (Gregorio Nogales). Aparece en los acuerdos recogidos en el Acta del Pleno de feha 3 de septiembre de 1931: <<2º propuesta de apertura o construcción de un pozo en la Plaza de Groizard y otro en la Lancha Hueca y arreglo de la fuente de los Picapedreros>>. Encontramos varias referencias a esta fuente que alude al oficio de cantero o picapedrero, en Juan Antonio Chacón: <<La primera parada, obligada para casi todo el mundo que pasaba por allí, era la fuente de los picapedreros, conocida por la fuente de los picas, que había hecho Quico Simón, pequeñita y empedrada, cuyo manantial a rebosar, era de agua cárdena, muy fina..>> (Chacón, 2012: 794).

Fuente del Pulguero

Se encuentra en terreno de Vito el Pulguero, próxima al olivar de Manuel Tablante.

Fuente Quemada

Se encuentra entre el cortijo de Colilla y la casa de Chalequillo. Aparece “Fuentequemada” en mapa de la provincia de Badajoz publicado en 1887 (IGN). <<9º.-Tachón denominado Fuente Quemada>> (H.B.G. 2001). <<Una finca rústica en el término de Quintana de la Serena, al sitio Fuente Quemada […] linderos […] y Ayuntamiento de Campanario, Quintana y el Valle>> (BOP). Adjudicación de fincas para aprovechamientos por parte de la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<Fuente Quemada>> (BOP 28/10/1985).

Fuente de San José

Adjudicación de fincas para aprovechamientos por parte de la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<…igual aprovechamiento en Fuente de San José>> (BOP 16/12/1985).

Fuente Santa

<<Uno de los topónimos más interesantes de la localidad que engarza directamente con la mitología prerromana y romana y la sacralización de las aguas, una constante en estos periodos históricos que deificaba fuentes, pozos y manantiales asociándolos a seres divinos y mitológicos: las diosas Proserpina y Ataecina, ninfas, genios, las Gorgonas, demonios, santos cristianos como Aquila y Priscila, etc. El topónimo quintanense en cuestión aparece ligado a restos arqueológicos previsiblemente de época romana y denota la pervivencia de una sacralización de esta agua en tiempos pasados>> (M. Leon, LF 2014). “Fuente Santa” (Castaño Fernández, 1998: 94,259). <<9º.-Tachón denominado Fuente Quemada y Fuente Santa>>(H.B.G. 2001).<<Audiencia de Cáceres. PJC. RP. 1853. “Fuente Santa”>> (BOP 22/01/1871).<<Camino que conduce de esta villa de Quintana a Fuente Santa y Casa de Taramón>> (BOP 04/10/1916). Adjudicación de fincas para aprovechamientos por parte de la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado: <<Fuente Santa>> (BOP 28/10/1985).

Fuente del Toril

Sufijo –il. <<Empezando desde la Cuerda de Malpartida adelante, hasta dar con la Reyestilla de las zinco villas, y la linde adelante, hasta dar en la Cuerda de la Reyerta de esta villa, y por dicha Cuerda adelante a dar a la fuente del Toril…>> (Calvente, 2007: 169).

Fuente de la Triza

Servía para el abastecimiento de los canteros de la zona de la Lagunilla y vecinas de la calle Cerros de Gómez. <<Otra roza en igual término, en la “Reyerta” sitio “Fuente de la Triza” […] que linda […] y Norte “Cañada Serrana”>> (BOP 30/05/1917).

Fuente de Manzanito

Se encuentra en la Pared Vendida, por el camino de las lanchas de los Arrazaos, enfrente de lo de Enrique el Engañete (Miguel Pozo Moreno).

Otras: Fuente del Resquicio. Fuente de la Era. Fuente de la Cuerda Gorda. Fuente de las Caserías. Fuente Barreña.


I.3. ALBERCAS
Alberca. De árabe "birka" (estanque), depósito artificial descubierto de agua, construido con muros de fábrica y sin techo, cuya función principal es la del riego de cultivos (Tesauros de Patrimonio Cultural de España http://tesauros.mecd.es/tesauros/bienesculturales/1008126). La alberca la podemos considerar como el complemento ideal para llevar a cabo el riego de las huertas. Se trata de un depósito o estanque, de forma generalmente cuadrada o circular, donde se deposita el agua sacada del pozo y desde la que se le da salida a través de unos desagües practicados en la parte media y en la más baja de la estructura. El material empleado, generalmente era piedra de granito en forma de losas colocadas verticalmente y unidas con mortero de cal y arena. La forma solía ser rectangular o cuadrada; aunque encontramos algunas redondas. Una forma singular es la octogonal con aristas curvas que parece ser de construcción más reciente.


Hubo un tiempo en el que algunas de estas albercas fueron lugares de recreo y baño para jóvenes durante el verano. Los dueños, además de utilizarlas para regar su huerta permitían el baño por el que cobraban una determinada cantidad de dinero. Procuraban mantener el agua lo más limpia posible, disponiendo de pozos con potentes manantiales que les permitía renovar el agua con frecuencia; aun así, las medidas higiénicas no eran las más adecuadas. De la alberca de Juan Salvao encontramos referencias en la novela de Juan Antonio Chacón, El diagnóstico y la soledad: <<La entrada la hacíamos por una casa situada en la acera derecha de la calle del Camino de Zalamea. Era la de “Juansalvao” y en el último cuerpo de ella, sentada, se encontraba siempre la mujer. Le pagábamos y accedíamos a la huerta, que es donde estaba la alberca y el crecido azafaifo junto a ella […] nos dejó el precio del baño en dos reales […]>> (Chacón, 2015: 479).


I.3.1. Toponimia
La toponimia de ‘alberca’ está referida principalmente al nombre del propietario, acompañada o no del apodo: Antonio Arenita, Juan Salvao, Manuel Bichín, Ramón, Toribio, Pineda, GarrotePapaléLa MelonaEl CerrojilloEl TareEl Pañero, La Merendona



I.3.2. Conjuntos pozo-canal-alberca
Generalmente el conjunto del sistema de riego en una huerta estaba formado por el pozo, el canal o “regaera” y la alberca. Veamos como ejemplo un conjunto integrado por estos tres elementos en el paraje de La Hoja, en los que destaca como material constructivo el granito: El pozo de forma circular se encuentra forrado con pared de piedra de granito en piezas perfectamente enlazadas utilizando la técnica de la piedra seca, es decir, sin ningún tipo de mortero. Para acceder al pozo se disponía de una caseta con escalera para bajar hasta el nivel de agua que se extraía mediante motor de gasolina. Del pozo parte un canal de más de dos metros de altura por su parte más alta elaborado mediante mampostería de piedra de granito y ladrillo unidos con mortero de cal y arena que conduce el agua hasta la alberca. La alberca se levanta mediante losas de granito colocadas en forma vertical y unidas por mortero de cal y arena, con tres orificios de salida orientados hacia el norte, sur y oeste. El conjunto disponía de un abrevadero –hoy desaparecido- para el ganado al que llegaba el agua mediante un canal (“regaera”) excavado en la tierra procedente del desagüe situado en la parte norte. Al lado de este conjunto se encuentra una antigua casa –hoy derruida- construida a base de tapial. La construcción data de los primeros años de la segunda mitad del siglo XX, comenzando su abandono progresivo a los pocos años de sus comienzos al coincidir con el inicio de la sangría migratoria de los años sesenta en nuestra localidad. Aquí vemos como ya se prescinde de la noria que había tenido su auge en las dos décadas anteriores y se opta por acondicionar la construcción del pozo para la instalación del motor de gasolina.


Otro conjunto más antiguo lo encontramos en la huerta de don Antonio situada junto a la vereda del Solito. Observamos la instalación de noria junto con un depósito de época reciente. Sus antiguos propietarios fueron Antonio de la Cruz y Carlos de la Cruz Barquero. Aquí el canal que conduce el agua del pozo a la alberca está construido sobre postes de piedra a lo largo de todo su recorrido.